El sitio del bebe, el niño y su familia

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Seguridad y nataciónHogar

  • Enseña a tu hijo a nadar cuanto antes. Los niños pueden aprender a nadar desde los doce días de vida.
  • Jamás dejes a tu niño solo en la bañera doméstica. Un niño pequeño puede ahogarse en 30cm de agua en pocos segundos.
  • Prepara todos los elementos de higiene (jabón, shampoo, esponja, toalla) antes de sumergir al niño en la bañera.
  • Deja sonar el teléfono o el timbre si estás bañando al niño, o quita a tu hijo de la bañera si atiendes el llamado.
  • No dejes a tu hijo más pequeño al cuidado de sus hermanos en la bañera.
  • Responsabilízate (papá o mamá) por el cuidado de tus hijos cuando están en el agua o cerca de ella.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar.

Navegación

  • No navegues si no sabes nadar.
  • Aprende a nadar tan pronto como te sea posible y con urgencia las técnicas elementales de supervivencia.
  • En la navegación, los niños y adultos deben usar indefectiblemente el chaleco náutico salvavidas, que por sus características reglamentadas, es en verdad seguro ante un naufragio o chapuzón inesperado.
  • Jamás nades solitariamente, ni permitas que tus hijos lo hagan. El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar

Buceo

  • No bucees sin haber recibido un entrenamiento previo que te provea de conocimiento y seguridad técnica.
  • Verifica cuidadosamente el estado de todo el equipo y haz que lo revise tu compañero de práctica.
  • Establece el acuerdo corriente para los avisos de elevación para las personas que quedan en la superficie.
  • Si tu función es cuidar la seguridad de los que descienden, no te distraigas ni un momento, ni pierdas de vista los cables.
  • No bucees nunca en soledad.

PISCINAS I (Natatorios)

  • Las aguas turbias dificultan e impiden el éxito de los salvatajes. No dejes entrar a tus hijos en una piscina cuyo fondo no sea perfectamente visible.
  • No coloques flotadores a tus hijos, es preferible sostenerlos en brazos. Los flotadores no deben confundirse con los salvavidas que tienen aprobación de la Prefectura Naval Argentina y llevan su sello. Los demás son peligrosos juguetes que facilitan los accidentes.
  • No permitas a tus niños saltar de pie desde el borde de la pileta. Es peligroso para ellos porque pueden caer mal y golpear su cabeza contra el borde. También es peligroso para otros nadadores que pasan bajo el agua sin ser advertidos.
  • Colocar una red de protección sobre la piscina sin uso. Los cercos no son útiles como protección porque trepar sobre ellos es una travesura común en la infancia.
  • Evita la inmersión completa de los niños que no han aprendido a controlar su respiración bajo el agua pues ésta puede ser aspirada y pasar a los pulmones con graves consecuencias.
  • Vigila constantemente a los niños cerca del agua, sepan o no nadar.
  • Prohíbe, sin excepciones, los empujones y juegos de manos en el agua, así como también las corridas alrededor de la pileta (causa de resbalones y trágicas caídas) y los gritos que puedan tapar un pedido de auxilio e impedir un oportuno salvataje.
  • Cuida que todos se zambullan sobre el agua libre y cuida estrictamente el área bajo el trampolín.
  • Evita a tus hijos sufrir daño emocional o físico; confía solamente en profesores con título e idoneidad. Asegúrate de la veracidad de los datos que te informan.

PISCINAS II (Natatorios)

  • La contratación de guardavidas asegura una vigilancia continua sobre el espejo de agua y sus alrededores.
  • Evita piletas de dudoso control higiénico y sanitario porque son causa de serias infecciones y enfermedades.
  • Presta particular atención a la instalación eléctrica y conexión en la piscina. Los equipos deberán estar adecuadamente protegidos, por sistemas de corte, en lo posible dobles (por si alguno fallara) siendo indispensable conservar actualizado el mantenimiento.
  • El equipo deberá estar fuera del alcance de los niños, que como se sabe, son atraídos por llaves y botones.
  • No ingresar a la piscina si hay tormenta
  • Jamás nades solitariamente, ni permitas que tus hijos lo hagan.
  • El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiovascular.

En aguas abiertas

  • No te arrojes o zambullas en aguas desconocidas. El fondo puede estar más cerca o lejos de lo que supones, puede haber rocas o elementos cortantes u otros peligros.
  • Respeta las señales de peligro en la playa o mar adentro. No burles la protección exponiéndote inútilmente al ahogamiento.
  • No acampes cerca de un curso de agua sin informarte primero acerca de las crecientes.
  • En ríos o arroyos acepta la opinión de los lugareños. Ellos conocen el carácter de la corriente en cada época del año. Algunos ríos engañan con su mansedumbre y cambian sin dar tiempo a reaccionar.
  • No nades nunca solitariamente. El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar.
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