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En este tiempo nuestro
hijo adquiere no solo fuerza, sino también mucha habilidad. Es capaz
de levantar la cabeza, patalear, girar sobre sí mismo, aferrarse a
nuestras manos y hacer ejercicios diferentes. El sexto mes, además,
representa el inicio del destete.
Poco a poco, nuestro
hijo logra agarrarse las rodillas y los pies con sus manos. Cuando
está acostado de espaldas, realiza movimientos parecidos a los de un
nadador. Esto sucede porque se está preparando para aprender a gatear.
Los ritmos de sueño son más regulares.
El niño duerme de diez
a once horas cada noche. Duerme dos o tres siestas durante el día.
Aunque a su manera, ya
es capaz de dialogar con su mamá y cada vez con más frecuencia,
observa todo lo que sucede a su alrededor.
Nuestro hijo crece
normalmente. Ya sabe “contestarnos”, a su manera (con balbuceos,
risas, llanto, etc.), y nos “habla” riéndose placidamente. Nosotros
también lo comprendemos perfectamente. Nos parece que ha pasado poco
tiempo desde que nació. Hace tres meses que ya esta en la casa y ya es
un integrante más del núcleo familiar. Los abuelos, los tíos y los
amigos ya lo conocen bien y él da muestras de agradecimiento a todos.
Es sociable, por lo menos por el momento, aunque todo su mundo es su
mamá: el pecho que le ofrece, los cariños que le prodiga mientras lo
cambia o los lindos momentos del baño que tanto le gustan. El segundo
trimestre del bebé representa un período que puede considerarse feliz.
Si nuestro hijo ya se acostumbró a nuestro ritmo, o nosotros nos
hemos acostumbrado al suyo, todos comenzaremos a disfrutar de los
frutos de un conocimiento que ha sido difícil y laborioso pero muy
importante. En todo este tiempo, nuestro hijo también ha adquirido
mucha fuerza.
Es capaz de levantar enérgicamente la cabeza cuando esta
acostado boca abajo; también patalea con fuerza. Ahora, duerme un poco
menos que antes. Suele entretenerse mirando lo que ocurre a su
alrededor, girando la cabeza a ambos lados con gran facilidad. Durante
esta etapa de grandes progresos, podemos contemplarlo con más
tranquilidad y aprender con menos angustia lo que significa su llanto,
al que ahora se añaden otras señales nada sencillas.
Hacia el final de
este segundo trimestre, tendremos la agradable sorpresa de apreciar
cómo es capaz de permanecer sentado, incluso sin apoyo. También juega
con todo su cuerpo, aunque su parte preferida son las manos. Se mete
en la boca todo lo que esté a su alcance. Después de este trimestre,
nos espera una importante tarea: la introducción de nuevos alimentos,
además de la leche materna. Nuestro hijo probara las primeras frutas
(banana, manzana, naranja) y los cereales (sin gluten) y empezara a
familiarizarse con la cucharita. No hay que olvidar que todo este
proceso debe desarrollarse con mucha paciencia.
Hacia el final del
cuarto mes, nuestro bebé comienza a distinguir perfectamente los
colores. Enfoca con facilidad a diferentes distancias, aunque prefiere
mirar los objetos o las personas que se encuentran a un metro
aproximadamente. Logra seguir con facilidad los desplazamientos de una
persona o de una cosa en la habitación. Los movimientos de los ojos
son menos bruscos. También controla mas la coordinación del movimiento
manos-ojos. Sus manos, además de estar abiertas, se mueven en la
dirección que desea. Nuestro hijo responde al escuchar el sonido de
una voz. Si lo llamamos por su nombre, pronto aprenderá a contestar.
Disfruta emitiendo determinados sonidos. Sus incomprensibles balbuceos
se transforman en sílabas, carcajadas o pequeños gritos. Si le hacemos
cosquillas, ríe con fuerza.
Un
carácter propio
Nuestro hijo demuestra
abiertamente quien le agrada, sonríe a los miembros de la familia o a
otras personas que conoce y que le simpatizan. En el caso de que
tengamos otros hijos, es aconsejable que los involucremos en el
crecimiento del hermano. Debemos permitir que levanten a su hermanito
(con mucho cuidado, naturalmente). También hay que animarlos a que
mantengan una buena relación con el recién llegado e involucrarlos en
los cuidados que requiere, como bañarlo o vestirlo, aunque sin
insistir si se resisten. Durante este periodo, nuestro hijo se ha
convertido en el protagonista. Si es un niño abierto, no debemos
animarlo demasiado a la hora de ir a la cama. Un público que lo ve con
admiración puede excitarlo hasta el punto de no dejarlo dormir.
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Cuarto Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
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Sus períodos de atención pueden durar mucho
tiempo. |
Pasa de la posición boca a bajo (prona) a la de
espaldas. |
Llora cuando se le interrumpe un juego. |
Cuando gira la cabeza, puede coordinar el
movimiento de los ojos. |
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Se empieza a dar cuenta de las reacciones que su
conducta despierta en los demás. |
Estando boca arriba, levanta la cabeza para
mirarse las manos con las que se agarra los pies. |
Muestra interés por las imágenes que se reflejan
en el espejo. |
Sigue la dirección de un sonido, así como el
movimiento de los objetos. |
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Sonríe en presencia de las personas que prefiere. |
El número de sus comidas suele reducirse a
cuatro, aunque algunos bebés siguen pidiendo la toma nocturna. |
Le gusta que lo toquen. |
Adapta la vista a distintas distancias. |
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Empieza a demostrar preferencias por los
juguetes. |
Puede recoger objetos, incluso pequeños. |
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La música lo tranquiliza. |
Se trata de una fase
de transición. Durante la misma, a su apego por las cosas
acostumbradas se une el deseo de hacer sorprendentes descubrimientos.
