El sitio del bebe, el niño y su familia

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Consejos de alimentación para los niñosSi hay algo que anhelan los padres es ver a sus hijos sanos y felices, correteando por ahí sin tener padecimientos de ningún tipo que les impidan divertirse, explorar e inventar el mundo.

Sin embargo, no siempre es suficiente el anhelo, pues las afecciones en los pequeños parece aumentar cada vez más, y las alergias, los problemas respiratorios, estomacales, los dolores de cabeza, etcétera, son motivo de que muchos pequeños no puedan disfrutar como se debiera este periodo de crecimiento.

Hay muchas opiniones respecto a cual es la mejor dieta para que un niño se mantenga sano. En realidad, mantener a un niño sano es muy fácil, de hecho, no se tendría que hacer realmente nada para estar sanos, pues la salud es una condición natural del organismo.

Lo anterior no significa que el niño no deba de toser o estornudar ni por error, pues el organismo de los pequeños, al estar en periodo de crecimiento, está en periodo de formación de sus sistemas, incluyendo el de defensa, y es por lo general normal que tenga ciertas reacciones en este proceso de adaptación, como toser, tener un poco de catarro, incluso la fiebre y hasta el dolor de cabeza son reacciones adaptativas de todo organismo ante diversos factores.

Sin embargo, el problema viene cuando se rompen ciertas leyes naturales, y se cae en abusos y hábitos nocivos para la salud, principalmente cuando se incluyen en la dieta alimentos con muy baja calidad nutricional, provocando desequilibrios y un debilitamiento de las funciones del organismo, dando lugar a lo que se conocen como enfermedades crónicas, el catarro que no se va, la tos que vuelve a cada rato, los dolores de cabeza, el salpullido y, entre muchos otros, el “mal” humor (berrinches constantes, gritos, apatía, ira frecuente, etcétera) el cual, aunque no este catalogado realmente como una enfermedad, sin duda es un síntoma debido al malestar interior del pequeño.

A continuación te damos 5 valiosos consejos para ayudar a que tu niño mantenga su organismo en sus más óptimas condiciones, y hasta se pueda dar el lujo de comer algunas golosinas. Estos consejos son aptos para la mayoría de los pequeños y se pueden adaptar en dietas especiales.

