El sitio del bebe, el niño y su familia

natacion

[youtube clip_id=”ca9YV2w4tHY”]

Bebé nadadoraEste bebé se mantiene a flote como cualquier adulto y aunque aún tiene las piernas muy cortas consigue nadar y llegar al borde de la piscina. Parece disfrutar del agua y logra nadar para llegar a su destino.

Si deseas saber más sobre la natación de bebés o matronatación, visita esta página.

0

Seguridad y nataciónHogar

  • Enseña a tu hijo a nadar cuanto antes. Los niños pueden aprender a nadar desde los doce días de vida.
  • Jamás dejes a tu niño solo en la bañera doméstica. Un niño pequeño puede ahogarse en 30cm de agua en pocos segundos.
  • Prepara todos los elementos de higiene (jabón, shampoo, esponja, toalla) antes de sumergir al niño en la bañera.
  • Deja sonar el teléfono o el timbre si estás bañando al niño, o quita a tu hijo de la bañera si atiendes el llamado.
  • No dejes a tu hijo más pequeño al cuidado de sus hermanos en la bañera.
  • Responsabilízate (papá o mamá) por el cuidado de tus hijos cuando están en el agua o cerca de ella.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar.

Navegación

  • No navegues si no sabes nadar.
  • Aprende a nadar tan pronto como te sea posible y con urgencia las técnicas elementales de supervivencia.
  • En la navegación, los niños y adultos deben usar indefectiblemente el chaleco náutico salvavidas, que por sus características reglamentadas, es en verdad seguro ante un naufragio o chapuzón inesperado.
  • Jamás nades solitariamente, ni permitas que tus hijos lo hagan. El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar

Buceo

  • No bucees sin haber recibido un entrenamiento previo que te provea de conocimiento y seguridad técnica.
  • Verifica cuidadosamente el estado de todo el equipo y haz que lo revise tu compañero de práctica.
  • Establece el acuerdo corriente para los avisos de elevación para las personas que quedan en la superficie.
  • Si tu función es cuidar la seguridad de los que descienden, no te distraigas ni un momento, ni pierdas de vista los cables.
  • No bucees nunca en soledad.

PISCINAS I (Natatorios)

  • Las aguas turbias dificultan e impiden el éxito de los salvatajes. No dejes entrar a tus hijos en una piscina cuyo fondo no sea perfectamente visible.
  • No coloques flotadores a tus hijos, es preferible sostenerlos en brazos. Los flotadores no deben confundirse con los salvavidas que tienen aprobación de la Prefectura Naval Argentina y llevan su sello. Los demás son peligrosos juguetes que facilitan los accidentes.
  • No permitas a tus niños saltar de pie desde el borde de la pileta. Es peligroso para ellos porque pueden caer mal y golpear su cabeza contra el borde. También es peligroso para otros nadadores que pasan bajo el agua sin ser advertidos.
  • Colocar una red de protección sobre la piscina sin uso. Los cercos no son útiles como protección porque trepar sobre ellos es una travesura común en la infancia.
  • Evita la inmersión completa de los niños que no han aprendido a controlar su respiración bajo el agua pues ésta puede ser aspirada y pasar a los pulmones con graves consecuencias.
  • Vigila constantemente a los niños cerca del agua, sepan o no nadar.
  • Prohíbe, sin excepciones, los empujones y juegos de manos en el agua, así como también las corridas alrededor de la pileta (causa de resbalones y trágicas caídas) y los gritos que puedan tapar un pedido de auxilio e impedir un oportuno salvataje.
  • Cuida que todos se zambullan sobre el agua libre y cuida estrictamente el área bajo el trampolín.
  • Evita a tus hijos sufrir daño emocional o físico; confía solamente en profesores con título e idoneidad. Asegúrate de la veracidad de los datos que te informan.

PISCINAS II (Natatorios)

  • La contratación de guardavidas asegura una vigilancia continua sobre el espejo de agua y sus alrededores.
  • Evita piletas de dudoso control higiénico y sanitario porque son causa de serias infecciones y enfermedades.
  • Presta particular atención a la instalación eléctrica y conexión en la piscina. Los equipos deberán estar adecuadamente protegidos, por sistemas de corte, en lo posible dobles (por si alguno fallara) siendo indispensable conservar actualizado el mantenimiento.
  • El equipo deberá estar fuera del alcance de los niños, que como se sabe, son atraídos por llaves y botones.
  • No ingresar a la piscina si hay tormenta
  • Jamás nades solitariamente, ni permitas que tus hijos lo hagan.
  • El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiovascular.

En aguas abiertas

  • No te arrojes o zambullas en aguas desconocidas. El fondo puede estar más cerca o lejos de lo que supones, puede haber rocas o elementos cortantes u otros peligros.
  • Respeta las señales de peligro en la playa o mar adentro. No burles la protección exponiéndote inútilmente al ahogamiento.
  • No acampes cerca de un curso de agua sin informarte primero acerca de las crecientes.
  • En ríos o arroyos acepta la opinión de los lugareños. Ellos conocen el carácter de la corriente en cada época del año. Algunos ríos engañan con su mansedumbre y cambian sin dar tiempo a reaccionar.
  • No nades nunca solitariamente. El buen nadador jamás nada solo.
  • Aprende las maniobras de resucitación cardiopulmonar.
0

Bebés nadadoresMucho antes de caminar los bebés han demostrado sus cualidades para disfrutar en el agua

Ha sido el producto de una acción seria y sostenida el reconocimiento de Matronatación en su carácter de método preferencial para la iniciación acuática de los bebés.

