El sitio del bebe, el niño y su familia

Niño cuidado, niño feliz© 2001 Todos los derechos reservados

Recordemos que la vida comienza en la panza de mamá

Allí el bebé se mueve, percibe la luz, escucha el mundo, sueña, juega con su cordón umbilical, toca las paredes de su primer mundo, pareciera que las explora, echa burbujas por la nariz y la boca.

Gira la cabeza hacia la persona que lo llama. Percibe mejor la voz grave que la aguda.

A la escucha de una fuente sonora musical, se acerca a ella si es clásica y serena, y se retira si es estridente y desapacible como el rock.

Flota, casi no siente la ley de gravedad. Escucha la voz de mamá todo el tiempo, sus latidos, su respiración constante, a modo de arrullo. Está comunicado con ella permanentemente. Todo es sonido y movimiento.

…Y cuando nace, solo, en su cuna: se detuvo el mundo.
Ya no se mueve.
La gravedad lo tira hacia abajo.
La panza ya no está, ya no lo contiene, hay el vacío.
Y desde dentro… algo duele: el hambre.
Y desde fuera, algo llega: la leche, la caricia.
El hambre. La espera. La caricia, La leche…
Se inaugura el tiempo.
El dentro. El fuera…
y entremedio,
el espacio.

El mundo partido en dos

Entonces, ¿cómo le devolvemos esa seguridad de su primera morada? Hay que alimentar tanto su panza, como su piel y sus sentimientos. Recordemos que todo el tiempo de gestación, estuvo frotando (acariciando) su cuerpo en las paredes de la panza de mamá, fue masajeándose con el líquido amniótico.

¿Cómo le devolvemos las sensaciones del pasado, para donarle un sentimiento de paz? Es necesario hablarle a su piel que no ha olvidado. Cada sentido le dice el mundo y se mezclan en una alquimia que deberá tener sentido, pudiendo así despedirse despacito de la panza para encontrarse con la ternura de papá y mamá.

¿Y cómo se logra esto?

Mamá y bebé junto a papá, tejerán juntos una trama de comunicación durante el primer año de vida, creando una suerte de malla que hará de filtro, sobre la que el niño, en los años siguientes, irá bordando las sucesivas vivencia y significados.

Por lo que aprender a tejer una trama lo suficientemente fuerte y enriquecida es responsabilidad de papá y mamá. Y es responsabilidad de los profesionales entendidos en el tema donar estos conocimientos a la comunidad.

Un ambiente rico en estímulos, y organizado especialmente durante las edades tempranas, facilitará la comunicación en correspondencia con el mundo; favorecerá el crecimiento anatómico y funcional del cerebro (que está inmaduro); es garantía para la complejización de los enlaces neuronales y para el desarrollo integral como persona, y para el despliegue de lo que se conoce como desarrollo de las inteligencias múltiples. El cerebro es un órgano de recepción, elaboración y conservación de la información, que estará lista para ser utilizada en el momento más oportuno. El cerebro “borra” lo que no entrena, y conserva y va aquilatando lo que utiliza permanentemente. Este proceso es irreversible e indeleble.

Investigaciones realizadas por la Fundación Carnegie, de Estados Unidos, dieron a conocer que al año de edad, el niño/a ya ha perdido un tercio del paquete de neuronas que tenía al nacer, y que a los dos años, conserva la mitad del número total de neuronas que poseía desde el nacimiento. De allí la necesidad de dar a conocer el “cómo intervenir de manera adecuada” con los niños, incluso desde la vida intrauterina.

Cada vez que comento los avatares de este viaje desde la panza hasta los 36 meses, no puedo dejar de revivir la sensación expectante que me promueve los cuentos de hadas, en la que el personaje principal (en este caso el bebé) tiene que sortear peligros y resolver enigmas, para alcanzar lo más deseado (la ternura, el alimento, la vida) sorteando lo más temido (el abandono).

