Los dientes se deben cuidar desde la niñez. Su cuidado y su salud dependen primero de la mamá y luego, del dentista. Durante los meses de embarazo se crean las estructuras necesarias tanto para la futura dentadura de leche como para la definitiva.
Es muy importante para la mamá seguir una alimentación que le proporcione un adecuado aporte de vitaminas y sales minerales, sobre todo de calcio.
Del mismo modo, es indispensable que, debidamente asesorada por el ginecólogo, consuma flúor. Esta sustancia impide el desarrollo de las bacterias, al mismo tiempo que aumenta la resistencia de los tejidos duros.
Los dientes de leche son 20. Su aparición se inicia entre los 6 y los 8 meses, después del nacimiento, y su fonación se completa, cerca de los dos años y medio de edad, con la llegada del segundo grupo de molares.
Un par de años más tarde, les llega el turno a los dientes incisivos laterales. Entre los 9 y los 14 años, son sustituidos los caninos (4) y el primer grupo de molares de leche que, en la dentadura definitiva, cambian su nombre por el de primeros premolares (4).
A lo largo de los 14 años de edad, el segundo grupo de molares de leche deja paso a los segundos premolares definitivos (4). En último lugar, salen los segundos molares, también definitivos (4). Cuando llega este momento, los dientes suman un total de 28, sin contar las muelas de juicio (4), que entre los 18 y los 25 años completan la dentadura definitiva (32 piezas).
Aquà aparecen las fases de desarrollo de un diente, desde su formación en el embrión, alrededor del dÃa 40 después de que se produce la concepción. Los futuros dientes de leche del bebé se completan cerca del quinto mes de vida intrauterina.
Asimismo, mientras a nuestro hijo le salen los primeros dientes de leche, ya se están formando los esbozos de los dientes permanentes que se completarán, mucho más tarde, alrededor de los 5 o 6 años.