El sitio del bebe, el niño y su familia

mama

[youtube clip_id=”EEPHLC6dMGA”]

Más de 100 días en una incubadora tuvo que pasar Ward Miles, un bebé que nació prematuro y que tuvo que someterse a estrictos cuidados durante sus primeros meses de vida. Es más, Lindsay, su madre pudo darle el primer abrazo recién a los cuatro días de vida. Así comienza este emotivo video que fue subido a las redes sociales y conmueve al mundo.

La emocionante historia del bebé prematuro que conmueve al mundo“El video resume el primer año de mi hijo. Nació muy prematuro y tuvo que superar muchos y grandes obstáculos, pero no mayores que nuestro Dios. Esta es una historia del amor de una madre por su bebé”, relata Benjamin el padre de la criatura y quien fue registrando las imágenes del bebé y su evolución.

“Quiero agradecer a los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que tiene como misión hacer que los bebés estén mejor. ¡Es gracias a ustedes que mi hijo siempre tuvo la oportunidad de llegar a casa!”, afirmó

Ward Miles Miller nació tres meses y medio antes de la fecha prevista de parto y con un peso de 700 gramos. Su padre Benjamin, es fotógrafo y decidió grabar un conmovedor video que refleja la intensa lucha de su hijo y el acompañamiento constante de su esposa Lyndsey. Hoy el bebé ya cumplió su primer año.

Este video resume el primer año de mi hijo. Él nació demasiado pronto, y los obstáculos que tuvo que superar eran muy grandes, pero no más grande que nuestro Dios.

Esta es una historia de amor de una madre por su bebé.

Hace un año a partir de este Halloween llegó a casa. Hice este video para conmemorar su primer año y lo lejos que ha llegado. Hoy pasa a ser el cumpleaños de su madre… así que hice esto como un regalo para ella.

Quiero agradecer a todos los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que lo convierten en la misión de su vida a ayudar a los bebés a mejorar! Es debido a que mi hijo nunca tuvo una oportunidad de llegar a casa!

Fuente: Clarin.com

0

El Papa FranciscoEL PAPA FRANCISCO DIJO: “Piense en una madre soltera que va a la Iglesia o a la parroquia, y le dice al secretario: QUIERO BAUTIZAR A MI HIJO. Y el que le atiende le dice: No, no se puede, porque no se ha casado…

Tengamos en cuenta que esta madre tuvo el valor para continuar con un embarazo, y con qué se encuentra? Con una puerta cerrada!

Y así, si seguimos este camino y con esta actitud, no estamos haciendo bien a la gente, el Pueblo de Dios. Jesús creó los siete sacramentos y con este tipo de actitud creamos un octavo: ¡el sacramento de la aduana pastoral!

QUIEN SE ACERCA A LA IGLESIA DEBE ENCONTRAR PUERTAS ABIERTAS Y NO FISCALES DE LA FE

0

Ya somos tresLa comunicación entre la mamá y el bebé se mantiene dentro de secretos del vínculo. El papá “lo sabe”, lo siente, lo experiencia, y en una actitud de comprensión, acepta mantenerse fuera, involucrándose sólo cuando la díada lo reclama.

Pero la mujer, sumergida en el océano narcisista de entrega total hacia su hijo, no olvida, sin embargo, la presencia de su esposo.

La esposa encuentra el apoyo incondicional de su marido, que le tiende una mano en los momentos más críticos, enviando mensajes de “aquí estoy cuando me necesites”.

Gracias a esto se siente acompañada, comprendida, sostenida, y retoma la calma y energía necesarias para continuar, porque sabe que no está sola. Así, el bebé descubre paulatinamente otro alguien (otro olor, otra piel, otras maneras), cuya voz no le resulta tan desconocida.

Es una voz que le trae recuerdos. Y es alguien que calma, que alivia las necesidades y que habla con palabras que acarician. Sin poder comprender aún cognitivamente acerca de “quién es papá”, vive la experiencia de que se trata de un ser que puede comprenderlo, muchas veces, como mamá lo hace.

