Nuestro hijo llora desconsoladamente, se toca las cabeza como diciéndonos que el problema está ahÃ. La otitis es más importante de lo que se cree. La tendencia natural a que vuelva nos enfrenta con efectos perjudiciales que a menudo no son debidamente tratados.
La otitis media aguda es una enfermedad común que afecta en especial a los niños, durante sus tres primeros años.
Se calcula que, en Argentina, el 80 por ciento de los niños se enferma, por lo menos en una ocasión, de otitis media. Un 30 por ciento se enferma en tres ocasiones e incluso más. Por lo tanto el riesgo de contraerla es alto.
Solo el pediatra puede hacer un diagnostico seguro por medio de una otoscopia, lo que le permitirá comprobar en que condiciones se encuentra la membrana del tÃmpano.
Si hay otitis, la membrana estará irritada. Incluso en algunos casos, hay pus.
Generalmente, sÃ. El hecho de que el niño tienda a dar señales de dolor en un solo lado se debe a que el proceso infeccioso no se inicia al mismo tiempo en ambos oÃdos.
Aunque no todas las otitis medias agudas son causadas por bacterias, ya que existen formas causadas por virus, cualquier otitis media aguda debe ser tratada con antibióticos que se administran por vÃa oral y no en forma local.
Las gotas administradas de esta manera, además de inútiles, pueden ser dañinas. Esta enfermedad afecta a la parte del oÃdo que esta detrás de la membrana del tÃmpano que lo protege. Por eso, si la membrana inflamada esta intacta, las gotas de antibiótico no podrán alcanzar el lugar donde se ha producido la infección.
Su efecto analgésico suele ser ligero. Si se aplican antes de la consulta con el pediatra, pueden interferir en la apreciación de los signos haciendo difÃcil, casi imposible, un diagnostico seguro.
De cada tres niños que han tenido otitis, por lo menos uno tendrá otras otitis en un futuro próximo.
Se sabe que la reaparición de la otitis media se produce con más facilidad entre los niños que pertenecen a familias numerosas, los hijos de padres fumadores, los que pertenecen a las clases sociales económicamente más débiles, asà como entre aquellos que acuden a la guarderÃa o al jardÃn de infantes.
Si se trata en forma correcta, de un modo aislado no produce daños importantes, siempre se cura.
Las formas recurrentes sà pueden crear problemas, debido a que la reducción de la capacidad de percepción de los sonidos, tÃpica de las fases agudas de la enfermedad, puede prolongarse durante semanas.
En los niños más pequeños, esto puede representar un retraso en el lenguaje y en el desarrollo psÃquico. En los niños más grandes, provoca un menor rendimiento escolar.