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El momento del baño es especial para el bebé, ya que el contacto con el
agua lo remonta al vientre materno. Además de la función de higiene que
tiene, el baño debe convertirse en un momento de juego entre el bebé y
su mamá o papá. Aquí te mostramos como hacerlo para que tu hijo se
sienta cómodo y seguro.
¿Qué se necesita?
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Bañadera con base firme y segura
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Esponja de tela o de fibra natural
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Algodón o hisopos
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Toallitas húmedas especiales para bebés
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Jabón de glicerina neutro, shampoo y crema para bebés
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Colonia sin alcohol
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Juguetes para el baño
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Una toalla suave, de preferencia con capucha que
también la utilizaremos para secar el interior de los pliegues
de su piel
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Un balde o palangana para cambiar el agua
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Pañales
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Cepillo suave
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Tijeras chicas de puntas redondeadas
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¡Al agua
pato!
Comprueba que la temperatura del agua
es de 37º antes de sumergirlo en ella. Apoyamos su cabecita entre
nuestro brazo y sostenemos con la mano la parte exterior de su
hombro. El otro brazo debes pasarlo por debajo de su cola
y con la mano sostener el muslo. De esta forma vamos sumergiendo
al bebé, primero desde los pies para que se vaya acostumbrando a
su temperatura. |
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Al lavarle
la cabeza...
Para poder lavarle la cabecita, deberás hacerlo con mucha
delicadeza, ya que generalmente se resisten. La forma más segura
es sostenerlo en forma horizontal con su cabeza apoyada sobre
nuestro brazo, y enjabonársela suavemente. Evita mojarle los
ojitos y sus oídos para evitar infecciones. |
Nos
ayudamos con una esponja
Al lavarle el resto del cuerpo, es recomendarle pasar sobre una
esponja el jabón de glicerina. Luego limpia con mucho cuidado
todos los pliegues de su cuerpito. Ten cuidado de no hacer
movimientos bruscos dentro de la bañera para evitar que el bebé se
asuste y llore. |
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Una higiene
completa
Al lavarle la espalda, debes girar a tu bebé tomándolo por la
parte exterior de su hombro y pasarle el brazo por delante de su
pecho, para que se sienta más protegido. |
Al sacarlo
del agua...
Para terminar, retiramos los restos de jabón enjuagándolo y con
mucho cuidado lo retiramos de la bañera. Para ello sostenemos
con el mentón su toallita y lo envolvemos en ella. Luego acostamos
al bebé sobre el cambiados o cama y procedemos a secarlo
completamente, sobre todo sus pliegues. Te recomendamos que al
secarlo aproveches y también lo acaricies para mejorar el contacto
entre tú y él, al tiempo que aumentará su estimulación. |
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