El sitio del bebe, el niño y su familia

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Consejos de alimentación para los niñosSi hay algo que anhelan los padres es ver a sus hijos sanos y felices, correteando por ahí sin tener padecimientos de ningún tipo que les impidan divertirse, explorar e inventar el mundo.

Sin embargo, no siempre es suficiente el anhelo, pues las afecciones en los pequeños parece aumentar cada vez más, y las alergias, los problemas respiratorios, estomacales, los dolores de cabeza, etcétera, son motivo de que muchos pequeños no puedan disfrutar como se debiera este periodo de crecimiento.

Hay muchas opiniones respecto a cual es la mejor dieta para que un niño se mantenga sano. En realidad, mantener a un niño sano es muy fácil, de hecho, no se tendría que hacer realmente nada para estar sanos, pues la salud es una condición natural del organismo.

Lo anterior no significa que el niño no deba de toser o estornudar ni por error, pues el organismo de los pequeños, al estar en periodo de crecimiento, está en periodo de formación de sus sistemas, incluyendo el de defensa, y es por lo general normal que tenga ciertas reacciones en este proceso de adaptación, como toser, tener un poco de catarro, incluso la fiebre y hasta el dolor de cabeza son reacciones adaptativas de todo organismo ante diversos factores.

Sin embargo, el problema viene cuando se rompen ciertas leyes naturales, y se cae en abusos y hábitos nocivos para la salud, principalmente cuando se incluyen en la dieta alimentos con muy baja calidad nutricional, provocando desequilibrios y un debilitamiento de las funciones del organismo, dando lugar a lo que se conocen como enfermedades crónicas, el catarro que no se va, la tos que vuelve a cada rato, los dolores de cabeza, el salpullido y, entre muchos otros, el “mal” humor (berrinches constantes, gritos, apatía, ira frecuente, etcétera) el cual, aunque no este catalogado realmente como una enfermedad, sin duda es un síntoma debido al malestar interior del pequeño.

A continuación te damos 5 valiosos consejos para ayudar a que tu niño mantenga su organismo en sus más óptimas condiciones, y hasta se pueda dar el lujo de comer algunas golosinas. Estos consejos son aptos para la mayoría de los pequeños y se pueden adaptar en dietas especiales.

  1. Todas las mañanas debes procurar darle a tu pequeño, como primer alimento, un jugo o fruta cítrica: esto le ayudará a depurar su organismo de toxinas. Es importante que sea el primer alimento pues es cuando la sangre está cargada de los desechos desprendidos durante la noche. Lo ideal es que le des el jugo y no le des ningún otro alimento durante 20 minutos, de manera que el poder depurativo de estas frutas pueda hacer efecto. Si va a la escuela, puedes darle el jugo antes de vestirlo, de manera que para el desayuno ya haya pasado este tiempo.
  2. Evita el azúcar blanca y sus derivados: el azúcar es uno de los “alimentos” más nocivos y uno de los más consumidos por los niños. Los refrescos, los dulces, incluso mucha comida enlatada, como los tomates o frutas en almíbar, contienen gran cantidad de azúcar la cual, además de cariar los dientes y provocar una mala absorción de nutrientes, es una irritante poderosa del sistema nervioso. Es muy importante que evite que tus niños consuman refrescos a la hora de comer, pues el azúcar contenida fermenta los alimentos antes de que estos puedan ser aprovechados en el cuerpo. El azúcar procesada desmineraliza el cuerpo y debilita órganos esenciales, además de causar un sinfín de consecuencias nada favorables en el cuerpo. Cierto es que el azúcar es indispensable para muchas funciones del organismo, pero el azúcar que el cuerpo realmente necesita es la glucosa de las frutas y otros alimentos naturales, no la del azúcar procesada. Es una falta grave que los medios no comuniquen lo nocivo de este alimento y que lo vendan e incluyan de manera exagerada en los alimentos, sobre todo en los cereales de caja que desayunan o cenan diariamente muchos niños, disfrazando el azúcar muchas veces como sacarosa, fructuosa, etcétera. Así que si vas a dar cereal a tus pequeños, prefiere aquellos que no contienen azúcar y agrega alguna fruta o miel. Un paladar se puede acostumbrar a paladear las cosas sin tener que estar azucaradas, el problema es acostumbrar a los niños a que todo debe llevar azúcar, la cual, además de todo, es adictiva, y cada vez los niños querrán y pedirán más.
  3. Un jugo de verduras frescas al día: no importa mucho lo que el niño coma o las costumbres de los padres. Lo que importa es que el pequeño tenga los minerales y vitaminas suficientes, y las verduras contribuyen en gran medida a este balance. Acostumbrar a los niños a los jugos de verduras desde pequeños es una labor que agradecerá el cuerpo de los niños. Lo mejor es darle un vasito de jugo en la tarde, si diariamente se hace el jugo con distintas verduras, el niño no se aburrirá, y poco a poco hasta lo pedirá. Además, se sentirá saciado y no demandará golosinas extras. Te sugerimos poner como base de los jugos a la zanahoria.
  4. Tomar agua: es importante que los niños beban suficiente agua, de manera que el cuerpo siempre esté bien hidratado. Las aguas pueden ser de frutas, endulzadas minimamente con miel o azúcar morena.
  5. Golosinas: las mejores golosinas para los niños son sin duda las frutas, las barritas de semillas (granola), las verduras con sal y limón, el pan con miel, etcétera. Esto parece muy aburrido porque la televisión gana terreno en sus cabeza con la espectacularidad de los productos que anuncian, y les infunde la necesidad de consumir productos de todo tipo, agregando estampitas y demás como incentivos para el consumo. Sin embargo, el padre debe estar bien consciente de esto y negociar con el pequeño, tratando de no comprar aquellas golosinas con demasiados colorantes, endulzantes y aditivos químicos, y procurando siempre ofrecer la alternativa de comer manzanas, duraznos, barritas de cacahuete, almendra, mazapanes, verduras con limón y sal y demás, tenerlas “a la vista” ofrécelas mientras ve la TV, de manera que su paladar se acostumbre a lo fresco y sano.
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La anemia durante el embarazoNos ocuparemos de una afección muy frecuente durante el embarazo: la anemia por deficiencia de hierro.