Sin embargo el tiempo transcurre, y este chiquito que día a día crece debe aprender a vivir en un mundo social, en un universo de códigos comunes, de vivencias compartidas, de personas con quienes relacionarse.

Debe abrirse al afuera para explorarlo todo, recorriéndolo, sintiéndolo, adaptándose a la realidad e integrando aquello que le resulta beneficioso, para hacerse autónomo y constituirse en uno más en el mundo de “los otros”.

La mamá, por su parte, debe retomar sus actividades, volver a cumplir con otras tareas que no sean “bebé”.

Saludable para uno y para otro reiniciarán el camino de la vida como dos seres discriminados, independientes el uno del otro.

Muy cuidadosamente el papá comienza a abrirse un espacio para poder “entrar” y ocupar así un rol más activo.

0

Aprende a dar masajes a tu bebéAprende a dar masajes a tu bebé, para estimularlo, relajarlo, y establecer un vínculo más profundo con él.

La importancia del tacto

Instintivamente, al segundo de conocer que vamos a ser mamás, lo primero que hacemos es acariciar nuestra barriga con una sonrisa llena de dulzura dibujando nuestro rostro. Y esto, no es un hecho casual y momentáneo; a lo largo del embarazo no podremos evitar acariciar a nuestro/a bebé a cada instante, a través de nuestro propio cuerpo.

Ni siquiera sabemos si nuestro bebé puede sentirnos, pero seguimos haciéndolo… en la 17º semana de gestación todas las zonas de la piel del bebé están desarrolladas… siente totalmente.

Y cuando, por fin, lo/a tenemos posado/a en nuestro pecho después del parto, no podemos dejar de seguir acariciándolo/a, ahora piel con piel, intentando hacerles saber, sin palabras, que todo fue bien y que estaremos siempre a su lado ayudándole, escuchándole, comprendiéndole, respetándole y amándole… y todo esto a través de nuestras caricias…

¿Es esto casual? No, no lo es. Y es que esto mismo podemos verlo, si nos fijamos un poco, a nuestro alrededor. Millones de madres/padres a lo largo de la historia han sabido de forma instintiva que sus hijos/as deben ser acariciados, mimados, mecidos, abrazados…

Sabemos, sin que nadie nos informe que ésta es una manera natural de comunicarnos con el/la bebito/a que acaba de llegar a nuestras vidas. Fijémonos, también, en la naturaleza…

“… Desde un punto de vista físico, el masaje (empezamos con las caricias) actúa en los seres humanos como lo hace el lamer en los animales. Los animales lamen frecuentemente a sus pequeños y mantienen un estrecho contacto cutáneo con ellos. Los animales que no han sido lamidos, acariciados o que no se han agarrado a sus padres durante su infancia, crecen más flacos y son más vulnerables al estrés.

Tienden a luchar entre sí, a abusar y descuidar a sus propios pequeños. El acto de lamer sirve para estimular los sistemas fisiológicos y para unir a la cría con la madre…

Ascendiendo por la escala animal nos encontramos con perros, caballos, vacas, delfines y muchos otros animales que también muestran diferencias notables por el hecho de haber sido tratados amorosamente durante la infancia. Las caricias suaves y los contactos cutáneos mejoraron el funcionamiento de casi todos los sistemas importantes (respiratorio, circulatorio, digestivo, excretor, nervioso y endocrino), cambiando drásticamente los patrones de comportamiento, reduciendo los umbrales de miedo y excitación, y aumentando la mansedumbre, amigabilidad y audacia…” Vimala Schneider. “Masaje infantil, guía práctica para el padre y la madre”

Y es la misma naturaleza, además, la que inicia el masaje en nuestro/a niño/a mucho antes de su nacimiento. Al principio, el feto se balancea y flota; más tarde, el mundo que lo rodea va acercándose y comprimiendo cada vez más.