  1. Todas las mañanas debes procurar darle a tu pequeño, como primer alimento, un jugo o fruta cítrica: esto le ayudará a depurar su organismo de toxinas. Es importante que sea el primer alimento pues es cuando la sangre está cargada de los desechos desprendidos durante la noche. Lo ideal es que le des el jugo y no le des ningún otro alimento durante 20 minutos, de manera que el poder depurativo de estas frutas pueda hacer efecto. Si va a la escuela, puedes darle el jugo antes de vestirlo, de manera que para el desayuno ya haya pasado este tiempo.
  2. Evita el azúcar blanca y sus derivados: el azúcar es uno de los “alimentos” más nocivos y uno de los más consumidos por los niños. Los refrescos, los dulces, incluso mucha comida enlatada, como los tomates o frutas en almíbar, contienen gran cantidad de azúcar la cual, además de cariar los dientes y provocar una mala absorción de nutrientes, es una irritante poderosa del sistema nervioso. Es muy importante que evite que tus niños consuman refrescos a la hora de comer, pues el azúcar contenida fermenta los alimentos antes de que estos puedan ser aprovechados en el cuerpo. El azúcar procesada desmineraliza el cuerpo y debilita órganos esenciales, además de causar un sinfín de consecuencias nada favorables en el cuerpo. Cierto es que el azúcar es indispensable para muchas funciones del organismo, pero el azúcar que el cuerpo realmente necesita es la glucosa de las frutas y otros alimentos naturales, no la del azúcar procesada. Es una falta grave que los medios no comuniquen lo nocivo de este alimento y que lo vendan e incluyan de manera exagerada en los alimentos, sobre todo en los cereales de caja que desayunan o cenan diariamente muchos niños, disfrazando el azúcar muchas veces como sacarosa, fructuosa, etcétera. Así que si vas a dar cereal a tus pequeños, prefiere aquellos que no contienen azúcar y agrega alguna fruta o miel. Un paladar se puede acostumbrar a paladear las cosas sin tener que estar azucaradas, el problema es acostumbrar a los niños a que todo debe llevar azúcar, la cual, además de todo, es adictiva, y cada vez los niños querrán y pedirán más.
  3. Un jugo de verduras frescas al día: no importa mucho lo que el niño coma o las costumbres de los padres. Lo que importa es que el pequeño tenga los minerales y vitaminas suficientes, y las verduras contribuyen en gran medida a este balance. Acostumbrar a los niños a los jugos de verduras desde pequeños es una labor que agradecerá el cuerpo de los niños. Lo mejor es darle un vasito de jugo en la tarde, si diariamente se hace el jugo con distintas verduras, el niño no se aburrirá, y poco a poco hasta lo pedirá. Además, se sentirá saciado y no demandará golosinas extras. Te sugerimos poner como base de los jugos a la zanahoria.
  4. Tomar agua: es importante que los niños beban suficiente agua, de manera que el cuerpo siempre esté bien hidratado. Las aguas pueden ser de frutas, endulzadas minimamente con miel o azúcar morena.
  5. Golosinas: las mejores golosinas para los niños son sin duda las frutas, las barritas de semillas (granola), las verduras con sal y limón, el pan con miel, etcétera. Esto parece muy aburrido porque la televisión gana terreno en sus cabeza con la espectacularidad de los productos que anuncian, y les infunde la necesidad de consumir productos de todo tipo, agregando estampitas y demás como incentivos para el consumo. Sin embargo, el padre debe estar bien consciente de esto y negociar con el pequeño, tratando de no comprar aquellas golosinas con demasiados colorantes, endulzantes y aditivos químicos, y procurando siempre ofrecer la alternativa de comer manzanas, duraznos, barritas de cacahuete, almendra, mazapanes, verduras con limón y sal y demás, tenerlas “a la vista” ofrécelas mientras ve la TV, de manera que su paladar se acostumbre a lo fresco y sano.
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El "no poder"“Nuestra formación suele ser -a veces- la suma de cosas que debemos reparar de nuestra infancia”.

De chica me enfrente al hecho de ser marcada como: la inquieta, la torpe, la que no podía, pero con esfuerzos descubrí que “no poder” era patrimonio de los adultos que “no podían” ver cuan capaz era de hacer cosas que ellos me proponían.

Llevo tiempo pero pude superar la adversidad y me recibí de docente, de acompañante terapéutico y de psicopedagoga e incursioné en el arte. Pretendí cambiar la mirada que los adultos tenemos de los niños, esa mirada que me había “marcado” que me había atrapado y que no me dejaba expresar.

Yo pude haber sufrido… por eso prometí “reparar” todo lo que esos adultos no vieron de mi y ser una psico, y una docente que mira más allá de sus ojos, siente más allá de su piel, escucha mas allá de sus oídos.

Demos la oportunidad a los niños de ser. Conozcamos su propio recorrido de aprendizaje. No todos usamos los mismos caminos para llegar al conocimiento. Cada uno tiene una matriz, una forma que lo hace único.

No enseñemos para la masa, sino aceptemos el desafío de enseñar, de curar cada caso en particular porque el hombre es un ser particular, único y autentico y nadie debe opacar su sutoria.

Lic. Ximena Arisio – Psicopedagoga y Docente – Jardín El Payaso

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Libertad de serEn el aula es frecuente hallar alumnos “ruidosos”.

Pero el ruido no debería ser calificado como “lo no grato”, “lo que distorsiona”, “lo que molesta”… sino que debiera ser decodificado por el docente para luego otorgarle una salida a este hecho.

No pretendamos aulas mudas.

Un niño habla, se expresa, siente, vive, es…

Es -como diría Alicia Fernández – “autor de su historia”.

No pretendamos atarle las alas ni que sean espectadores de su aprendizaje, ellos deben tocar, oler, probar, saborear el aprender.

Sentir placer por descubrir lo que estaba dormido en ellos…

Consideremos siempre que el niño tiene que descubrir algo que ya trae consigo…

y no -como se creía, equívocamente- que hay que “agregarle” pasivamente el conocimiento desde afuera.

