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Al principio nuestro rol de madre puede parecer frustrante, pero no te
olvides que lo que más necesita el bebé en sus primeros días es tu
calor y sobre todo tu amor. En sus primeras semanas comienza a
reconocer el ambiente y a comunicarse con quienes lo cuidan.
Al paso de los primeros días nuestro bebé cambia constantemente. Verás
que controla más el movimiento de sus ojos y llega a fijar su mirada.
Es normal que tienda al estrabismo, ya que todavía no puede focalizar,
pero de a poco llega a seguir con la vista un objeto hasta desaparecer
de su campo visual. También puede llegar a responder a determinadas
órdenes, está más activo y demuestra sus estados de ánimo. De a poco
nos iremos enterando de su temperamento.
La estimulación
Si bien al principio sus reacciones son todas instintivas y gobernadas
por reflejos, podemos empezar a estimularlo delicadamente despertando
su sensibilidad. El momento más oportuno es cuando le das el pecho, ya
que todos sus sentidos se encuentran estimulados: vista, gusto, olfato
y tacto.
También le gusta que le hablen y le canten cuando se encuentra
tranquilo en su cuna, sobre todo le gusta oírla a su mamá. Puedes
mostrarle un juguete que se desplace sobre él para que lo siga con la
vista o colocarle un móvil con música para que escuche y siga a los
muñequitos. De seguro en su primer mes podrás ver su primera sonrisa,
un momento que de seguro no olvidarás.
El llanto, su medio de comunicación

La única forma y lenguaje que poseen los bebés para comunicarse con su
entorno es mediante el llanto (ver también "¿por
que lloran?").
Hasta que aprendan a hablar, con el expresarán todos sus sentimientos:
si tiene hambre, sed, sueño, si está sucio, tiene cólicos o
simplemente se sienten abandonados.
Si bien al principio nos llenará de angustia
y frustración, esta es su única forma de hacernos saber que hay algo
que no está bien, y de a poco lograremos entenderlo.
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Primer Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
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Permanece despierto una de cada diez horas |
Sus reacciones son producto de sus reflejos |
Sus reacciones son casi todas instintivas |
Solo observa los objetos |
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Llora no solo para comunicarse sino para llamar nuestra atención |
Puede defecar seis veces al día |
Puede observar fijamente la sonrisa de su madre |
Coordina el movimiento lateral de sus ojos |
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Al tenerlo en brazos se tranquiliza |
Durante la noche puede comer dos o más veces |
Se alegra cuando lo toman en brazos |
Reacciona al estímulo de la voz humana |
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Come a intervalos regulares |
Luego de comer generalmente regurgita. |
No hay adaptación a esquemas diarios |
A las sensaciones positivas o negativas reacciona calmándose o
llorando |
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Observa a su alrededor en forma vaga |
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Da muestras de placer (antes solo manifestaba malestar). Llega a
dormir unas siete horas seguidas, y antes del tercer mes dormirá un
poco más. Los bebés no conocen la diferencia entre el día y la noche,
por lo que tienden a dormir más en las horas diurnas que nocturnas.
Para solucionarlo, simplemente intenta que no duerma más de cuatro
horas seguidas durante el día, despertándolo suavemente. De esta
manera podrás cambiarle el ritmo para que por la noche logre un sueño
más prolongado.
Sentidos más desarrollados

Si bien sus movimientos no son tan coordinados, sí son más armoniosos.
Coordina más sus sentidos como mover la vista al oír un sonido que le
llame la atención, o comienza a succionar al ver el pecho de su mamá.
Su mirada se desarrolla al punto de seguir un objeto en forma
horizontal y luego vertical, para más adelante no sacarle la vista de
encima al moverlo en forma circular. También emite soniditos como
respuesta a estímulos auditivos.
Todo pasa por succionar
Su principal consuelo sigue siendo chupar. Puede llevarse la mano a la
boca, lo cual hace por instinto y debes dejarlo así ya que en esta
etapa es normal y a diferencia de lo que puedes pensar no le traerá
problemas futuros (no así el caso del chupete o el dedo pasados los
dos años).
