Se va desarrollando su personalidad gracias a su ambiente familiar y caracterÃsticas hereditarias de su temperamento. Puede mantener su cabecita erguida por mayor tiempo. Logra levantar sus hombritos al estar boca abajo gracias a que ha desarrollado más su tono muscular. Antes del cuarto mes ya podrá girar su cabeza para seguir determinados objetos o mirar a su alrededor.
Para esta etapa ya puede también mover sus brazos a voluntad y estirarlos hacia adelante y tomar objetos. Coordina más la succión y la vista, probando con la boca todo aquello que se les cruce por el camino.
Al momento de dormir, procura que su cuna sea segura y en un lugar que posea buena ventilación. Si para el tercer mes todavÃa duerme en el cuarto de papá y mamá, ya puedes cambiarlo a su dormitorio.
Él se acostumbrará asà a que siempre los tendrá cerca cuando los necesite y que puede dormir sin necesidad de su compañÃa.
Para el tercer mes, el bebé necesita mucho más de la compañÃa de las personas, ya que se estimulará y aprenderá nuevas formas de comunicarse con su entorno, agregando al llanto, la muecas y el movimiento de los ojos, también su voz.
Ahora es momento de brindarle mayor estÃmulo sensorial como cantarle, hablarle, hacerle escuchar sonidos, música, objetos para tocar. Pero sobre todo querrá más mimos y caricias. En esta etapa puede distinguir no solo objetos de colores más brillantes, sino las distintas texturas al desarrollar su percepción táctil.
Es asà que un muñeco de peluche ya no será igual que otro de goma, uno liso de otro rugoso, etc.