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Darle pecho al bebé es la manera más fácil, segura y
natural de alimentarlo ya que la leche materna presenta el balance
ideal de proteínas, vitaminas, minerales, grasas y carbohidratos que
necesita. La decisión de dar pecho al bebé será siempre personal.
En las
primeras horas saldrá calostro de tu pecho en pequeña cantidad y
deberás de ofrecerlo de ambos pechos a tu bebé, pues es un líquido
rico en nutrientes y defensas para él.
Mientras más succione tu pezón, más rápido te bajará la leche y
producirás mayor cantidad sin importar el tamaño de tus senos.
Cada vez que amamantes a tu bebé inicialmente sentirás pequeñas
contracciones uterinas (cólicos o entuertos), y salida escasa de
sangre por vagina, lo que significa que tu matriz está volviendo a su
tamaño normal. Tu dieta deberá ser abundante en líquidos sobre todo si
estas amamantando a tu bebé, y aumentar 500 calorías diarias (dos
platillos de guisados por día o su equivalente) ya que la alimentación
de una mujer lactante debe ser mayor que durante el embarazo.
Necesitas consumir calcio, ya sea de lácteos, otros alimentos que lo
contengan (yogurt, queso, helados, requesón, sardinas, vegetales
verdes), o de los comprimidos que tomabas durante el embarazo.
Usar un buen sostén tanto de día como de noche, puede ayudarte a
conservar la forma de tus senos y evitar que éstos pierdan firmeza.
Evita fumar e ingerir bebidas
alcohólicas, ya que también perjudican la salud de tu bebé.
Antes de amamantar lava tus manos, pero no tu pezón pues destruirás
los lubricantes naturales y aparecerán grietas. Cuando le des pecho
siéntate cómoda con la espalda apoyada.
Si el pezón se llega a agrietar, evita el jabón, ponte lanolina
pura, déjalo descubierto a ratos y en pocos días sanará y si tus senos
están duros y adoloridos ponte fomentos de agua tibia, dales masaje
ligero y extrae manualmente el exceso de leche. Recuerda que la
leche materna es el mejor alimento.
Otro mito muy común es el de relacionar el tamaño de los senos con
la facilidad para amamantar; esto no es cierto, lo que sí se relaciona
es la forma del pezón, puesto que si es prominente, será más fácil dar
el pecho al bebé.
Cuando tú o
tu bebé decidan el destete, debes después de estar tus senos vacíos,
colocarte una venda ajustada o un sostén más pequeño, aplicarte bolsas
de agua fría y en ocasiones será necesario indicarte medicamentos que
ayuden a disminuir la secreción láctea. Respecto a la actividad
sexual, esta puede reestablecerse normalmente hasta después de 40
días, período de duración promedio del puerperio o postembarazo. Aún
cuando estés lactando, existe la posibilidad de embarazo, por lo que
debes acudir a consulta, para ver el método anticonceptivo más
adecuado para tu persona. Evita también los medicamentos auto
recetados debido a que estas substancias pasan por la leche
materna hasta el organismo del bebé.
Claves para hacer de ti y tu bebé un equipo exitoso en la
Lactancia Materna
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Tu leche está hecha especialmente para su bebé.
En el Hospital
- Procura estar con tu bebé el mayor tiempo posible, así podrás
alimentarlo cada vez que tenga hambre.
- Pide ayuda a una enfermera sobre cualquier duda.
- Todo lo que el bebé necesita es tu leche, el agua azucarada y la
fórmula láctea pueden no ser necesarios.
El Primer Alimento
Aliméntalo en cuanto sea posible después del parto. El primer
alimento es una oportunidad para ti y tu bebé para conocerse uno al
otro. El bebé puede no tener hambre, sólo abrázalo estréchalo y
relájense.
Para una guía más detallada, por favor lee
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