Este es un tema de control obligado ya que no tratar este problema puede ocasionar problemas de salud muy graves tanto en el bebé como en la madre.

Aquí encontrarán una breve guía con la información más relevante al respecto.

La anemia es una afección causada por la baja cantidad de glóbulos rojos de la sangre o por su baja cantidad hemoglobina (una proteína presente en los glóbulos rojos), cuya función es transportar el oxígeno a diferentes tejidos y órganos del cuerpo.

Para que el organismo pueda producir la cantidad necesaria tanto los glóbulos rojos como de hemoglobina, el cuerpo requiere de ciertas vitaminas y de hierro.

Cuando estamos embarazadas, aumenta el volumen de sangre ya que nuestro bebé obtendrá de ella los nutrientes necesarios para su crecimiento.

Entre ellas, consumirá enormes cantidades de hierro, pudiendo ocasionar que no tengamos suficiente cantidad para que nuestro organismo produzca glóbulos rojos y hemoglobina en forma adecuada.

El problema de la anemia por deficiencia de hierro es usual entre las embarazadas, especialmente si se dan durante la gestación otras situaciones como: vómitos frecuentes, embarazos anteriores recientemente, o una alimentación baja en hierro.

Los síntomas de la anemia son variados, y no necesariamente se dan en forma combinada: cansancio fácil, debilidad, dolor de cabeza, agitación, fatiga, mareos, dificultad para respirar, frecuencia cardíaca aumentada, baja concentración, falta de memoria y calambres en las pantorrillas.

Muchos de los síntomas de la anemia por deficiencia de hierro se asemejan a los síntomas del embarazo, por ello es fundamental realizar las pruebas de diagnóstico necesarias para la detección de esta enfermedad.

Dentro de los controles del embarazo, deberás realizarte diferentes análisis de sangre y con ellos tu médico podrá chequear cuál es el estado de tus glóbulos rojos.

Fuente: www.articulo.org/articulo/31541/cuidado_con_la_anemia_durante_el_embarazo.html

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Seis meses de lactancia como mínimoTodos los expertos recomiendan (o deberían recomendar) lactancia materna exclusiva hasta los seis meses del niño pues es lo mejor para el bebé. Ahora bien, en la práctica no es tan fácil como en la teoría, pues hay madres que por diversas razones no pueden ofrecerle el pecho a sus bebés durante ese período, siendo el mayor impedimento la vuelta al trabajo después de la baja maternal.

Es conocido el efecto protector que tiene la leche materna para la salud del niño y por eso la OMS(Organización Mundial de la Salud) la recomienda como alimento exclusivo durante los primeros seis meses de vida y junto a la alimentación sólida durante dos años.