Defendamos esta postura, demos libertad de elegir, demos libertad de ser.

Lic. Ximena Arisio – Psicopedagoga y Docente – Jardín El Payaso

 

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El cuarto del niñoCuando el espacio lo permite, tener un cuarto de juegos para niños en el hogar sería lo ideal. En ese espacio decorado especialmente y con muebles infantiles, los niños de la familia tendrían un territorio único y propio en donde podrían divertirse libremente. Ahora bien, un cuarto de juegos para niños no es lo mismo que las habitaciones infantiles, no es un cuarto común. Para que realmente cumpla con su función, usted debe tener en cuenta detalles importantes para darle a su hijo o a sus hijos el cuarto de juegos ideal.

Para empezar y aunque parezca obvio, se debe tener en cuenta el sexo del niño, su edad, sus gustos personales y también es importante considerar su nivel de actividad: saber si su hijo es hiperactivo o más bien tranquilo. Cuando tenga claras estas cuestiones, será el momento de seleccionar el color del cuarto de juegos. Recuerde que hay colores que pueden estimular al niño pero una mala elección puede hacer que ocurra todo lo contrario, que el niño se aburra. No se apresure a elegir, hágalo con calma.

De más está decir que el cuarto de juegos debe ser espacioso y luminoso y una muy buena idea para que los pequeños lo disfruten al máximo es que sean irregulares: se pueden crear desniveles. ¿Qué finalidad tiene esto? Brindarles a los niños un espacio en donde puedan echar a volar su imaginación y su creatividad y puedan disfrutar de varios ambientes.

Usted deberá seleccionar muebles infantiles para el cuarto de juegos e intentará que estos sean multifuncionales porque de esa manera logrará que haya mayor espacio libre para que el niño juegue cómodamente. No seleccione muebles que no sean diseñados para niños. Tenga presente que un mueble infantil es el único tipo de mobiliario que le puede garantizar a usted la seguridad del pequeño. Respecto al tema de la seguridad, otro aspecto importante es la posibilidad de revestir las paredes para evitar posibles golpes. Se pueden usar materiales como el corcho; al mismo tiempo estará protegiendo a la pared de las “batallas” que se realicen allí.

Como se dijo anteriormente, este espacio no tiene que ver con los dormitorios infantiles por lo tanto hay ciertos aspectos que se le podrían escapar. Por ejemplo el suelo. Generalmente a los niños les gusta mucho jugar en éste. Si usted coloca en el suelo una buena alfombra no solamente los abrigará durante el invierno, sino que para usted será mucho más fácil lograr la limpieza del cuarto de juegos.

Para que el niño pueda hacer manualidades y también dibujar, es necesario que usted no se olvide de colocar una mesa y al menos una silla. Es un espacio de diversión así que además tendrá que tener divertidos juegos y si su niño es muy pequeño coloque una cuna allí para que pueda dormir su siesta.

Quizás su casa o piso no cuenta con el suficiente espacio para que su hijo tenga su propia sala de juegos y usted esté pensando que es una pena que eso ocurra. Lo bueno es que en toda habitación siempre se puede disponer de una pequeña área de juegos. Sí, en el propio dormitorio infantil de su hijo, en un rincón de este. Inténtelo. No se arrepentirá y su hijo lo disfrutará muchísimo.

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La vista y los anteojosPara los seres humanos, uno de los sentidos más importantes es la vista. Más que los otros, éste es determinante para tomar conciencia del mundo en que vivimos. Hablamos del encanto de los ojos, de un espectáculo deslumbrante y también, de que cuidamos a nuestros hijos como a la luz de nuestros ojos. Los bebés ya mueven los ojos cuando aún están dentro del vientre materno, y prácticamente enseguida después del parto, pueden mirar el rostro de su madre.

¿A qué síntomas deben prestar atención los padres?

Cuando se trata de los ojos no se debe confiar solo en las revisaciones médicas preventivas. En ellas solo se detectan a uno de cada 10 niños bizcos y, únicamente, 1 de cada 50 de los que tienen problemas de visión disminuida. Por eso es muy importante que los padres presten atención a los cambios que se produzcan en el chico.

