Se concentra mucho tiempo encendiendo o apagando la luz, o tocando un interruptor. Le gusta todo lo que se desplaza. Intenta agarrar un objeto que se encuentra fuera del alcance de su mano. Descubre distintas formas de hacer una misma cosa.
Hacia fin de este mes, aumenta su sentido del humor. Disfruta cuando nos reÃmos por algo que hace, a tal punto que tiende a repetirlo en otras ocasiones.
Nunca debemos recurrir a los castigos fÃsicos
Nuestro hijo ya distingue lo que esta bien de lo que esta mal. En su interior comienza a desarrollarse una rudimentaria forma de conciencia. Esto no significa que no siga mostrándose caprichoso.
Será mejor llamarle la atención sólo por cosas de importancia, como un comportamiento peligroso para su salud, o cuando agrede a otras personas.
No debemos recurrir a los castigos fÃsicos por insignificantes que sean. El chiquito los percibe como una agresión, como un rechazo a su persona.
Nuestro tono de voz o una expresión seria son medios mucho más eficaces. Después de su primer año, el niño actúa con más conocimiento ya que está aprendiendo a pensar, además de a hablar, para poder comunicarnos lo que piensa.
El bebé ha llegado a una etapa fundamental. De un bebito dependiente y frágil se ha convertido en un individuo casi autónomo, con gustos propios, pero siempre con una desesperada necesidad de tener cerca a su mamá.