Un estudio realizado en Rotterdam ha ratificado estas recomendaciones comprobando que los bebés amamantados de forma exclusiva durante seis meses son menos propensos a desarrollar infecciones respiratorias y gastrointestinales.

Han analizado a 4.100 bebés nacidos en Rotterdam y han podido observar que de la totalidad de los niños, un 12% no había sido nunca amamantado, un 29% había sido amamantado menos de 4 meses, un 25% entre 4 y 6 meses y un 34% durante 6 meses o más tiempo. Sin embargo, sólo un 1,4% de los niños había sido amamantado de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

De todos los niños, casi la mitad (un 40%) sufrió una infección del tracto respiratorio y casi el 8% una infección gastrointestinal en los primeros seis meses de vida. Mientras que el 37% tuvo algún problema respiratorio y el 9% uno estomacal entre los siete y los doce meses. El estudio ha demostrado que la lactancia exclusiva durante 6 meses tiende a proteger a los niños contra infecciones más que la lactancia exclusiva durante 4 meses, e incluso más que la exclusiva durante 4 meses y parcial de ahí en adelante. Mejor seis meses que cuatro meses de lactancia exclusiva

La lactancia materna exclusiva durante seis meses redujo dos tercios el riesgo de padecer infecciones respiratorias. Mientras que en los casos de lactancia materna exclusiva durante cuatro meses el riesgo también se redujo, pero a un tercio o la mitad. La protección ha sido más pronunciada en niños de entre 0 y 6 meses de edad, pero menos notoria entre los niños de 7 y 12 meses. En cuanto a las infecciones gastrointestinales, el efecto protector de la lactancia exclusiva durante cuatro o seis meses fue menos pronunciado, sobre todo en la segunda mitad del primer año. En ambos casos, el riesgo de padecer infecciones es menor entre los niños amamantados de forma exclusiva durante seis meses que durante cuatro. Por una baja maternal de seis meses

El estudio viene a ratificar las recomendaciones de la OMS, organismo que promueve la lactancia materna exclusiva durante seis meses, pero el principal escollo para que las mujeres puedan cumplirlo es la vuelta al trabajo después de la baja maternal, que en la actualidad es de cuatro meses.

Si no ha ocurrido antes, la lactancia se suspende cuando la madre se reincorpora al trabajo. Por ese motivo, para evitar el abandono de la lactancia materna a los cuatro meses y poder prolongarla hasta los seis meses con mayor libertad, desde varios sectores se pide extender la baja maternal a seis meses. Es el tiempo mínimo para que madre y bebé puedan disfrutar de la lactancia y de estar juntos. También sería deseable que se les facilitara a las madres que así lo deseen seguir dando su leche a sus bebés una vez se hayan incorporado al trabajo, ya sea con instalaciones adecuadas y horarios más flexibles.

La lactancia materna exclusiva hasta los seis meses es lo mejor para el bebé. Por eso creo quela baja maternal debería durar el mismo tiempo, como mínimo. Es un reclamo que considero necesario pensado en el beneficio de los niños, que son en el fondo quienes verdaderamente importan.

Fuente: http://www.articulo.org/7083/dchiari

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Comer frutas en la infancia fortalece el corazónSabemos que las frutas y verduras deben formar parte de la dieta de toda la familia cada día, y desde la infancia es importante que los niños reciban todos los beneficios de estos alimentos. Entre otras ventajas, los niños que comen frutas y verduras tendrán un corazón más sano a lo largo de su vida.

Un reciente estudio elaborado en Finlandia incide en los beneficios que la ingesta de estos vegetales reporta al organismo, en especial al corazón. Más allá del rico aporte de fibra, vitaminas y de antioxidantes, las frutas y las verduras pueden reducir las posibilidades de que los niños sufran del corazón cuando sean grandes.

En concreto, el estudio dice que comer frutas y verduras durante la infancia puede evitar o prevenir la arteriosclerosis, un endurecimiento y estrechamiento de las arterias (por donde pasa la sangre hasta el corazón), que pierden flexibilidad debido a que en su interior se deposita lo que se denomina “placa”, compuesta por colesterol, grasa y otras sustancias de la sangre.

Este hecho sucede a través de un largo proceso que puede durar años e incluso décadas, por ello el estudio se centra en demostrar que ya desde la infancia la dieta puede ayudar a prevenir esta enfermedad. Cuando el organismo da señales de alerta en este sentido, puede ser demasiado tarde para empezar una dieta sana.