Por ejemplo, cuando un bebé parece prestar muy poca atención a lo que acontece a su alrededor. En muchas ocasiones, los niños que tienen dificultades visuales son considerados menos inteligentes que sus compañeros de estudios.

En realidad, éste no es el problema, sino solo una consecuencia que atenta contra algo tan importante como es la autoestima.

Diversos estudios indican que los pequeños que cursan el primer año de enseñanza obligatoria deberían ser enviados al oculista por este tipo de problemática, que origina un menor nivel de rendimiento y, además, grandes problemas de frustración y desgano en lo que respecta a la concurrencia al colegio.

Si un niño entrecierra notoriamente los ojos cada vez que tiene que copiar algo del pizarrón, copia mal, se equivoca en los números y en las letras y está en lucha permanente con las matemáticas, es muy posible que tenga problemas con la vista.

Los dolores de cabeza y el cansancio excesivo que aparece al hacer las tareas, también pueden tener su origen en este. Lo mismo si leen con las hojas casi pegadas a la nariz, se acercan demasiado al cuaderno cuando tienen que escribir o mirar la televisión desde una excesiva cercanía, necesitan mucho más que recriminaciones, una consulta con un buen oculista.

¿Cómo acostumbrarlo a usar anteojos?

Los defectos de la vista deben ser corregidos por medio del uso de lentes; y cuanto antes, mejor. Es el único modo de que el niño se acostumbre a gozar de una visión normal. El mayor problema suele ser lograr que los acepte y que se los esté quitando permanentemente. Aquí van algunos consejos simples y prácticos:

  • Déjelos elegirlos. Observe que no le aprieten. No deben deslizarse ni estar apoyado sobre las mejillas.
  • No se le debe otorgar excesiva importancia a este hecho y, mucho menos, demostrar compasión.
  • Son recomendables los comentarios positivos.
  • No le permitamos que se los quiten como premio por algún logro en especial. Con actitudes como esa sólo se refuerza el mensaje de que usarlos es un castigo.

El tratamiento de oclusión

Se inicia a los 4 meses y consiste en tapar, de modo alternativo, uno de los ojos del niño por espacio de varias horas. Así, desarrollan paulatinamente su capacidad visual por medio de un funcionamiento armónicamente combinado con el cerebro. El modo de lograrlo es entrenar permanentemente ambos ojos.

Dado que un niño bizco usa en forma casi exclusiva uno solo, la imagen refleja del otro queda prácticamente anulada en el cerebro. Si no se le proporciona el tratamiento correcto antes de la edad escolar, para ese entonces sus posibilidades de visión serán prácticamente insalvables.

El tratamiento de la oclusión se combina y se refuerza con el uso de lentes. La realización de controles periódicos permitirá constatar que la visión de ambos ojos comienza a desarrollarse de un modo más parejo.

Para corregir la ubicación del ángulo que tiene el ojo bizco, no es suficiente el tratamiento de oclusión, se hace necesaria una posterior intervención quirúrgica. El resultado estético se puede apreciar inmediatamente, y esto le proporciona una gran alegría al niño.

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Faringitis agudaAngina

La faringitis aguda o angina es una de las enfermedades más frecuentes de los niños, especialmente en invierno y primavera. Consiste en la inflamación e infección de las amígdalas y de los tejidos de la garganta (por eso también recibe el nombre de amigdalitis, o faringoamigdalitis).

Las infecciones respiratorias agudas, entre ellas las de las amígdalas y la faringe, son los padecimientos más comunes de los seres humanos y son mucho más frecuentes en los niños.

Los síntomas habituales son dolor de garganta, inapetencia, cansancio y decaimiento, como así también inflamación de los ganglios del cuello y fiebre.
¿Cuantos tipos de anginas existen?

Principalmente las podemos dividir en dos grandes grupos: las de origen viral y las de origen bacteriano.

Las faringitis de origen viral son la gran mayoría, sobre todo en niños menores de 3 años. Los síntomas que acompañan al dolor de garganta son el catarro, la conjuntivitis y la tos. Los virus que más frecuentemente la producen son los adenovirus, que producen vesículas (pequeñas ampollas), los enterovirus, que causan una enfermedad llamada herpangina (angina con vesículas, mucha irritación de la faringe y fiebre alta), y los rinovirus, o virus del resfrío común.