El suave contacto del vientre materno se va haciendo más intenso, hasta que llega el momento de las contracciones que comprimen y empujan al niño/a con una forma rítmica, provocando una estimulación muy grande en la piel y sistemas orgánicos. Y es que el/la bebé progresa con los estímulos.

Una gran cantidad de investigaciones confirman ahora, las ventajas de mantener, no menos, sino más contacto físico con el/la recién nacido/a. Incluso pequeñas cantidades de atención adicional durante la etapa que sigue al nacimiento potencia la salud, el crecimiento y el aprendizaje del recién nacido/a.

Fuente: enplenitud.com

0

Moda y embarazoComo lo es sabido la moda abarca a todas la mujeres independiente si se es joven, adulta o en este caso en particular hablaremos de algunos consejos para aquellas mujeres que se encuentran embarazadas de manera que puedan lucir siembre bellas.

De los consejos más importantes y que las futuras madres tienen que considerar es que no todas mujer embarazada debe usar ropa oscura y grande, se sabe que la ropa de color oscuro ayuda visualmente a no verse tan esbelta, sin embargo lo mas recomendable es buscar la aquella ropa que mejor se acentué a nuestra figura. Por ejemplo una tenida muy elegante pero no formal que ayuda a las mujeres embarazadas a lucir hermosas es utilizar una camisa o una camiseta elastizada, esto hace una buena combinación con pantalones de tela en tonos pasteles, en lo posible escoja su camisa o pantalón con líneas verticales.

Otro consejo de vestimenta para las mujeres embarazadas es la utilización de vestidos, estos de recomienda que tengan una altura hasta la rodilla, evite buscar vestidos ajustados sino por el contrario escoja un vestido que se adapte a su cuerpo y a su estomago. Los zapatos que utilice con el vestido son igualmente de importante este debe combinar con el color del vestido, pero no utilice zapatos con tacos esto no es recomendable para su estado.

Por último le aconsejamos que no trate de esconder su embarazo ocultado su barriga, busque ropa que se amolde a su cuerpo y no trate de amoldar su cuerpo a la ropa.

Fuente: http://www.articulo.org/7083/dchiari

0

El regreso de la madre al trabajoA lo largo de miles de años se ha transmitido culturalmente una imagen de madre abnegada, protectora, consagrada a los hijos, disociada de su relación de amante con el padre del hijo y de su deseo adulto por otro adulto.

Este mito que ni siquiera los movimientos de liberación femenina han podido disipar totalmente puede hacer perder posibilidades de interacción, entre la madre y el bebé, debido a sentimientos de culpa no clarificados.

A veces aparece cierta culpabilidad por sentirse satisfecha a causa de algo que no sea la función de madre, por sentirse capaz de hacer algo importante para ella misma en un lugar distinto y para otras personas, ajeno y ajenas al ámbito familiar.

Con frecuencia, cuesta aceptar social y culturalmente que se puede ser “una buena madre” y al mismo tiempo tener libertad para hacer otras cosas.

Es preciso ocuparse del bienestar de los hijos y del bienestar propio ( y ya sabemos que cuanto más pequeños son es necesaria más dedicación, y en consecuencia más tiempo).

Una madre que se queda en casa con frustración o resentimiento, con ganas de hacer pero sin poder, educa “peor” a los hijos que una que lleva una vida más gratificante. El tener una función que la gratifica puede generar sentimientos positivos con los que acompañar a los hijos.

No toda mujer que trabaja fuera de su casa está satisfecha en ambas funciones y no toda mujer que no trabaja fuera permanece con frustración. No se puede generalizar, también hay momentos o etapas en que estos sentimientos pueden variar.

A veces, esos sentimientos ambivalentes interfieren en los vínculos familiares, entorpecen, obstaculizan la comunicación, la interacción serena en el momento de la separación diaria, en el momento de “dejarlo” al cuidado de otro para partir al trabajo.

