El sitio del bebe, el niño y su familia

Primeros cuidados 2Importancia de la estimulación temprana en los primeros cuidados (segunda parte)

Para encontrarnos con nuestro bebé, crearemos un “espacio” y “tiempo” apropiados, deberemos pre-pararnos (pararnos antes) para ingresar a su mundo, con afecto y respeto, con una actitud que le resulte gratificante, entretejiendo con él los hilos lúdicos necesarios para crear una trama lo suficientemente óptima para un mejor desarrollo, una mejor constitución de lo mental, y una óptima posibilidad de comunicarse en el mundo y con los otros.

Respeto, al decir de M. Heidegger, es “dejar algo en su esencia y abrigarlo en ella”. La falta de respeto, la no organización de su mundo, la carencia de amor y apoyo, si bien no le impedirá estructurarse como persona, es probable que le ocasione trastornos y/o atrasos importantes e irreversibles.

“La confianza básica va suscitando en el bebé un sentido de identidad, más allá de los cuidados fundamentales como son la alimentación y la higiene, “como un patrón de identidad cultural que ingresa en su vida. (Erikson).

La confianza básica opera como el agua que nos sostiene al nadar; es la certeza por parte del bebé de que allí estaremos cuando nos necesite, es el cumplimiento de nuestras promesas.

La estimulación que espontáneamente brindan los padres al niño, se ve seriamente comprometida cuando se presentan alteraciones que afectan la integridad del pequeño, sean éstas de carácter orgánico, familiar, y/o social.

De aquí la insistencia nuestra, (de los que nos especializamos en la atención temprana de los bebés), hacia papá y mamá, en un cambio de actitud hacia sus niños e informarse acerca de las diferentes etapas del desarrollo y de las diferentes etapas vinculares en las que se van constituyendo las posibilidades y limitaciones del pequeño, su personalidad, su crecimiento y desarrollo, las posibilidades de comunicación futuras y su potencialidad emocional e intelectual.

Otra de las finalidades es la de intervenir a tiempo en ciertas disfunciones que serían de nefastas consecuencias, pues, descubiertas y anticipadas alguna de ellas, no afectarían la integridad del niño. Los papás deberían de saber, por poner un ejemplo, que un bebé “demasiado tranquilo”, puede ser hipotónico; o que no sería “vivaracho” un bebé hiperquinético.

La observación directa de los reflejos arcaicos (que frecuentemente realiza el neonatólogo o el pediatra en las primeras consultas), el tono muscular, sistemas posturales, gestualidad refleja y ritmos biológicos en el recién nacido, nos anticipará de posibles dificultades, pues al alterarse los reflejos y/o la significación que los padres les confieran, podrá presentarse tanto trastornos en la comunicación así como alteraciones o trastornos en lo mental.

El ambiente rico en estímulos produce corteza cerebral más gruesa, con mayor riego sanguíneo, neuronas más grandes, más enzimas, aumento del pericarion y del núcleo,y una mayor ramificación de las dendritas (Krech). La falta de estimulación produce retardo en la maduración, crecimiento y desarrollo, a veces irreversible. Como asimismo un exceso de estimulación será negativo para el bebé.

La estimulación temprana oportuna, es tan efectiva tanto en el bebé con problemas en su desarrollo, como en el bebé sano, pues actuará a modo de vacuna, inoculando un mejor sistema de comunicación, emociones armonizadas e inteligencia superior.

Breve comentario acerca de la actividad propiamente dicha:
Si tomamos la primera etapa desde el nacimiento hasta los tres meses, nos dedicaremos a los reflejos arcaicos, temporarios, que dejarán de ser automáticos y pasarán a formar esquemas de acción (Piaget) no automáticos, y darán origen a las actividades más organizadas.

Los materiales que podrán utilizarse en esta etapa, por mencionar algunos, son: planos de color que pendan de una barra (papeles, telas), elementos con diferentes texturas y sonidos, móviles con o sin efectos musicales, cubos plásticos, cubos de espuma de goma, cuentas enhebradas con elásticos, cuentas blandas, aro colgante, sonajeros, mordillos.

Desde los 15/20 días, el bebé comienza a fijar la vista y va borrando el reflejo llamado de “los ojos de muñeca”. Lo miraremos siempre de frente, le hablaremos suavemente, le mostraremos objetos simples grandes y de colores rojos y llamativos o también en blanco y negro, moviéndolos.

En los momentos en que el adulto no esté con él los objetos pueden suspenderse de la cuna. Cuando el bebé comience a fijar la vista se le hará seguir con ella a los objetos en dirección vertical y horizontal. El material puede ser preparado por el adulto: cucharas pintadas, cintas de colores, cartones forrados o pintados, aros confeccionados con cartón.

En su edad más temprana, el niño va desarrollando el 90% de su aprendizaje senso-perceptual a través de la información visual (Spitzer)

En el desarrollo de la manipulación, tendremos como punto de partida el reflejo de prensión palmar. Acariciaremos las manos del bebé e iremos introduciendo sus deditos en el hueco de sus manos, para que suavemente vaya abriendo y cerrándolas, con un masaje cálido y pausado.