Por todo ello, y porque otros estudios señalan que desde la temprana edad de nueve años algunos niños ya pueden presentar síntomas de problemas cardiacos, se ha de promover una alimentación rica en estos alimentos.

Se recomiendan cinco raciones de frutas y verduras al día, con ello estamos cuidando nuestra salud y la de nuestros hijos. Y es que, entre otros beneficios como la prevención de la obesidad, las frutas y las verduras desde la infancia traen corazones más sanos.

Fuente: http://www.articulo.org/7083/dchiari

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y sus riesgos…

Diabetes gestacionalLa diabetes gestacional es una intolerancia a los hidratos de carbono diagnosticada durante el embarazo.

Durante la primera mitad del embarazo, más o menos hasta la semana 2 (early pregnancy), las hormonas que rigen el embarazo hacen que la sensibilidad a la insulina aumente. Entonces, la glucemia plasmática tiende a bajar.

En la segunda mitad del embarazo (late pregnancy), las hormonas que comandan el embarazo hacen que la resistencia insulínica aumente, por lo cual se manifiesta una tendencia al aumento de la glucosa.

Esta pasará al feto para que pueda nutrirse. No obstante, si la mamá tiene predisposición al desarrollo de la diabetes, esta situación hará que se ponga de manifiesto la enfermedad.

La glucosa en una embarazada que padece diabetes gestacional es mayor de la normal, y pasa a la placenta. Para poder disminuirla, el feto produce mayor cantidad de insulina, generando además el crecimiento de su cuerpo. Por ello es que los bebés de madres que padecen esta patología suelen pesar más de 4 kilos al nacer (macrosomía).

Para su diagnóstico, debe realizarse una curva de glucemia entre las semanas 24 y 28 de gestación a todas aquellas mujeres con factores de riesgo para desarrollar diabetes tales como: mayor de 30 años, antecedentes de macrosomía (peso al nacer mayor a 4kg), fetal previa, antecedentes familiares de diabetes gestacional previa, antecedentes familiares de diabetes, obesidad, antecedentes de malformaciones.

Tratamiento

Una vez detectada la patología, es necesario disminuir el nivel de glucemia de la embarazada. La gran mayoría de las embarazadas sólo requieren realizar una dieta para diabéticos. Un pequeño porcentaje necesita la utilización de insulina.

Si el diagnóstico se hace adecuadamente y en forma temprana, y si la mujer con esta patología cumple con las indicaciones médicas, los riesgos de alteraciones fetales son los mismos que posee una mujer sin diabetes gestacional.

Lo habitual es que luego del parto, al desaparecer la placenta, desaparezcan las hormonas que generaron la insulino-resistencia, con lo cual el metabolismo de los hidratos de carbono vuelve a la normalidad.

Para averiguar esto, toda mujer que tenga diabetes gestacional debe realizar seis semanas después del parto una curva de tolerancia a los hidratos de carbono para así examinar nuevamente su metabolismo hidrocarbonado.

Cuando se tuvo diabetes gestacional las probabilidades de repetirlas en un futuro embarazo son del 50%. Por ello se aconseja esperar 24 meses entre uno y otro embarazo para no agotar el páncreas.

Asimismo, las probabilidades de padecer diabetes a los 10 años de haber tenido esta patología son de un 50%. Es aconsejable entonces en este grupo de mujeres la realización de actividad física, y mantener una dieta y peso saludables.

Dr. Leonardo Mezzabotta
Dpto. de Obstetricia

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Con aportes de Graciela Bianco

Nutrición y embarazoLos naturistas consideran que la vuelta de tuerca para el bienestar psico-físico está en la alimentación. A partir de la adopción de mejores hábitos alimentarios, una persona puede ir cambiando radicalmente su etilo de vida.

Sin embargo no todos los momentos del ser humano son iguales, de esto se desprende una pregunta ¿Puede una embarazada ser naturista?.

Se sabe que la cantidad de hormonas que tiene una mujer depende de su nutrición, y que esas hormonas (más numerosas en la mujer embarazada) van a segregarse con mayor o menor eficacia de acuerdo con el estado del sistema nervioso central.

Este sistema también depende de la nutrición por lo cual concluimos que una alimentación natural, equilibrada y libre de elementos tóxicos es ideal para la futura mamá.

