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Cuando el parto se produce antes de la semana 37 del embarazo,
podemos hablar de un parto pretérmino. Este es un problema y se da entre
el 10% y el 15% de los partos. Dentro de este porcentaje, esta
dificultad obstétrica constituye hoy el 80% de las muertes de recién
nacidos.
Pero hay formas de solucionar este problema y de llegar sin
inconvenientes al final del embarazo. El mejor tratamiento es la
inhibición de las contracciones uterinas en forma temprana, es decir ni
bien se identifica el caso. Por esto es de suma importancia la búsqueda
de elementos de diagnóstico precoz.
Factores de riesgo:
- Antecedentes obstétricos: abortos anteriores, infecciones
urinarias, partos prematuros anteriores, malformaciones uterinas.
- Factores demográficos: edad materna (menor de 20 años o mayor de
35 años), estado civil (solteras), bajo nivel socioeconómico, tabaco,
uso de drogas, condiciones laborales (40hs. o más de trabajo por
semana y 6hs. o más por día en actividad de pie).
- Factores del embarazo actual: aumento de escaso peso,
hipertensión, infección urinaria, fiebre, placenta previa, embarazo
múltiple, cirugía abdominal durante el embarazo.
Los síntomas que pueden determinar un diagnóstico de parto
pretérmino:
- Dilatación del cuello del útero (que el médico detecta por tacto
vaginal y/o ecografía transvaginal).
- Contracciones uterinas frecuentes.
- Detección de fibronectina en el flujo vaginal: esta sustancia
proviene del cuello uterino en casos de amenaza de parto prematuro (no
se usa esta técnica porque es cara y ofrece igual resultado que una
cecografía).
- Valoración de ciertas bacterias en el flujo vaginal.
Por otro lado, la evaluación del cuello uterino que se realiza
mediante la ecografía es un método alternativo para la predicción de
parto prematuro. Este estudio se realiza entre la semana 18 y la 23 del
embarazo y se puede medir la longitud del cuello uterino y estudiar su
morfología. Normalmente la longitud del cuello oscila entre 4 y 5cm.
Pero en aquellas pacientes con riesgo de parto prematuro la medida es
menor, es decir que tendrán el cuello acortado. Con este método de
medición se pueden detectar a casi todas las pacientes de riesgo,
permitiendo así rápidamente tomar las medidas tendientes a prevenir el
parto prematuro.
El médico obstetra que atienda a este tipo de pacientes sabrá cómo
prevenir un parto pretérmino. Existen inhibidores farmacológicos de las
contracciones, también pueden administrarse corticoides para la
maduración fetal y otras medicaciones o tratamientos que permitirán que
el embarazo llegue a feliz término.
Dr. Marcelo Martínez
Halitus
Instituto Médico
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