Los ancestrales modelos maternos son transmitidos de tal modo que en la consulta diaria se escuchan planteos y dificultades de madres muy jóvenes y que al escucharlas parece que están hablando las abuelas.

Es importante reflexionar acerca de los propios sentimientos. El sentimiento materno es positivo para el hijo si coexiste con intereses conyugales e intereses socio-culturales-laborales propios de la madre.

No hay que educarse a uno mismo en el hijo como se fue educado o como hubiese querido serlo, ya que este hijo no tiene que ser la madre o el padre, sino que es alguien diferente y singular.

Los hombres y las mujeres actualizan en los vínculos con el hijo las emociones inconscientes (ocultas) sentidas en su infancia para con sus padres y hermanos.

No es raro escuchar a padres que con el embarazo de su segundo hijo se sienten “culpables” de “hacerle esto” al primogénito. Lo he escuchado no solo de padres-madres con hermanos sino también de los que han sido hijos únicos.

Cada uno debe comprenderse en la reacción que la presencia o la conducta del hijo le despierta. Y cada hijo evoca sensaciones y sentimientos diferentes.

Es la madre el primer otro que mediatiza toda vida relacional, es ella la que debe introducirlo en la vida social con seguridad ritmada, con presencias y ausencias.

La simbiosis madre-feto y luego la diada (relación madre-lactante) que abarca una relación sensorial y psicosomática debe articularse con el padre, con el tercero. Luego con el mundo.

Los sentimientos por el hijo constituyen un lenguaje pre-verbal, que tiene que ver con la propia educación como mujer, con su relación con el hombre y con el medio familiar y social.

El lenguaje mental es lo que la madre siente espontáneamente y que el niño percibe.

Si la madre sufre por tener que dejar al bebé, él también sufre; el bebé integra el sentir de la madre.

Por tal motivo, es necesario que la separación sea un Pasaje y no una ruptura. Los Relevos deben ser progresivos, esto significa que los tiempos deben comenzar siendo cortos e intensificándolos de a pequeñas dosis.

El bebé se debe socializar con la persona sustituta de la madre junto a ella. Compartir momentos con ambas, en los que la madre la nombra, la incluya y le permita asistirlo en su presencia.

En el jardín o la guardería, durante el llamado período de adaptación, la madre no debe permanecer pasiva. (Debe hacer en actos y en palabras entre él y los otros niños, entre él y la maestra. Que se vaya sólo cuando otro lo haya cambiado y alimentado en su presencia. Que pueda participar sin angustia de la nueva experiencia ( que no siempre es posible al principio ).

Que toque, juegue y nombre los objetos y las personas, para que luego tenga este espacio “vivencia de mamá”).

Lo que importa es asegurar el lazo simbólico, esto implica hablarle de lo que se hace y de lo que se hará con él; así todo el espacio que ella ha “mamaizado” se vuelve seguro.

Suele suceder que algunos objetos son privilegiados para el niño, entonces éstos pueden acompañarlo al jardín. Estos objetos, que pueden ser desde un muñeco hasta una mantita que utiliza a la hora de dormir, ilusoriamente presentifican a la madre o a un entorno seguro. Estos objetos a los que el niño da un uso especial son los llamados objetos “transicionales”.

Así cada vez tendrá mayor tolerancia de la separación y conservará la tranquilidad, con la certeza de volver a encontrarla.

El niño necesita de intercambios, de experiencias nuevas en brazos de su madre. Cuando ella se va todo lo que ella ha humanizado con sus movimientos, sus palabras, sus sensaciones y sentimientos le dan seguridad de existir. Es decir, lo que hace y lo que dice queda cuando ella ha desaparecido.

El niño primero es con-su madre, las separaciones progresivas lo hacen sentirse existir sin ella, pero no por mucho tiempo. Los tiempos internos del bebé o del niño poco tienen que ver con los tiempos cronológicos.

La persona sustituta de la madre debe poder cuidar a los dos: al bebé y a la mamá. Tiene que poder reconocer las preocupaciones y el modo de la madre. Debe poder incluir sus sugerencias, y la mamá debe poder aceptar la influencia de este otro en la crianza. Se deben confiar, aliarse mutuamente.