Así, desde la gestación, y en un arduo viaje hacia sí mismo y hacia el mundo, durante los tres primeros años de vida, deberá construir su identidad, ordenarla, enriquecerla, resolver problemáticas planteadas a lo largo de la constitución de los tres primeros y primordiales vínculos que se van entrelazando: 1) de amparo (se genera la confianza básica para la vida), 2) de identidad (aprende a diferenciarse a sí mismo de los otros) y 3) de orden (aprehende las normas fundamentales), en donde quedará plasmado un estilo, un modo de ser, y habitar por fin una segunda morada que le seguirá aportando esa seguridad que necesitamos para vivir: el amor (de mamá, papá, y los otros) para ingresar así al mundo de lo social, el jardín de infantes, la escuela, etc. y alcanzar la alegría, la paz, la plena realización, o mejor dicho autorrealización, la autopoyesis.

El guión de su vida ya queda fraguado desde estos primerísimos años

Desarrollar es desplegar las diferentes funciones motrices y fisiológicas. Motricidad, lenguaje, coordinación y área socioemocional, todo esto articulado a las relaciones afectivas primigenias CONSTITUIRÁN su ESTRUCTURA de personalidad. No habrá desarrollo sin una estructura que lo origine, lo sustente y lo signifique, funciones primordialmente maternales/paternales. Sin la ternura el cerebro no acaba de madurar. Sin la palabra no habrá humanización posible.

Queda científicamente confirmado que la violencia (contrario a la ternura) emocional, genera daños cerebrales irreversibles en el niño. (Danya Glaser, psiquiatra, consultora en niños y adolescentes y directora del Departamento de Psicología Médico del Great Ormond Street Hospital for Children, de Londres). Y agrega que no es suficiente con quererlos, sino valorarlos.

Según un estudio realizado en nuestro país (Argentina), organizado por el Centro de Estudios sobre nutrición infantil, organismo colaborador de la Organización Mundial de la Salud, se determinó:

  • la falta de estímulos paternos afecta a casi la mitad de los niños menores de 5 años.
  • el 51% de los niños menores de 2 años mostró un desarrollo mental calificado como lento.
  • entre la tercera parte y el 50% de nuestra población infantil no alcanza a expresar la potencialidad que trae al nacer, y esto está en relación directa con factores del medio ambiente: nutrición, estimulación y cuidado.

Llegan a la conclusión de que los niños bien estimulados expresan todo el potencial que traen al nacer.

Concluyen que como país estamos perdiendo la tercera parte de nuestro potencial, y reflexionan que “además de discutir sobre reformas de los planes de estudio, debería pensarse seriamente qué es lo que corresponde hacer para que los chicos no accedan a la escuela ya con sus condiciones disminuidas”.

Destacan que, a diferencia de otras áreas de cuidado infantil que implican infraestructura e inversiones, estas áreas no requieren de inversión sino de capacitación, de educación de las familias. (Diario La Nación, 9-3-97).

El Instituto de Investigación del Tacto, Touch Reserch Institute, demostró que con sólo acariciar (masajes) tres veces al día durante diez días a un bebé prematuro en incubadora, aumentaba de peso un 47% más rápidamente.

Los estudios llevados a cabo en el Instituto, han demostrado que la caricia es una necesidad básica tan importante como los alimentos, la ropa y la protección de la intemperie. El masaje produce vasodilatación, aumento del transporte de oxígeno a los tejidos, eleva el nivel de endorfinas, sustancia eficaz contra el dolor y el estrés y refuerza el sistema inmunológico sólo por nombrar algunos efectos.

Otra actividad de importancia trascendente para tener en cuenta es el juego. Es a través del juego que:

  • el niño aprehende el mundo que lo rodea, en un “como si”
  • libera tensiones
  • resuelve problemas
  • interactúa con los otros
  • hace circular sus propios significados
  • le permite soportar la realidad y transformarla
  • enriquece su proceso de hacerse persona

Esto no es azar…

  • ¿Saben ustedes qué sentido tiene el juego del cucú?
  • ¿Y cuando se sorprende ante su mirada en el espejo? ¿Qué significa esto?
  • Y cuando se empecina en tirar todo por la borda y continuamente, ¿qué está queriendo decir…?