A diferencia de algunos métodos de USA, Suiza, Rusia, Canadá y España, Matronatación no se basa en el entrenamiento y los reflejos condicionados.

Existe una filosofía muy distinta entre enseñar a través de un método que respeta en su totalidad a la persona y los sistemas que adiestran a los niños sin importar sus características propias ni la particularidad de los intercambios familiares.

Múltiples abusos sobre los niños se cometen por la ignorancia de los padres acerca de los beneficios y los riesgos de una actividad temprana que compromete a los pequeños psicológica y físicamente.

Por eso con un criterio ejemplar la Academia Americana de Pediatría desaconseja drásticamente las prácticas que atentan contra la salud de los bebés al sumergirlos con la pretensión de lograr respuestas de supervivencia que fomentan, erróneamente ,en los padres la creencia de que sus hijos podrán, culminado el entrenamiento autosalvar su vida, sin importar, por lo tanto, la continua vigilancia de los padres.

En matronatación, por el contrario, encontramos el principal apoyo en el control que los médicos pediatras de cada familia realizan sobre la salud de los chiquitos desde el ingreso a la escuela y durante todo el tiempo que permanezcan en ella.

Así, los médicos pediatras han podido constatar por sí mismos la evolución saludable de miles de niños a través de controles mensuales mientras aprendían a nadar jugando con el método matronatación.

En nuestro medio muchos pediatras proponen a menudo matronatación como una actividad ideal para los más chiquitos que habitualmente están restringidos a la cuna, los paseos en cochecito y algunos juegos.

La razón de esta propuesta es que los rasgos más valorados son la adecuada estimulación que los bebés reciben desde el punto de vista de los afectos, de lo emocional y de las relaciones sociales de la primera infancia. Por eso se considera a la matronatación una actividad adecuada porque respeta la evolución psicomotriz del niño en sus distintas edades. ·

No solo los niños aprenden, lo cual es motivo de disfrute y alegría para los padres, ellos también aprenden clase a clase juegos seguros en el agua y las normas de seguridad que permiten evitar los accidentes.

A nadar se aprende jugando

Quizás sea la magia del juego, la responsable directa del aprendizaje temprano de la natación. Mientras el niño no ha alcanzado la madurez necesaria para jugar con otras actividades o deportes, el agua se presenta fácilmente abordable.

El agua no golpea, mantiene el peso del bebé, le procura desplazamientos que son imposibles en tierra firme, le proporciona oportunidad para reconocer su cuerpo, el espacio y los objetos.

Verdaderamente, aprender a nadar jugando, abre las puertas del maravilloso mundo del agua.

Inteligencia práctica

Lo más importante de este juego-aprendizaje está en los beneficios que acompañan a la actividad. Una inteligencia despierta es quizás el logro más importante en un mundo cuyo contexto exige cada vez más respuestas de adaptación oportunas y veloces.

La computadora cerebral parece funcionar cómoda y adecuadamente con el servicio de estímulos apropiados para la edad de los chicos pero jamás mediocres.

Durante mucho tiempo la inteligencia de los bebés ha sido desestimada. Los padres lo saben, y en especial la madre por su contacto tan estrecho con el niño y la especial disposición maternal para comprender al hijo y comunicarse. Las padres pueden seguir, paso a paso, la evolución extraordinaria del primer año de vida.

En el agua los logros son cotidianos y, clase a clase los niños incorporan lo aprendido y lo trasladan a sus actividades fuera del medio acuático.

Las habilidades y destrezas de los bebés nadadores llaman la atención y es destacable el buen humor que caracteriza a los pequeños cuando carecen de energía sobrante. Una aplicación correcta de las fuerzas infantiles no solo es garantía de una personalidad más estable (aún tratándose de un niño) sino que favorece una actitud más relajada y disfruta ante los estímulos que lo rodean.

Atracción y peligro

Los juegos aunque parezcan tan solo inocentes intercambios y una forma divertida para compartir con los padres conservan, en matronatación una atención especial para conseguir el afianzamiento de las conductas seguras.

Los niños de brazos deben ser muy bien cuidados en su baño cotidiano y si los padres los bañan con habilidad no tiene por qué sufrir una experiencia desagradable. Sin embargo pronto el crecimiento natural hará cambiar esa situación.

Cuando el niño comienza a gatear y poco más adelante a caminar y correr su curiosidad de deambulador lo lleva a crearse problemas y necesita, más que nunca del cuidado atento “aunque no agobiante” de sus padres.

El niño experto que conoce el agua, sabe que arrojarse a buscar “el chiche” implica sumergirse, o que inclinarse a recoger un juguete desde el borde de la piscina puede causar un “chapuzón” si no lo hace equilibrándose adecuadamente.

Otros beneficios de la Matronatación ©

  • Hace al niño protagonista de sus juegos
  • Promueve la alegría y el espíritu de juego
  • Afianza los vínculos afectivo familiares
  • Enseña a respetar a la familia y al niño a la luz de los Derechos de la Infancia
  • Aumenta en los padres el conocimiento del hijo
  • Incorpora conductas de autocuidado y las convierte en hábitos especialmente necesarios en la edad adolescente
  • Favorece el despertar de la inteligencia
  • Impulsa el desarrollo psicomotriz sano
  • Inicia la socialización sin traumas
  • Defiende la calidad de vida
  • Amplia el horizonte de los juegos compartidos
  • Coloca al niño en el camino de los aprendizajes
  • Fomenta la relación entre familias jóvenes

Fuente: El Programa Nacional de Actualización Pediátrica de la Sociedad Argentina de Pediatría.

0
Secciones
Suscribimos al código de ética sobre sitios de salud. Ver más detalles