Si bien muchas veces llore un poco, debemos procurarle ciertos cuidados de manera regular. Por ejemplo lavarle con agua la carita, el pelito, las orejas, su nariz y cepillarle la pelusita de la cabeza.
Si lo haces de tal manera que le parezca un juego mediante caricias y cantándole, todo te resultará más fácil. Antes de realizarle su higiene diaria, debes cambiarle el pañal y vestirlo.
Recuerda que durante los primeros meses, tu hijo depende de tus caricias y cuidados, y dentro de estos cuidados se encuentra su higiene y limpieza diaria.
Es por eso que deberás prestar especial atención de como te debes manejar con ese ser tan delicado y hermoso que es tu hijo.
Generalmente cuando el bebé tiene tapada la nariz, es útil recurrir a las soluciones salinas. Es un producto natural, inocuo y puedes usarlo las veces que creas necesarias (igualmente consúltalo con tu pediatra).
Para aplicarla, acuesta a tu bebé boca arriba y gÃrale la cabecita con cuidado a un costado.
Sobre el orificio nasal superior colócale una gotita, gira nuevamente su cabecita para el otro lado y agrega otra gotita en el otro orificio. Incorpora a tu bebé y espera unos segundos a que comience a expulsar los moquitos.
Para limpiarle la nariz, acuesta a tu hijo boca arriba y con un pedacito de algodón enrollado del tamaño de su orificio nasal, empápalo en solución fisiológica.
Con una mano sostiene su cabecita, inclinándola con suavidad levemente hacia atrás, y con la otra introduce el algodón delicadamente en el agujero que deseas limpiar. Repite la operación con la otra fosa con un nuevo pedacito de algodón.
Para la limpieza de la boca, solo pásale una toallita empapada de leche limpiadora para bebés, alrededor de sus labios.
Al la hora de higienizar sus orejas, tomamos un pedacito de algodón y haciendo una bolita seca (sin humedecer) lÃmpiale tanto los pliegues del pabellón como los bordes de las orejitas. Hazlo con la cabecita girada a un lado e inclinada levemente hacia atrás.
Muy importante: No introduzcas nunca el algodón dentro del oÃdo, ya que puedes provocarle una infección.
Si bien es aconsejable bañar a tu bebé todos los dÃas, también es importante su higiene diaria al despertar por la mañana. Lo primero es cambiarle el pañal limpiando su colita y pliegues de sus genitales con toallitas húmedas. Luego continúa con su carita, ojos, nariz, orejas y boca:
Los bebés además de no controlar todos sus movimientos, exploran con sus manitos todo lo que se le acerque llevándolo a su cara. Es por ello que no debe tener las uñas largas, ya que terminará todo arañado.
Córtale con frecuencia las de sus manitos y los pies con una tijera de puntas redondeadas para evitar accidentes (no uses alicates). A la mayorÃa de los bebés no les gusta que le corten las uñas, por lo que te recomendamos hacerlo cuando está dormidito, asà no se mueve y tu estás más tranquila.
Al cortárselas mantén firme su manito o piecito a fin de evitar lastimarlo en caso de que él realice un movimiento brusco.