Las faringitis de origen bacteriano son producidas principalmente por los estreptococos (faringoamigdalitis estreptocóccica), y se dan sobre todo en los niños entre 4 y 15 años, especialmente en la primavera y el otoño, y en época escolar.

Se caracterizan por comenzar abruptamente con alta fiebre, dolor al tragar, ganglios en el cuello y, la mayoría de las veces, exudado purulento (que se denomina comunmente “placas de pus”). También puede verse un puntillado colorado en el paladar.

Dentro de la familia de los estreptococos, hay uno que a los pediatras nos preocupa, y es el estreptococo beta hemolítico del grupo A. La preocupación se debe a que este germen es capaz de producir complicaciones a largo plazo, tales como la fiebre reumática o lesiones del riñón. Por eso, aunque la angina se curaría sin tratamiento, al indicar un antibiótico, nos aseguramos que no se producirán las citadas complicaciones. (ver tratamiento).

¿Cómo reconocemos el tipo de angina?

Es difícil para el médico dictaminar a simple vista cual es la causa de la angina. No siempre las anginas con exudado purulento son bacterianas, y hay virus capaces de producir las famosas “placas” y despistar totalmente el diagnóstico.

Por eso es importante confirmar la impresión clínica con el examen del laboratorio. Para esto, disponemos del examen del exudado de fauces. Con el mismo se puede efectuar el streptest, que es una prueba rápida, que nos informa inmediatamente si hay o no presencia de estreptococos, y también el cultivo que en alrededor de 48 hs. confirma con precisión si el estreptococo betahemolítico del grupo A es el germen productor de esa angina.

Debido a que es infrecuente pero no imposible que el test rápido sea negativo, y luego el cultivo informe estreptococos, es muy importante solicitar ambos estudios.

Cuando y cómo tratar una angina

Cuando sospechamos que la faringitis del paciente es por el estreptococo grupo A, indicamos realizar los estudios antes mencionados. Si el streptest fuera negativo, esperamos los resultados del cultivo ya que no hay ningún riesgo de comenzar el antibiótico cuarenta y ocho horas más tarde. Si, en cambio, fuera positivo, comenzamos ese mismo día y luego el cultivo ratificará o rectificará el resultado inicial, y nos guiará para la continuación del tratamiento.

El tratamiento antibiótico de la faringitis, si es apropiado, acorta la duración de los síntomas y del período de contagio, pero el objetivo principal es reducir la posibilidad de fiebre reumática y de complicaciones renales.

Según las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría y de la Academia Americana de Pediatría, la penicilina sigue siendo la droga de elección para la angina estreptocóccica, debido a su eficacia, seguridad y bajo costo. La amoxicilina también es utilizable, ya que se obtienen los mismos resultados que con la penicilina.

El tratamiento debe cumplirse estrictamente, respetando los horarios de la medicación, así como la duración del tratamiento, que debe ser de 10 días (aunque el niño suele mejorar en pocos días). Está demostrado que si la administración del medicamento se interrumpe, existe una alta posibilidad de que se produzcan recurrencias y eventualmente complicaciones.

Para los niños alérgicos a la penicilina, existen otros antibióticos que podemos indicar.

Debido al surgimiento de gérmenes resistentes por el sobreuso de antibióticos, nosotros aconsejamos una utilización racional, justificado con los exámenes clínico y de laboratorio correspondiente.

No es útil administrar antibióticos a otra angina que no sea la estreptocóccica.

Del mismo modo, la Academia Americana de Pediatría desaconseja los tratamientos breves con antibióticos no recomendados, como los de tres días de duración y una sola dosis diaria, ya que estos han desarrollado resistencia y hoy día se observa con ellos mala respuesta clínica, que suele obligar a recomenzar el tratamiento con otro antibiótico.

¿Es contagiosa la faringitis?