Manteniendo las extremidades extendidas hacia adelante, es capaz de
alzar la cabeza y arquear la espalda. A fines del quinto mes,
posiblemente podamos contemplarlo colocando las piernas debajo del
abdomen, como si pretendiera caminar a rastras. Para él, cada día
representa una conquista. Siempre se despierta antes que el resto de
la familia. Cuando se duerma debemos poner en la cuna su juguete
preferido; puede que a la mañana se decida a jugar con él, aunque
nosotros no estemos.
Otros pasatiempos
Sus gorjeos son más
frecuentes. Une las vocales con las consonantes; “da” se transforma en
“dada”, cosa que lo entusiasma. También disfruta escuchándonos. Hay
que hablarle y repetirle los nombres de las cosas. Los paseos le
encantan. Son muchas las cosas que aún puede descubrir. Sabe como
jugar solo, por eso debemos cambiarle con frecuencia los juguetes.
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Quinto Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
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Puede demostrar temor ante los extraños. |
Cuando permanece tendido boca arriba, levanta
perfectamente la cabeza y los hombros. |
Sonríe o vocaliza esperando respuestas. |
Agarra los objetos de forma decidida. |
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Pronuncia vocales, además de alguna consonante. |
Se chupa los dedos de los pies. |
Deja de llorar cuando se le habla. |
Procura agarrar con una o ambas manos todo lo que
le interesa. |
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Sigue con la mirada todos los objetos que se
mueven rápidamente. Quiere agarrarlos. |
Toca, sostiene, mueve y "prueba" los objetos. |
Se enoja si le quitan un juguete. |
Si le dan un sonajero, juega él solo. |
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Consigue pasarse los objetos de una mano a la
otra. |
Siente mucha curiosidad por los espejos. |
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Durante el sexto mes,
es probable que nuestro hijo empiece a arrastrarse por el suelo.
Un
equilibrio bastante precario
Hacia
finales del sexto mes, algunos bebés logran permanecer sentados con un
apoyo detrás de la espalda. Otros se balancean, lo que significa que
no están preparados para adoptar la posición erguida. Mientras
permanece acostado boca arriba o boca abajo, toma confianza en su
cuerpo. Sus manos siempre han constituido un gran centro de interés,
pero ahora juega con sus pies.
Cualquier objeto se transforma en un
juguete para él: el collar de mamá o una cajita, además de sus propios
juguetes. Cuando el bebé permanece despierto, todavía sigue haciendo
algunos gorjeos, aunque su forma principal de expresarse sigue siendo
limitada. La hora de comer es una ocasión ideal para jugar. Para el
bebé no es suficiente experimentar solo con la boca. Quiere tocar,
manipular, aplastar y desmenuzar. De este modo, practica la movilidad
de sus dedos.
Manifiesta sus sentimientos
En estos meses el
humor de nuestro hijo cambia muy seguido. Puede llorar por cualquier
tontería o dejar de hacerlo, si se distrae. No nos puede seguir por la
casa, pero tiene plena conciencia de nuestra presencia porque reconoce
los ruidos que hacemos. También intentará llamar nuestra atención,
aunque a su manera. Es importante responder a estas llamadas debido a
que esto representa el primer paso para enseñarle a comunicarse con
los demás. Es el momento en el que desea saber más cosas acerca de
mamá y la toca por todas partes: le agarra el cabello o las orejas.
Mamá se transforma en su juguete preferido. Le sigue gustando estar
con otras personas pero ahora no le sonríe a todas. Escoge a aquellos
con quien quiere estar y si estos se alejan se pone a llorar. Es
posible que a algunos bebés les guste que los lancen por los aires.
Sin embargo, como no todos son iguales, no es aconsejable obligarlos a
semejantes juegos. En especial si manifiestan miedo.
Estar en compañía de
nuestro hijo es muy divertido y gratificante ya que ahora podemos
interactuar con él y obtener una respuesta.
Nuestro hijo empieza a gatear
Cerca del sexto mes,
es normal que el bebé empiece a
arrastrarse con el abdomen por el suelo, aunque puede adoptar otras
técnicas.
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Sexto Mes |
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Intelectual |
Físico |
Social |
Sensorial-Motor |
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Inspecciona durante largo tiempo los objetos con
los que juega. |
Comienza a arrastrarse con el estómago en el
piso. |
Le gusta jugar con los demás. |
Mientras sostiene un objeto con la mano, alcanza
otro y, al mismo tiempo, mira un tercero. |
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Agarra con precisión todo cuanto ve. |
Gira la cabeza con facilidad. |
Expresa placer o disgusto por medio de sus
gorjeos. |
Deja de llorar si oye música. |
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Cambia frecuentemente de humor. Manifiesta
simpatías o antipatías. |
Permanece sentado si tiene un apoyo. |
Sonríe a su propia imagen, si la ve reflejada en
un espejo. |
Juega con la comida y la manipula con mucho
entusiasmo. |
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Pronuncia distintas consonantes. |
Agarra los objetos que cuelgan delante de él. |
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Está en condiciones de manejar objetos. Los hace
girar sobre sí mismos moviendo la muñeca. |
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Se entretiene escuchando su propia voz. |
Por la noche duerme unas diez horas seguidas. |
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