El sitio del bebe, el niño y su familia

La primera infanciaIntroducción

Hoy se sabe sin duda que los primeros años son de vital importancia para la vida futura, porque en ellos se construyen los fundamentos de la identidad, una base afectiva segura o no.

Y sabemos también que el nacimiento de un hijo es un momento crítico en la vida de los hombres y las mujeres convertidos en padres y en madres, se descubren posibilidades y limitaciones que hasta el momento desconocían de mismos.

Es importante que los nuevos padres se informen del proceso evolutivo de un niño para comprender sus comportamientos y establecer una buena comunicación.

Es necesario que se conozcan a sí mismos para pensar y reflexionar acerca de sus propias actitudes y sentimientos respecto de sus hijos.

Esta sería la Tarea de la Prevención. ¿Prevenir qué?. La salud social, psíquica y espiritual del niño. Preparar o Revisar la primera Estructura de Acogida (de recibir bien) cuyo ámbito específico es la familia.

Los padres que enseñan también aprenden, y los hijos que aprenden también enseñan.

Los niños muy chiquitos se expresan cuando sufren psíquicamente con disfunciones del apetito, del sueño, hiperactividad o apatía, atraso en el lenguaje o en la motricidad, dificultades en la separación de la mamá.

En la crianza se presentan problemas, dificultades, momentos difíciles familiares que pueden resolverse bien si los padres están advertidos, informados o pueden ser ayudados.

Resolverse Bien significa restablecer la comunicación, la comprensión mutua. Revertir el malestar en Bienestar, desanudar conflictos, aliviar el sufrimiento.

En general los padres no saben de las dificultades de estos primeros años, y son estas dificultades las que preparan un futuro social que puede presentar problemas.

Más tarde esas dificultades se transforman en problemas de adaptación a la escuela, problemas de aprendizaje o de la conducta, una excesiva dependencia o un desarrollo disarmónico.

Los padres quieren a sus hijos pero a veces no los comprenden en medio de los problemas de sus propias vidas. Si ayudamos a los padres se ayuda al hijo.

Es necesario saber porqué hay que inquietarse. Es necesario aclarar dudas, revisar actitudes, escuchar y mirar de un modo diferente, desdramatizar momentos cotidianos, decodificar-entender los trastornos que se repiten y que anulan la comunicación.

De esto trata la orientación a padres, no siempre es necesario un tratamiento, salvo cuando las cosas se hacen crónicas, cuando se instala la angustia en la familia.

Algunos autores llaman “enfermedades del alma” a las que actúan en las articulaciones del buen funcionamiento de las relaciones humanas.

El Ser Humano es lo que son sus relaciones.

Es común escuchar en la consulta diaria:

“no lo había pensado así”; “yo creía que me lo hacía a propósito…”; “cuando yo era chica mi madre…”; “yo con mis hermanos éramos muy celosos…”; “mi padre no participaba…”.

Aparecen los hijos que fuimos o que somos, y los padres que tuvimos o que tenemos. Sucede que los padres son personas difíciles de olvidar.

Con lo cual, No hay Recetas ni fórmulas educativas pero hay Etapas que recorren todos los niños, cada uno a su modo, con su propio ritmo, en las que los malentendidos de los adultos, las exigencias desmedidas, la incomprensión terminan perjudicando el desarrollo de las mismas.

A veces los padres sólo se ocupan del cuerpo (vómitos-fiebres-otitis repetidas, cuánto comió y cuánto defecó ), lo demás se arregla con penitencias, palmadas enojos y gritos.

Se adiestra más que se educa

Los padres deberían acompañar, guiar el desarrollo, saber qué es lo importante de la educación. Educar es brindar una base afectiva segura más promocionar la autonomía del niño, lo cual significa Reconocerlo como Persona diferente de uno mismo y Ayudarlo a crecer, y todo esto implica independizarse.

Es necesario no tomar por patología lo que no lo es: por ej.

El negativismo de un chico de 2 años como si fuera equivalente a la afrenta de un adulto (el no sistemático, el pataleo, el capricho ).

Si es persistente se buscarán estrategias a fin que ese período que es tan importante en su autoafirmación sea positivo y no bloquee el vínculo transformándose en una lucha de poderes entre un niño y un adulto, en la que siempre “gana” el grande.

FranVoise Dolto habla de Padres Regresivantes, padres que frenan el desarrollo, temerosos, sobreexigentes, que hacen todo por él, que se muestran enojados frente a la torpeza y como no hace bien mejor que no haga.