Como enfermedad infecciosa, la faringitis se contagia. Si es de origen viral, contagia durante toda la fase aguda, es decir, mientras persista la fiebre y los síntomas. Si, en cambio, es de origen bacteriano, la contagiosidad se extingue luego de 24 horas de tratamiento antibiótico. Pasado este periodo de tiempo y si el niño se encuentra afebril, estará en condiciones de retomar su actividad habitual sin riesgo para él ni para sus compañeros.

¿Qué es la escarlatina?

La escarlatina no es otra cosa que una angina estreptocóccica que coexiste con un brote rojo en la piel característico llamado “rash escarlatiniforme”. No tiene ninguna implicancia distinta a las de la angina estreptocóccica sin erupción.

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Otitis media con efusiónOtopatía serosa

Basado en un folleto de la Academia Americana de Pediatría y el U.S. Department of Health and Human Services

Es frecuente que los niños de menos de 5 años padezcan Otitis Media con Efusión (líquido en el oído medio). El diagnóstico y el tratamiento de esta condición ha generado discusiones entre pediatras, otorrinolaringólogos y otros especialistas.

Se observa en nuestro medio variabilidad de enfoques, lo que desorienta a los padres. Algunos profesionales la llaman “otitis serosa”.

En este instructivo, resumimos nuestra posición al respecto, basado en la de la Academia Americana de Pediatría y el U.S. Department of Health and Human Services.

¿Qué es Otitis Media con Efusión?

Es líquido de tipo fluido o mucoso en el oído medio. Muchos chicos lo tienen durante sus primeros años.

Es frecuente que sea de los dos lados. No es lo mismo que Infección (Otitis Media Aguda), con la Otitis media Aguda su hijo puede tener fiebre, dolor o supuración.

Es frecuente que sea de un solo lado Cuando el medico mira con el otoscopio ve signos característicos.

La Otitis con Efusión es frecuentemente de ambos lados. No suele haber fiebre, dolor ni supuración.

El diagnóstico se basa en las pruebas que se describen mas abajo.

Causas de la Otitis Media con Efusión

Otitis Media Aguda: muchos niños tienen luego de una Otitis Aguda una Otitis con Efusión. Obstrucción del la trompa de Eustaquio.

Resfrío común

Desconocida: Con cierta frecuencia la Otitis media con Efusión será un hallazgo del que no se va a poder determinar el origen.

Efectos a largo plazo de la Otitis Media con Efusión

La presencia de líquido en el oído medio disminuye la audición entre 20 y 30 decibeles. Esta pérdida de audición es transitoria y se recupera si el niño reabsorbe el líquido en 3 a 6 meses. Se desconoce si la persistencia de la efusión puede afectar definitivamente la audición, producir retrasos en el lenguaje o problemas de escolaridad y otros inconvenientes.

¿Se puede prevenir la Otitis Media con Efusión?

Relativamente: el único factor definitivamente asociado es la exposición reiterada del niño al humo del cigarrillo.

¿Cómo se diagnostica la Otitis media con Efusión?

Los padres suelen observar que el niño “oye menos”, pone la TV a mayor volumen o parece prestar poca atención cuando se le habla. El Médico hará el diagnóstico utilizando dos métodos:

  1. La Otoscopia Neumática: el médico puede “ver el líquido” a través de la membrana del tímpano u observar la disminución de la movilidad de la misma insuflando una pequeña cantidad de aire. Algunos expertos sostienen que la Otoscopía Neumática es el método por excelencia para el diagnóstico de la Otitis Media con Efusión. Este test no mide la audición: solo la movilidad de la membrana timpánica.
  2. La Timpanometría: esta prueba permite ver también que movilidad tiene la membrana timpánica. Es complementaria de la Otoscopia Neumática. Tampoco mide nivel de audición. La Audiometría se puede practicar en niños ya algo mas grandes, que puede colaborar. Permite observar si el líquido presente afecta la audición, pero no da ningún dato acerca de que causa su presencia.

