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Recibir el pecho
constituye sin duda para el bebé, la forma más próxima, más viceral de
estar junto a su mamá. De esta manera, el pasaje de la vida intrauterina
al afuera será gradual y armónica, permitiéndole al recién nacido
acomodarse lentamente a las exigencias del mundo que lo rodea. No
olvidemos, que dentro del útero materno, el bebé tenía todas sus
necesidades cubiertas.
La lactancia
entonces, no solo cubre las exigencias nutricionales para que el niño
crezca saludable, sino que constituye además un ítem clave en la
relación afectiva entre la madre y su hijo.
En cada mamada,
mamá enviará un mensaje pleno de amor y ternura que será recibido por el
bebé, nutriéndose este de afecto y seguridad. Para que ese vinculo único
y tan estrecho pueda concretarse es necesario que ambos encuentren para
ello un lugar adecuado, tranquilo, lejos de los estímulos externos que
puedan empañar este momento mágico.
Si por alguna
circunstancia, alguna madre tuviera inconvenientes con la lactancia y
debiera recurrir al uso de la mamadera para alimentar a su bebé, no debe
angustiarse pensando que esto dificultará la construcción del vinculo
amoroso entre ambos.
Vale para esto, las mismas recomendaciones antes
citadas, un lugar tranquilo, un contacto corporal estrecho, corriéndose
un poco la blusa para que el bebé tome contacto con el calor de la piel,
los latidos del corazón, el sonido de la respiración, la mirada con
ternura entre ambos.
De esta manera, una mamadera dada con amor,
permitirá que tu bebé crezca también pleno y con confianza.
Para finalizar,
diré que "Amamantar" es mucho más que una función alimentaria,
implica por sobre todas las cosas "AMAR"
Asesoró: Prof.
Claudia Murno
Coordinadora de Grupos de Pre y Post Parto
Especialista en
Maternidad
Teléfono: 4502-8761

Preparación Integral en
Embarazo - Parto y Post-Parto
Un lugar diferente para la maternidad y paternidad
Coordinación general: Prof. Claudia Murno
A metros de Av. Beiró y Segurola
Villa Devoto - Buenos Aires - Argentina
Teléfono (011) 4502 - 8761
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