Todo lo que el niño experimente en la acción hasta los tres años: caricias alimento, juguetes, juegos, canciones, gestos, palabras, etc., constituirá los cimientos de su nivel de pensamiento y su subjetividad, su sí mismo.

Nuestra Propuesta

Una intervención oportuna y profesional, resaltando lo mejor justo a tiempo:

  • favorecerá y facilitará potencialidades ya existentes, que de otra manera quedarían inadvertidas o anuladas,
  • generará con seguridad una corteza cerebral más gruesa, con mejor riego sanguíneo, neuronas más grandes, con mayor proliferación de dendritas y espículas, y mayor cantidad de interconexiones sinápticas,
  • garantía de la posibilidad de un máximo rendimiento,
  • de una personalidad enriquecida, y emocionalmente armónica con nivel de pensamiento organizado
  • y calidad en sus producciones.

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Bibliografía

– Biología y Psicoanálisis – Juan Rof Carballo – Ed Prensa Española
– Violencia y Ternura – Juan Rof Carballo – Ed Prensa Española
– Persona y Personalización – Jorge J. Saurí – Ed. C. Lohlé
– Escritos I y II – J. Lacán – Ed. Siglo XXI. 1984
– Escritos de la Infancia Nº 8 – Ediciones Fepi
– Shantala – F. Laboyer

Lic. Silvia Zaffirio

Profesora Adjunta en la cátedra de Teorías y Sistemas, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador (1997/98)
Coordinadora y profesora dictante del curso bi-anual de Psicología Clínica, perteneciente al Programa de Formación e Investigación Continuas, apertura programática del Plan de Salud Mental, Municipalidad de Escobar. (1996/97)
Profesora Adjunta en la Cátedra de Personalidad, en la carrera de Psicología, Universidad Del Salvador. (1996)
Profesora Adjunta en la Cátedra de Psicología Fenomenológica, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador (1994/95)
Profesora Ayudante de Primera en la Cátedra de Psicología Fenomenológica, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador. (1991/92/93)
Profesora dictante del curso "El Significado de la Expresión", con el Tema: "Cómo el gesto anuncia la posibilidad de cambio en el acto creativo"(1994)
Profesora dictante en el curso de Formación en Psicopatología y Terapéutica Genético-Estructural (curso privado, 1994) (curso dictado en la Municipalidad de Escobar – 1996)
Profesora colaboradora en la cátedra de Psicología Preventiva en la carrera de Psicología en la Universidad J. F. Kennedy. (1993)
Profesora Titular de la cátedra de Elementos del Comportamiento en la carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Titular de la cátedra de Psicología, en la carrera de Administración de Empresas. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Directora y profesora disertante del curso anual de "Prevención Primaria para la Primera Infancia" en Extensión Universitaria. Universidad J. F. Kennedy. (1992)
Profesora Jefa de Trabajos Prácticos en la Cátedra de Psicología Preventiva, en la carrera de Psicología. Universidad J. F. Kennedy. (1992)
Profesora Titular de la Cátedra de Relaciones Públicas, en la Carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Titular de la Cátedra de Psicología Social, en la Carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Jefa de Trabajos Prácticos en la materia Psicología Fenomenológica, Carrera de Psicología. Universidad Del Salvador. (1991)

Profesora Ayudante de Primera en la Materia Psicología Preventiva, Carrera de Psicología. Universidad J. F. Kennedy. (1991)
Profesora Ayudante en la Cátedra de Fenomenología, Carrera de Psicología. Universidad de Buenos Aires. (1991)
Profesora Ayudante en la Cátedra de Psicopatología, Carrera de Psicología. Universidad de Buenos Aires (1975)

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