Y de Padres Promocionantes, aquellos que animan, apoyan, estimulan a hacer, a conquistar y adquirir habilidades. Es el valor de la experiencia asistida.

El ser humano tiene, desde el primer día de vida, el deseo de comunicarse, de encontrar un otro para entrar en relación, para vincularse.

Hay lenguaje con o sin palabras. El rostro de angustia de la madre, aunque no se pronuncie palabra no le pasa desapercibido, algo dice sin palabras.

Todo es relacional desde el nacimiento. Hay comunicación tanto en el hacer y como en el decir.

Todo comportamiento del niño es lenguaje, aunque no lo entendamos. Las incomprensiones precoces son más traumáticas porque los niños están en formación, son más vulnerables por su falta de madurez.

Es necesario saber QUE ES IMPORTANTE decir la VERDAD porque la necesita, la desea y tiene derecho a conocerla.

La Verdad acerca de su vida, de su historia, de todo lo que participa y presencia (peleas familiares- si no conoce a su padre- si tiene un hermano muerto- si es adoptado- si va a quedarse ocho horas en el maternal- si su abuelo se murió)

No hay que dejarle o hacerle creer cualquier cosa sobre lo que oye decir o vive; nunca es demasiado pronto.

En el recién nacido aparece bien pronto el deseo al lado de la necesidad (está alimentado-cambiado-sin dolor-pero llora y se calma con los brazos, la presencia, la palabra).

Sin embargo todavía se escucha decir “no lo alces que se va a malacostumbrar” o si no duerme “dejalo llorar para que aprenda”.

A veces los niños pequeños piden cosas para comprar, y esto es un modo de relacionarse con el otro. Se puede hablar de lo que pide y no comprarlo. Se comunica el deseo, se entra en relación y se queda satisfecho por la relación en sí misma.

Las necesidades deben satisfacerse, los deseos pueden expresarse y no ser satisfechos o posponerse.

Lo que el niño quiere no es bueno ni malo, no hay que culparlo por lo que quiere, simplemente no todo lo que se quiere se puede.

Sucede que muchas veces confundimos deseo con necesidad: si llora lo ponemos al pecho, si se cuelga de la pierna lo alzamos, si patalea tiene sueño. No Siempre.

Por ejemplo está bien en el jardín pero al saludo de la mamá llora, no es capricho, no es un “manejo”, es su modo de expresar el deseo de que se quede, y no está mal.

Ya in útero se establecieron las primeras interrelaciones humanas. Cuando nace comienza el camino de construirse como sujeto, con el sexo que ha nacido y con el nombre que le han dado en consecuencia.

Y así como dejó el útero, un día dejará el pecho, caminará y hablará, querrá hacer “yo sólo”, llegará la época del No, del inicio del jardín y de dejar los pañales; habiendo iniciado desde el comienzo su proceso de crecimiento , con seguridad y confianza en sí mismo, si los padres lo alientan y estimulan.

Hay que acompañarlo en el largo camino de la adquisición de la autonomía, a veces imponemos reglas inútiles y sin valor formativo.

Por ejemplo: si cuando empieza a andar y a tocar todo es “no toques”, lo mandamos a la etapa anterior, cuando no tocaba nada porque no podía salir de su cochecito; si muerde en la sala de 2 años, se lo ve como un chico “agresivo”, sin saber que a esa edad todavía se usa la boca para comunicarse, conocer y explorar.

La educación de los hijos sería muy fácil si con sólo decir una vez cómo deben ser las cosas las aprendieran… pero le lleva tiempo aprender, saber, adquirir autocontrol e incorporar normas.

La primera infancia
Síguenos

Prof. Psicopedagogia Lita Alfaya

Lic. en Psicopedagogía. NATAL: Desde una visión humanista, nos dedicamos a la maternidad, capacitando profesionales y asistiendo a embarazadas, parejas y familias para lograr la construcción de vínculos saludables.
Aguilar 2011 (1426) Ciudad de Buenos Aires, Argentina - Teléfonos (011) 4706-2080 / 4788-1639
La primera infancia
Síguenos

Latest posts by Prof. Psicopedagogia Lita Alfaya (see all)

Notas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Secciones
Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad
Suscribimos al código de ética sobre sitios de salud. Ver más detalles
Registrate con Bebés en la Web, ¡¡¡ES GRATIS y encontrarás muchos beneficios!!!
Ingresar

Publicidad
Fotos recientes de jardines
Comentarios recientes
 
Publicidad
En Facebook