Tratamiento de la Otitis Media con Efusión

El tratamiento de esta condición puede ser:

  1. Observación: La gran mayoría (60 a 85%) de los niños cura sin tratamiento en 3 a 6 meses.
  2. Antibióticos: Si no hay episodios de Otitis Media Aguda (infección) simultáneas, los antibióticos modifican muy poco el curso de la Otitis media con efusión y no se justifica su utilización sistemática.
  3. Cirugía: colocación de tubos (“diábolos”) de timpanostomía: Si el líquido persiste 3 a 6 meses, puede estar indicado colocar estos tubos mediante una operación de cirugía menor con anestesia general. La operación permite la evacuación del líquido y la restauración de la audición al nivel adecuado.

Los pros y contras de esta operación deben ser evaluados en conjunto por los padres y el pediatra. Los tubos permanecen en su lugar entre 6 a 12 meses y luego caen espontáneamente, y aproximadamente 1/3 de los niños requiere una segunda colocación de tubos dentro de los 5 años de la primera operación.

En general, en niños con Otitis Media con Efusión de hasta 3 meses de evolución se recomienda la observación. Si dura mas se efectúa una audiometría y si hay disminución de la audición bilateral se colocan los tubos (también si hay episodios recurrentes de Otitis media Aguda).

Advertencias:

  • El humo de cigarrillo es muy perjudicial para las otitis en general y para esta en particular.
  • Los antihistamínicos son absolutamente inefectivos en resolver el problema.
  • Los corticoides si bien producen una reabsorción mas rápida en el corto plazo, no hay diferencias en los resultados medidos a mediano o largo plazo, y dado que tienen efectos secundarios indeseables no se justifica su uso en la Otitis Media con Efusión.
  • La amigdalectomía no cambia la evolución.
  • La adenoidectomía en niños de menos de 4 años es inefectiva. En niños de más edad el resultado es dudoso.

Como los padres pueden advertir, la conducta esta determinada por la evolución en el tiempo y requiere que el niño sea seguido por su médico pediatra de cabecera, quien controlará la evolución longitudinal del problema.

Otitis media con efusión

Como puede observarse no hay solución ideal para el el 100% de los pacientes. El curso a tomar es conveniente que sea decidido en forma asociada por los padres y el pediatra de cabecera.

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El niño y la televisiónLa reciente noticia proveniente de Japón, acerca del efecto convulsivo en un número importante de niños, desencadenado por determinadas ondas visuales transmitidas por un programa de televisión de dibujos animados, ha puesto en el debate público el problema general (no solo el neurológico) de la televisión y su efecto sobre los niños en particular y la familia en general.

Los pediatras, en realidad, nos venimos preocupando por este tema desde hace ya años, por varias razones: la primera es que dado que el crecimiento y desarrollo del niño en buena parte es un producto de su interacción permanente con el medio, y dado que la TV ha modificado profundamente las costumbre y los hábitos, se ha visto que esta modificación es más significativa para la edad infantil.

La segunda tiene que ver con la influencia que tiene la TV en la conducta de las personas, niños y adultos.

Y la tercera es la comprobación que en diversas sociedades, la influencia de la TV (en conjunto con otros medios) ha producido una progresiva disminución de la influencia que en la formación y la sociabilización de niños y jóvenes tienen tradicionalmente la familia y la escuela.

Se ha señalado que la televisión es un poderoso avance tecnológico y que oponerse a ella es retrógrado. En realidad, estos avances no son buenos o malos en si mismos, sino el uso que se haga de ellos. Es así que los pediatras no criticamos a la televisión en si misma, sino al mal uso que se hace de la misma.

Básicamente se trata de no considerarla más como un medio inofensivo de entretenimiento, de controlar muy específicamente cuanto tiempo ve el niño TV, y sobre todo a adecuar lo que ve el niño a su nivel madurativo. Al respecto debe evitarse el usar el televisor como una especie de niñera electrónica.

¿En qué se basa el enorme poder que la TV tiene hoy?

En primer lugar, en que puede alcanzar simultáneamente un enorme público, tanto adulto como infantil. El segundo, en que los niños pasan frente al televisor, en todos los países donde se ha estudiado el fenómeno, un promedio de alrededor de cuatro horas diarias: esto es 1400 horas anuales (comparadas con 1000 horas anuales de escuela).