También puedes pasearlo mostrándole diversos ambientes de tu casa,
estimulándolo con nuevos lugares. Es importante que el papá disfrute
de su hijo y encuentre un momento para estar todos en familia. Esto
generará su integración en la relación que hasta ahora era solo
madre-hijo (ver también "Sobre
la paternidad").
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Segundo Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
| Presta
atención a los rostros |
Logra
movimientos más desarrollados |
Demuestra con
gestos placer o malestar |
Observa todo
a su alrededor |
| Al ver
determinados objetos puede demostrar emoción |
Puede
mantener erguida su cabecita por espacios cortos de tiempo |
Le gusta
estar acompañado |
Se sobresalta
ante ruidos bruscos |
| Descubre las
voces y busca la fuente de los sonidos |
Sostiene
algunos objetos por breves momentos |
Mueve más sus
bracitos y le devuelve muecas a su mamá |
Emite
soniditos ante estímulos de placer |
| Todo pasa por
la succión que es su manera de descubrir |
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Disfruta del
baño |
Aumenta su
tono muscular |
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Le gustan los
objetos de colores vivos |
Se va desarrollando su personalidad gracias a su ambiente familiar y
características hereditarias de su temperamento. Puede mantener su
cabecita erguida por mayor tiempo. Logra levantar sus hombritos al
estar boca abajo gracias a que ha desarrollado más su tono muscular.
Antes del cuarto mes ya podrá girar su cabeza para seguir determinados
objetos o mirar a su alrededor.
Para esta etapa ya puede también mover sus brazos a voluntad y
estirarlos hacia adelante y tomar objetos. Coordina más la succión y
la vista, probando con la boca todo aquello que se les cruce por el
camino. Es por ello que los juguetes deben ser para la edad indicada,
ya que de otra manera se podrían desprender pequeñas piezas y
tragárselas. Sus movimientos poco a poco van siendo más suaves y
precisos.
Al dormir,
en su cuna
Al momento de dormir, procura que su cuna sea segura y en un lugar que
posea buena ventilación. Si para el tercer mes todavía duerme en el
cuarto de papá y mamá, ya puedes cambiarlo a su dormitorio. Él se
acostumbrará así a que siempre los tendrá cerca cuando los necesite y
que puede dormir sin necesidad de su compañía.
Necesita más estímulos
Para el tercer mes, el bebé necesita mucho más de la compañía de las
personas, ya que se estimulará y aprenderá nuevas formas de
comunicarse con su entorno, agregando al llanto, la muecas y el
movimiento de los ojos, también su voz.
Ahora es momento de brindarle mayor estímulo sensorial como cantarle,
hablarle, hacerle escuchar sonidos, música, objetos para tocar. Pero
sobre todo querrá más mimos y caricias. En esta etapa puede distinguir
no solo objetos de colores más brillantes, sino las distintas texturas
al desarrollar su percepción táctil. Es así que un muñeco de peluche
ya no será igual que otro de goma, uno liso de otro rugoso, etc.
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Tercer Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
| Llega a
demostrar "memoria" |
Durante
algunos segundos, estando boca abajo logra erguir sus hombros y
cabeza |
Sus ciclos de
sueño, comidas y vigilia se van regularizando |
Mueve su
cabecita para seguir de a poquito los objetos que se le
presentan |
| Puede
reconocer a los integrantes de su familia |
Se mira las
manitos extendiendo sus brazos |
Tiene una
sonrisa más fácil y llora menos |
Sigue los
movimientos de sus deditos |
| Vocaliza
mejor y expresa con gestos |
Con los puños
cerrados golpea los objetos |
Se estimula
con las personas |
Si estaba
tomando la teta, deja de chupar para girar la cabeza y buscar la
fuente de un sonido |
| Con sus manos
explora su cara, su boca y los ojos |
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Ya sostiene
con la mano un objeto |
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