Los SI del embarazo

En el primer trimestre es importante la formación de una placenta de tamaño suficiente por lo cual se vuelve imprescindible comer bien. Es decir: comer un poquito de cada cosa. Una alimentación adecuada implica diariamente:

  • 20% Proteínas
  • 60% Hidratos de Carbono no refinados, es decir, deben ser integrales
  • 20% Grasas

Los hidratos de carbono deben ingerirse en lo posible en forma de granos, no de harinas. De esta forma mantienen la mayor parte de sus vitaminas y minerales, los cuales se perderían en el refinamiento.

Lo positivo es que llenan pero no engordan y sus fibras contribuyen al buen funcionamiento del aparato digestivo.

El cereal tiene la glucosa que uno busca en un dulce, con la diferencia de que para llegar a ella los órganos digestivos deben trabajar mucho más.

Al realizar una digestión más larga con los cereales se establece un circuito más equilibrado entre digestión, absorción y todos los procesos orgánicos (metabolismo).

Tanto el dulce de leche como el arroz terminan en glucosa, pero el dulce no contiene ninguna vitamina y el cereal sí.

En el segundo trimestre es preciso aumentar el aporte de proteínas.

Lo importante es que la mujer consuma las proteínas que necesita, sin interesar si son animales o vegetales, pero debe estar convenientemente asesorada para saber qué cantidad y calidad le corresponde.

El arroz solo, por ejemplo, no sirve; debe acompañarse de queso o huevo. Si se dejan de lado los productos de origen animal se los debe reemplazar por lentejas, arvejas o soja.

En este período también se necesita un aporte de hierro que las “carnívoras” obtendrán en la carne, morcilla o huevo y las vegetarianas en el berro, la espinaca y las lentejas.

Hasta los seis meses son importantes las vitaminas: A y E que las encontramos en la zanahoria, aceite, germen de trigo, yema de huevo; y la B que la hallamos en la levadura de cerveza.

Las frutas aportan: múltiples vitaminas, magnesio, potasio y manganeso.

En las frutas secas y el germen de trigo también encontramos estos minerales. El calcio (nutriente básico) lo encontramos en los lácteos y la coliflor, repollitos de Bruselas y brócoli.

En los tres últimos meses es aconsejable continuar con la ingesta de alimentos variados y en poca cantidad para evitar el sobrepeso. Es bueno comer más alimentos con fibras (zapallo, salvado) para que el intestino funcione normalmente, ya que la posición del feto en este momento impide su movimiento habitual y produce constreñimiento.

Los NO del embarazo

Los productos que conviene evitar durante el embarazo son:

  • Productos de lata y embutidos (salchichas, chorizos, fiambres)
  • El cigarrillo
  • El alcohol
  • El café
  • La alimentación natural deja de lado el azúcar y elige la miel o melaza, mucho más puras y nutritivas

Como en los primeros meses es frecuente que se presenten náuseas, vómitos y otros trastornos digestivos, debidos esencialmente al aumento del nivel hormonal, conviene evitar los medicamentos y decidirse por un método más inocuo: Té con limón o limonada entre las comidas.

Esto “entona” el aparato digestivo y estimula el normal funcionamiento de la vesícula. También es preferible no tomar líquidos durante las comidas.

Por último agregaría que si bien es fundamental realizar una correcta alimentación durante el embarazo, es importante que la embarazada también pueda conectarse consigo misma.

En este período de gran sensibilidad los naturistas aconsejan técnicas como yoga, meditación y ejercicios de respiración que permiten aprovechar al máximo ese estado. Estas prácticas no sólo brindan un aprendizaje para el parto, sino que son muy placenteras en sí mismas.

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Nutrición para la madre y el hijo

La alimentación durante el embarazoComer los alimentos correctos cuando estás embarazada, es quizá el mejor regalo que le puedes hacer a tu bebé.

Una buena dieta para el embarazo debe ser variada y estar bien balanceada.

Esta incluye suficientes frutas y vegetales frescos, granos enteros, productos lácteos, proteínas, algunas grasas y ocho tazas de líquidos al día.

El comer alimentos en abundancia y ricos en calorías es perjudicial para tu salud y la del bebé.

El sobrealimentarte sólo te llevará al sobrepeso, lo que trae complicaciones al final del embarazo y durante el parto.

Así entonces olvida eso de que debes “comer por dos”.