Si la mamá lo deja confiada el bebé se siente seguro.

La separación precoz no es necesariamente traumática, lo que deja “huella” es la separación brusca sin preparación.

Madre y bebé necesitan adaptarse a estar separados algunas horas, aumentando el tiempo hasta llegar a la jornada laboral.

En general, la etapa de reconocimiento y conocimiento mutuo entre la madre y el bebé, hasta que el bebé “da respuesta”, lleva mas o menos tres meses.

Es cuando el bebé comienza a emitir, con algún gesto, alguna sonrisa, alguna mirada, una expresión que gratifica a la madre, que da cuenta del vínculo, que la madre interpreta como señal activa de respuesta.

Pero este momento también se vuelve conflictivo para dejarlo y volver al trabajo.

Las abuelas suelen ser elegidas como primeras figuras mas confiables.

Los vínculos previos que los padres tienen con ellas son los que aparecen a la hora de compartir al hijo.

Puede aparecer rivalidad, celos, dependencia, exigencias, tranquilidad, confianza, que tienen que ver con los propios sentimientos maternos que irrumpen a la hora de dejar al hijo.

Personalmente creo que un buen jardín maternal es mejor que una abuela deprimida o insatisfecha. Y si hay una abuela bien dispuesta y alegre tanto mejor.

Hay casos en los que la abuela cobra un sueldo por el trabajo de cuidar a diario con horarios fijos a su nieto/a. Parece muy justo.

Cuando la madre regresa a buscarlo el bebé o el niño muy pequeño necesita tiempo para reconocer su voz, su olor y su ritmo. No hay que “ comérselo a besos” conectándose solamente con su cuerpo; hablarle, vestirlo, hablar con la persona sustituta de lo sucedido a lo largo del día lo lleva a reconocer a su madre y reencontrarse con ella. Así al llegar a la casa retomar el vínculo es más fácil.

No se trata de una brusca separación ni de un reencuentro violento. El acercamiento en el encuentro debe ser lento y tranquilo. Porque, a veces, el niño reacciona desorientado, le lleva tiempo reencontrarse, “saber” que su mamá llegó y que lo alza.

Muchos niños, cuando ya no son bebés, lloran en la despedida. Aunque llore, si hubo progresiva adaptación y hay explicación no hay riesgo de trastorno.

A veces este llanto es un rito de separación, por otro lado es el modo de expresar su disconformidad. También saben lo que su llanto provoca en sus padres.

No hay que confundir los disgustos temporarios debidos a separaciones previstas y explicadas con la separación tramposa y brusca.

Así como las rutinas lejos de la madre lo re-aseguran, también las rutinas entre el bebé y sus padres antes de dejarlo dan una interacción tranquila y profunda que lo nutre de confianza y bienestar para vivir el día lejos de ellos.

Sobre todo en las familias que salen todos temprano, los padres al trabajo y el bebé al jardín. El tiempo previo para estar juntos resulta difícil y hasta caótico. Mucho que hacer y poco tiempo.

A veces sucede que la resistencia escondida “a dejarlo” interfiere la eficacia. Los sentimientos ambivalentes de padres y niños para separarse todo el día juegan en contra para poder compartir con placer los momentos previos a esa separación diaria.

La separación es por sí difícil, tanto si se elige una institución o una abuela o una empleada.

De hecho hay muchas mujeres que abandonan sus trabajos por no poder afrontar la separación con el bebé. Otras postergan sus licencias, sin goce de sueldo. Otras reducen su jornada a medio día o implementan proyectos en su casa.

La reacción de algunos niños, cuando se combinan el cansancio y la excitación contenida, es liberarla al ver a su madre y volver a su casa, sumada a la seguridad de descontrolarse que le da su propio ambiente, la “descarga” resulta poco tolerable por los padres.

