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Mantenerte en
forma siempre es importante, especialmente durante el embarazo. El
ejercicio moderado puede fortalecer los músculos que usarás en el parto,
como los del abdomen, la pelvis y la parte baja de la espalda. Además,
el ejercicio puede mejorar tu postura y aliviar molestias como tensión
en la espalda y calambres en las piernas. Y el ejercicio prenatal te
ayuda a prepararte para el parto al aumentar tu resistencia y vigor,
consume calorías que puedes ingerir en exceso, oxigena más tu sangre y
por consiguiente la del bebé y mejora considerablemente tu condición
física, indispensable para llevar sin complicaciones las etapas finales
del embarazo. En general, si tu embarazo se desarrolla normalmente,
puedes continuar practicando los mismos deportes o ejercicios que hacías
antes de quedar embarazada. Sin embargo, tendrás que hacer ejercicios a
un paso más lento a medida que tu embarazo progresa y de sentir algún
dolor, náuseas, o mareo, deja de hacerlos inmediatamente. Esta es la
manera en que tu cuerpo te pide que disminuyas el ejercicio. Si no has
estado haciendo ejercicios regularmente, el embarazo es el momento ideal
para comenzar un programa de ejercicios. Recuerda que todos los
ejercicios deben ser supervisados por tu médico personal.
Para conocer lo que debes evitar
durante una clase de trabajo corporal, presiona
aquí.
Puedes informarte más sobre los ejercicios e institutos para futuras
mamás en
ejercicios terapéuticos.
1
- Sentada con la espalda recta y las piernas dobladas,
apoyando planta con planta, sostener los brazos a la altura de los
hombros, levantar contrayendo, doblando codos y bajar a la altura
de los hombros nuevamente, repetir 8 veces.
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2
- Acostada boca arriba, levantar los brazos al mismo tiempo
que contraes tus músculos abdominales y levantas tus piernas
dobladas, este ejercicio también puedes hacerlo tomando con ambas
manos tus músculos abdominales una vez contraídos, levantando las
piernas dobladas, repetir de 6 a 8 veces. |
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3
- Sentada con la espalda recta, dobla y contrae los brazos y
ciérralos al frente apoyándolos con fuerza, sube y baja los
brazos, repite de 6 a 8 veces. |
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4
- Colócate en cuclillas, manteniendo recta la espalda, de
preferencia apoyando los talones en el piso, sin dejar que los
pies roten demasiado hacia afuera o adentro, empuja las rodillas
con tus brazos para estirar los músculos de la parte inferior del
muslo.
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5
- De pie con la espalda y piernas rectas y abdominales
contraídos, contrae los perineales (músculos alrededor de la
vagina) y contar de 1 a 8, bajar lo más que se pueda, abriendo más
las piernas relajando los músculos perineales, contando de 8 a 1.
Repetir de 4 a 6 veces.
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6
- De pie con la espalda recta, piernas abiertas y brazos
extendidos, bajar el brazo para tocar el pie del mismo lado que
has girado hacia afuera, cambiar al otro lado y repetir cuatro
veces de cada lado.
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7
- a) Con el abdomen contraído, rodillas separadas, estira la
espalda y la cabeza, llevando los brazos hacia adelante estirados.
b) Deja caer el peso de los glúteos hacia atrás
recargándolos entre los pies, estirando la espalda, descansar la
cabeza y los brazos, mantener esa posición por unos segundos,
repetir de 4 a 6 veces.
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8
- Sentada con la espalda recta, junta las plantas de los pies,
haciendo presión sobre las rodillas con las manos, para tratar de
tocar la superficie del piso con ellas.
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9
- Acostada con la espalda pegada al piso, y una pierna
doblada, subir la otra cuando se inspira profundamente llevando el
pie en arco, al bajar, contraer los músculos abdominales y
expirar. Repetir 8 veces con cada pierna.
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10 - Con las palmas y las rodillas apoyadas en el piso sin
doblar los codos, extender la columna (como gato erizado), lo
máximo posible hacia arriba, por unos segundos y volver a la
posición original. Repetir 10 veces.
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11 - De pie con las piernas separadas y la espalda recta,
bajar abriendo las piernas, ponerse en puntas, bajar en puntas y
asentar los pies en el suelo, repetir de 4 a 6 veces.
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12 - Apretar firmemente palma contra palma, codos levantados,
contraer los pectorales y aflojar; repetir de 8 a 12 veces. Tomar
con las manos los antebrazos y levantar los codos a la altura de
los hombros, hacer presión, para tensionar los músculos
pectorales. Repetir de 12 a 16 veces.
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Después de tener tu bebé, el ejercicio te
ayuda a perder el peso extra que ganaste y a volver a ponerte en forma.
Acude a consulta antes de comenzar un plan de
ejercicios después del parto. El ejercicio regular después del parto
ayuda a endurecer todos los músculos que se estiraron durante su
embarazo, especialmente en el abdomen y la base de la pelvis.
Para más información, visita
EJERCICIOS TERAPÉUTICOS PARA FUTURAS MAMÁS
Por Norma Grispi (Natal)
El cuerpo de la mujer es el
escenario done ocurren todos los cambios y transformaciones que provoca
el embarazo.
Al principio estos cambios producen desconcierto: el cuerpo comienza a
cambiar más rápido de lo que la embarazada puede registrar, y así puede
sentirse rara o extraña con estas modificaciones.
Es por eso que es tan
importante el trabajo corporal, el moverse, la gimnasia para acompañar
estos cambios.
Muchas embarazadas tiene
miedo de moverse, otras ni siquiera registran el embarazo; y en general
otras preguntan ¿qué tipo de gimnasia es adecuada para el embarazo?.
De acuerdo a nuestra
experiencia, proponemos la gimnasia del
Sistema Natal.
Esta es una gimnasia integradora, que trabaja tanto lo articular como lo
muscular, que apunta a generar más energía, más vitalidad, más agilidad.
Cuando una embarazada se mueve los beneficios son múltiples:
A nivel articular:
-
articulaciones más blandas
-
evita el dolor de espalda y cuello
-
evita problemas de rodillas
-
mejora la apertura de la cadera
-
reubica la pelvis para que no moleste la cintura
A nivel muscular:
A nivel circulatorio:
A nivel emocional:
-
está tranquila
-
controla el miedo y la ansiedad
-
maneja recursos que la ayudan tanto al embarazo como al parto
-
está menos demandante
-
está más preparada para el proceso normal que va vivir
Todo esto sin contar otros
beneficios adicionales como es mejorar la piel, el pelo, etc.
Realmente es muy importante
que el trabajo corporal forme parte de la rutina de una embarazada. Si
bien hay muchas gimnasias o deportes que puede hacer, recomendamos la
especializada para el embarazo, para aprovechar al máximo la oportunidad
que la naturaleza le da de experimentar un nuevo cuerpo para conocer y
mejorar.
Por Norma Grispi (Natal)
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