Alimentos que debes comer

  • Proteínas: Carnes, pescados, huevos, aves, frijoles, nueces, quesos, leche, lentejas, salchichas, jamón.
  • Vitaminas, minerales y fibra: Frutas y vegetales frescos, cereales y panes de granos enteros. El consumo moderado de sal es necesario para tú y tu bebé, sólo en casos muy especiales se restringe su ingesta. El hierro, el ácido fólico y el calcio, deberán tomarse mediante medicamentos que tu ginecólogo te indique.
  • Calcio: Productos lácteos.
  • Hierro: Verduras, frutas secas, frijoles y almendras.
  • Líquidos: Mucha agua, jugo de frutas y otros líquidos proporcionan la cantidad adecuada de fluidos necesarios para tú y tu bebé.

Alimentos que debes limitar

  • Grasas: Mantequilla, margarina, frituras, aceites.
  • Dulces: Azúcar, jarabes, postres, bocadillos y refrescos, harinas, galletas.

Cosas que debes evitar

  • Cafeína: Café, té, cacao, refrescos de cola, chocolate, algunos medicamentos.
  • Alcohol y tabaco: Está plenamente demostrado el enorme daño que ocasiona el tabaco a los adultos, y en mucho mayor proporción a bebés en formación: abortos, retardo en el crecimiento intrauterino (bajo peso al nacer); es tres veces más frecuente la muerte de cuna en hijos de madres fumadoras, parto prematuro, desprendimiento prematuro de placenta, ruptura prematura de membranas, labio leporino, microcefalia, excitación aumentada del sistema nervioso, menor coeficiente intelectual, déficit de atención, comportamiento desadaptativo, alergias, bronquitis, asma, etc. El humo de cigarro perjudica al bebé en gestación, aunque no sea la madre la fumadora sino el esposo, el compañero de trabajo, la visita a su casa, etc.
  • Medicinas: Todo tipo de medicina que no sea recetada por tu médico.
  • Otros: No son recomendables los viajes largos, y si es necesario realizarlos se debe descansar 5 o 10 minutos (estirar las piernas) cada 90 minutos de camino. Las relaciones sexuales sólo son limitadas en el último mes del embarazo o si se presenta alguna complicación del mismo como amenaza de aborto o de parto prematuro. Se aconseja usar vestimenta holgada y zapatos de tacón bajo.

EXÁMENES: Para un buen control, es indispensable además de corroborar el aumento de peso y de los signos vitales junto con el desarrollo del bebé, practicar exámenes de rutina como lo son biometría hemática, glucosa y examen general de orina, y en casos especiales coombs indirecto (en pacientes con Rh negativo), perfil tiroideo, pruebas de coagulación, etc.

ESOS CONSEJOS… Son muy frecuentes los consejos de amigas o familiares, acerca de lo que ocurre en el embarazo siempre con muy buena intención, pero a veces desorientadores y confusos y hasta en ocasiones preocupantes (ver mitos).

Es mejor hacer una lista escrita de las dudas que por lo común son justificadamente muchas y pregúntalas en la consulta.

Si algún cuestionamiento debe ser resuelto con urgencia no dudes en consultarlo con tu médico.

Aumento de peso durante el embarazo

El peso promedio que se recomienda ganar durante el embrazo es de 10 Kg. Ganar éste peso recomendado aumenta grandemente tus probabilidades de tener un bebé sano al término normal del embarazo. De tu peso inicial, el aumento deberá ser de la siguiente manera:

El primer mes: 300g, el segundo mes: 600g, el tercer mes: 1 Kg, el cuarto mes: 2 Kg, el quinto mes: 3 Kg, el sexto mes: 4 Kg, el séptimo mes: 6 Kg, el octavo mes: 8 Kg, y el noveno mes: 10 Kg. Después del parto, si continúas comiendo debidamente y haciendo ejercicios, no debes tener problemas en regresar a tu peso original.

¿Cómo evitar molestias digestivas?

Náuseas

  • Evita grandes comilonas. Come raciones pequeñas, cinco o seis veces por día.
  • Por las mañanas come galletas saladas o cereal seco antes de dejar la cama.
  • Evita los alimentos grasosos, espesos, fritos y condimentados.
  • Prefiere los alimentos fríos y frescos en raciones pequeñas.
  • Toma líquidos fríos entre comidas y no junto con ellas.

Estreñimiento

  • Come alimentos ricos en fibras como es el caso de los cereales integrales, verduras y frutas.
  • Consume más líquidos.
  • Camina diariamente.
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