Ellos también están cansados y al cabo de unas horas más se impone otra separación “para dormir”.

Es necesario orientar a los padres, pensar juntos, reflexionar e informar en el momento de la separación y el relevo.

Muchas de las consultas tienen que ver con la aparición de conductas que son mal interpretadas por padres que quieren a sus hijos pero que no saben como desanudar la situación.

También se hace necesario que ellos mismos hablen e informen a abuelas o empleadas que los sustituyen una parte del día.

Los momentos de separación y de recuperación suelen resultar tramposos para adultos y niños, esto es que la vida cotidiana deja de ser gratificante y se empaña con quejas y frustraciones.

Es importante para el desarrollo del hijo recuperar la alegría de vivir con él, en pareja y con otros.

Para seguir leyendo sobre este tema, visita también ¿Cómo separarnos por trabajo?

0

La lactancia materna Darle pecho al bebé es la manera más fácil, segura y natural de alimentarlo ya que la leche materna presenta el balance ideal de proteínas, vitaminas, minerales, grasas y carbohidratos que necesita. La decisión de dar pecho al bebé será siempre personal.

En las primeras horas saldrá calostro de tu pecho en pequeña cantidad y deberás de ofrecerlo de ambos pechos a tu bebé, pues es un líquido rico en nutrientes y defensas para él.

Mientras más succione tu pezón, más rápido te bajará la leche y producirás mayor cantidad sin importar el tamaño de tus senos.

Cada vez que amamantes a tu bebé inicialmente sentirás pequeñas contracciones uterinas (cólicos o entuertos), y salida escasa de sangre por vagina, lo que significa que tu matriz está volviendo a su tamaño normal.

Tu dieta deberá ser abundante en líquidos sobre todo si estas amamantando a tu bebé, y aumentar 500 calorías diarias (dos platillos de guisados por día o su equivalente) ya que la alimentación de una mujer lactante debe ser mayor que durante el embarazo. Necesitas consumir calcio, ya sea de lácteos, otros alimentos que lo contengan (yogurt, queso, helados, requesón, sardinas, vegetales verdes), o de los comprimidos que tomabas durante el embarazo.

Usar un buen sostén tanto de día como de noche, puede ayudarte a conservar la forma de tus senos y evitar que éstos pierdan firmeza. Evita fumar e ingerir bebidas alcohólicas, ya que también perjudican la salud de tu bebé.

Antes de amamantar lava tus manos, pero no tu pezón pues destruirás los lubricantes naturales y aparecerán grietas. Cuando le des pecho siéntate cómoda con la espalda apoyada.

Si el pezón se llega a agrietar, evita el jabón, ponte lanolina pura, déjalo descubierto a ratos y en pocos días sanará y si tus senos están duros y adoloridos ponte fomentos de agua tibia, dales masaje ligero y extrae manualmente el exceso de leche. Recuerda que la leche materna es el mejor alimento.

Otro mito muy común es el de relacionar el tamaño de los senos con la facilidad para amamantar; esto no es cierto, lo que sí se relaciona es la forma del pezón, puesto que si es prominente, será más fácil dar el pecho al bebé.

Cuando tú o tu bebé decidan el destete, debes después de estar tus senos vacíos, colocarte una venda ajustada o un sostén más pequeño, aplicarte bolsas de agua fría y en ocasiones será necesario indicarte medicamentos que ayuden a disminuir la secreción láctea.

Respecto a la actividad sexual, esta puede reestablecerse normalmente hasta después de 40 días, período de duración promedio del puerperio o postembarazo.

Aún cuando estés lactando, existe la posibilidad de embarazo, por lo que debes acudir a consulta, para ver el método anticonceptivo más adecuado para tu persona. Evita también los medicamentos auto recetados debido a que estas substancias pasan por la leche materna hasta el organismo del bebé.

Claves para hacer de ti y tu bebé un equipo exitoso en la Lactancia Materna

Tu leche está hecha especialmente para su bebé.

