El desarrollo del bebé de los diez a los doce mesesTu hijo se arrastra gateando por toda la casa con una rapidez asombrosa. Se mete en la boca todo lo que esta al alcance de sus manos. Si es muy grande para poder “comérselo”, lo deja caer.
Nuestra casa se transforma en un campo de batalla. Es casi imposible controlarlo para impedir que se haga daño. En estos momentos, es necesario que la casa ofrezca una seguridad total. Los armarios que están a su alcance deben estar bien cerrados. Los enchufes deben tener protectores.
Cuantas más precauciones tomemos, mejor. Por eso, es imprescindible tener un botiquín con todo lo necesario: gasas estériles, algún antiséptico, vendas adhesivas (las hay suaves y elásticas, que no dejan pasar el agua y la suciedad así como con motivos infantiles), un producto calmante contra las quemaduras, crema contra las torceduras y contusiones, termómetro, algodón, pinzas, tijeras, etc.
Nuestro hijo esta descubriendo la independencia. Cuando come, quiere hacerlo solo. Si desea una cosa, la señala repetidamente.
Es capaz de sostener dos objetos con una sola mano, lo cual hace a menudo cuando juega con bloques de plástico. Sabe “leer” a su manera un libro. Se pasa mucho tiempo estudiando sus ilustraciones.
Sus palabras aún no son claras, pero su manera de comunicarse con los demás si lo es. Sabe expresar por medio de la mímica todo lo que quiere decir. Cuando no lo comprenden, lo hace con un llanto de disgusto.
Este trimestre nos tiene preparadas algunas sorpresas desagradables: dolores de estómago, otitis, resfríos… Es posible, si tiene un hermanito, que incluso se presenten las enfermedades eruptivas como la rubéola o la varicela.
Mejora la habilidad manual y aumenta la capacidad para darse a entender, aunque sin palabras. Después, cerca del final de su primer año, el niño podría dar, incluso, sus primeros pasos.
Nuestro hijo es una persona emprendedora. Gatea con rapidez por toda la casa e intenta apoyarse en algo para pararse. Cerca de su primer año, se acercará tambaleándose hacia nosotros.
Este es un período de dolor de espalda, de paciencia, de mucha atención y de alegría. En este trimestre, nuestro hijo será capaz de dar algunos pasos, aunque muchas veces parezca que se tambalea para un costado.
Ya distingue el tamaño de las cosas en relación con la distancia. Reconoce cuando le estamos preparando la papilla por los ruidos que proceden de la cocina. Sabe que vamos a salir, cuando ve que nos ponemos el suéter o que sacamos la campera del armario. Sus gorjeos se parecen mas a un autentico “discurso”.
Muchos niños se aferran a un pedazo de ropa, a un muñeco o a una colchita, porque les da un sentimiento de seguridad. Incluso, chupan estos objetos, ya que a través de ellos recuerdan a su mama. Es mucho mejor no reprimir esta conducta, el niño está solucionando por sí solo sus conflictos internos.