Al observar la imagen del cerebro llama la atención la gran cercanía en que se encuentran el área del lenguaje y el área motora general, …casi un tercio de la superficie total del área motora está ocupado por la proyección de la motricidad manual, inmediatamente cercana … al área motora del lenguaje.

De ello puede concluirse que un entrenamiento motor global puede ejercer influencia sobre el desarrollo activo del lenguaje, pero que sin embargo, los mayores resultados terapéuticos se alcanzarán mediante el entrenamiento de la habilidad manual y digital. (Estimulación multidimensional del lenguaje, Etta Wilken).

De allí la importancia de masajear la yema de los dedos en los bebés, y toda la actividad lúdica con las manos y dedos con y sin música hasta la primera infancia inclusive.
Cerca del tercer mes le pondremos objetos que rocen su palma para que intente asirlos, como arañándolos, actividad que ya venía cumpliendo al estar en su cuna de cúbito ventral (“boca abajo”) con las sábanas.

Si ahora focalizamos el desarrollo de la audición, la estimulación la haremos por medio de nuestra voz, entonando de diferentes modos y suavemente, También introducimos la música, diferentes sonidos (campanitas, sonajeros, chasquidos con los dedos). La música más apropiada es la clásica, preferentemente Mozart, tema que merece un artículo especialmente dedicado a esta temática.

También le acercaremos objetos con los cuales el bebé pueda ser él mismo el productor de sonidos. Siempre daremos respuesta a los balbuceos y gorjeos del bebé. Ello facilitará más adelante, a la formación y estructuración del lenguaje, además de generar confianza y seguridad.

Más arriba he mencionado la importancia de la Estimulación Temprana como prevención, como una flecha que apunta en dirección opuesta a la enfermedad, y que consiste en una suma total de esfuerzos por promover, mantener, y/o restaurar la salud, a través de su actividad propiamente dicha, a través de información por medios de comunicación (charlas, libros, artículos, audiovisuales) y, fundamentalmente proponiendo un cambio de actitud hacia los bebés y los niños.

Es nuestra responsabilidad informarnos permanentemente acerca de estos temas de la primera infancia, acerca de la educación de nuestros niños y de la educación de nuestras emociones.

Somos todos nosotros, los adultos, los responsables de todos nuestros niños, argentinos y del mundo. Ellos no tienen una ley que los ampare. La ley por los derechos del niño no está legislada en todos los países, ni siquiera en todo el territorio de la República Argentina, ni siquiera en todos los municipios de la provincia de Buenos Aires.

Por esto: “¿…puede Usted cambiar de actitud?“.

© Agosto 2005 Todos los derechos reservados

Lic. Silvia Zaffirio

Profesora Adjunta en la cátedra de Teorías y Sistemas, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador (1997/98)
Coordinadora y profesora dictante del curso bi-anual de Psicología Clínica, perteneciente al Programa de Formación e Investigación Continuas, apertura programática del Plan de Salud Mental, Municipalidad de Escobar. (1996/97)
Profesora Adjunta en la Cátedra de Personalidad, en la carrera de Psicología, Universidad Del Salvador. (1996)
Profesora Adjunta en la Cátedra de Psicología Fenomenológica, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador (1994/95)
Profesora Ayudante de Primera en la Cátedra de Psicología Fenomenológica, en la carrera de Psicología. Universidad Del Salvador. (1991/92/93)
Profesora dictante del curso "El Significado de la Expresión", con el Tema: "Cómo el gesto anuncia la posibilidad de cambio en el acto creativo"(1994)
Profesora dictante en el curso de Formación en Psicopatología y Terapéutica Genético-Estructural (curso privado, 1994) (curso dictado en la Municipalidad de Escobar – 1996)
Profesora colaboradora en la cátedra de Psicología Preventiva en la carrera de Psicología en la Universidad J. F. Kennedy. (1993)
Profesora Titular de la cátedra de Elementos del Comportamiento en la carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Titular de la cátedra de Psicología, en la carrera de Administración de Empresas. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Directora y profesora disertante del curso anual de "Prevención Primaria para la Primera Infancia" en Extensión Universitaria. Universidad J. F. Kennedy. (1992)
Profesora Jefa de Trabajos Prácticos en la Cátedra de Psicología Preventiva, en la carrera de Psicología. Universidad J. F. Kennedy. (1992)
Profesora Titular de la Cátedra de Relaciones Públicas, en la Carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Titular de la Cátedra de Psicología Social, en la Carrera de Publicidad. Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales. (1992)
Profesora Jefa de Trabajos Prácticos en la materia Psicología Fenomenológica, Carrera de Psicología. Universidad Del Salvador. (1991)

Profesora Ayudante de Primera en la Materia Psicología Preventiva, Carrera de Psicología. Universidad J. F. Kennedy. (1991)
Profesora Ayudante en la Cátedra de Fenomenología, Carrera de Psicología. Universidad de Buenos Aires. (1991)
Profesora Ayudante en la Cátedra de Psicopatología, Carrera de Psicología. Universidad de Buenos Aires (1975)

Notas de Lic. Silvia Zaffirio (ver todo)

Notas relacionadas:

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Secciones
Suscribimos al código de ética sobre sitios de salud. Ver más detalles