En el Hospital

  • Procura estar con tu bebé el mayor tiempo posible, así podrás alimentarlo cada vez que tenga hambre.
  • Pide ayuda a una enfermera sobre cualquier duda.
  • Todo lo que el bebé necesita es tu leche, el agua azucarada y la fórmula láctea pueden no ser necesarios.

El Primer Alimento

Aliméntalo en cuanto sea posible después del parto. El primer alimento es una oportunidad para ti y tu bebé para conocerse uno al otro. El bebé puede no tener hambre, sólo abrázalo estréchalo y relájense.

Para una guía más detallada, por favor lee

  • Sobre la lactancia
  • Como amamantar
  • Amamantar en 10 pasos
  • Como dar el pecho
  • Preguntas sobre lactancia
  • Almacenando leche
  • Lactancia y trabajo
  • Ingurgitación mamaria

0

… por dentro y por fuera

El equipaje en el sanatorioAl hablar del equipaje por fuera, me refiero obviamente a la preparación del bolso con todos los elementos necesarios para el bebé y la mamá durante la estadía en el sanatorio. Pero el equipaje que también es muy importante y no debemos olvidarlo de llevar es el INTERNO, me refiero a todo ese rico caudal de vivencias, emociones e información que la futura mamá ha ido acumulando durante el transcurso de los nueve meses y que sin duda se desplegarán en ese momento mágico y maravilloso que es el nacimiento del bebé. La etapa del embarazo pronto quedará atrás, para dar comienzo a una tan importante como parir y criar a tu hijo.

Ahora voy a hacer referencia a algunas cosas que podes tener en cuenta al preparar el equipaje por fuera:

Te sugiero

Para el bebé

24 pañales, 3 batitas gruesas o finas de acuerdo a la estación, 3 enteritos, 3 pares de medias, 1 conjunto para salir del sanatorio, 1 mantilla o porta-infant, 1 gorrito, 2 pares de escarpines, 1 cambiador y artículos de tocador como algodón, óleo calcáreo y chupete.

Para la mamá

2 o 3 camisones livianos y que sean abiertos en el pecho para facilitar la lactancia, 1 desavillé, chinelas, medias de acuerdo a la estación, ropa interior: bombachas de algodón de tiro alto y corpiños para amamantar que sujeten bien el busto, artículos de tocador como ser desodorante, peine, cepillo dental, pasta dentífrica, maquillaje ligero, apósitos posparto y apósitos mamarios, crema de caléndula para los pezones, crema hidratante.

También ropa holgada para salir de la clínica, estudios realizados durante el embarazo con certificado de grupo sanguíneo, electrocardiograma, DNI de ambos padres, libreta de matrimonio civil, carnets de la obra social o prepaga, algo de dinero, radio o walkman, algo para leer, la agenda de teléfonos, reloj con segundero para controlar las contracciones, cámara fotográfica.

Para el Papá

Elementos de uso personal.

PUEDE SER UTIL PEDIR INFORMACION SOBRE LA NURSERY DEL LUGAR DONDE VAS A INTERNARTE YA QUE EN LA MAYORIA SE PROVEE DE ALGUNOS DE ESTOS ELEMENTOS.

En casa

Es conveniente tener a mano y todos en el mismo lugar los elementos para la higiene del bebé, podemos colocarlos en una canastita o caja forrada con motivos infantiles.

Dentro de esta: algunos pañales, óleo calcáreo, algodón, alcohol, gasas para higiene del cordón, hisopos, cepillo de cerda suave para el bebé, sacaleche, crema de caléndula, termómetro, aspirador nasal, tijera con puntas redondeadas para las uñas, talco, crema para curar la colita, algún pañal de tela para limpiar la leche que regurgita.

Asesoró: Prof. Claudia Murno
Coordinadora de Grupos de Pre y Post Parto
Especialista en Maternidad
Teléfono: 4502-8761

0
Secciones
Suscribimos al código de ética sobre sitios de salud. Ver más detalles