Es evidente que un niño necesita destinar tiempo a actividades que son fundamentales para su desarrollo psíquico y físico. Con tantas horas de TV, está dejando de jugar y el juego no es solo entretenimiento, sino que es fundamental en él para el desarrollo de su forma de comunicarse y de aprender del mundo que lo rodea, y también está dejando de interactuar con otras personas, fundamentalmente con sus padres, y sabemos que de esta interacción con sus padres va a depender buena parte de sociabilización futura. Hace menos deportes, ejercita menos su motricidad, y lee menos.

Los niños menores de 7 años presentan un riesgo adicional: no discriminan entre fantasía y realidad (no distinguen entre las imágenes provenientes de la realidad y las de la fantasía), y por lo tanto perciben en un plano de igualdad ambos tipos de imagen y luego no recuerdan como las han incorporado.

Esto permite entender porque la TV es capaz de influir fuertemente en la conducta, y porqué es capaz de producir un mayor impacto psicológico que otros medios de comunicación: la televisión ha hecho que el lenguaje de las imágenes tome preeminencia sobre el lenguaje oral.

El lenguaje oral es abstracto mientras que el de imágenes es concreto. Ambos lenguajes se tienden a localizar en zonas distintas del cerebro.

La utilización predominante de las imágenes, es probable que tienda a anular el desarrollo del lenguaje, y su consecuencia es disminuir o anular la capacidad analítica del pensamiento abstracto (¿será por esto que los adolescentes actuales muestran un lenguaje tan pobre?)

Todo programa televisivo comunica y por lo tanto educa, independientemente del propósito original del mismo. Detrás de todo programa, hay valores, creencias y actitudes que al ser vistos por un número masivo de niños y adolescentes, toman difusión y se convierten en moda.

Este proceso de aprendizaje es diseñado por profesionales al servicio del rating o de los sponsors, que presentan las cosas de una manera mucho más entretenida que el maestro o profesor, y por sobre todas las cosas, no exige nada ni toma examen después.

Siempre se ha dicho que es necesario “ver para creer”. La persona que “ve” a Superman volar en la pantalla, debe aprender a “no creer” que vuela. La televisión obliga a desarrollar la incredulidad. Esto es posible en el adulto que es capaz de entender las paradojas pero no puede ser captado por el niño pequeño.

Otro factor de distorsión de la realidad proviene del hecho que en TV todo es contra reloj, y forzosamente se deben resumir y condensar los hechos: lo que no es rápido no es televisión. Por lo tanto la TV no permite la reflexión y tiende a anular el pensamiento crítico. Esto lo limita como medio comunicador de ideas (lo que no ocurre con la prensa escrita, donde se pueden desarrollar ideas, reflexionar, replicar y traer ulteriormente otras ideas o posiciones).

Pasando a los contenidos del mensaje televisivo, este puede ser prosocial o antisocial. Y aquí debe decirse que el sistema que manda a la televisión en la Argentina es exclusivamente comercial. Casi no existen programas culturales ni educativos.

La TV es un instrumento para vender cosas o servicios (entre ellos la televisión misma), y el lucro es el único criterio que comanda la programación. La TV debiera cumplir una misión de educar, informar y entretener, pero sin embargo los dos primeros objetivos casi no existen. En los programas enlatados que vienen de EE.UU. (mas del 60% de la programación tiene ese origen) predominan como valores la violencia, las relaciones de pareja anormales y el consumismo.

Todo el programa no es más que un pretexto para la publicidad. Y además la propaganda comercial incluye al tabaco y al alcohol, lo que está prohibido en el país de origen (en EE.UU. no se transmiten las carreras de formula 1 por estar sponsoreadas por una tabacalera).

En lo que respecta a la violencia, este es el área donde ha existido más investigación: la violencia en los medios ejerce una influencia indudable en la conducta. En EE.UU. diversas instituciones, entre ellas el mismo Senado, preocupados por el aumento notable de la delincuencia juvenil y de la criminalidad, y ante la evidencia de la correlación existente entre la exposición del niño y del joven a programas violentos y la imitación ulterior de esos modelos, ha propiciado trabajos de investigación.

Diversos trabajos experimentales han señalado que el niño que mira programas de TV con escenas de violencia muestra, en la hora de juego inmediata, una conducta más agresiva que la de aquel niño que no lo hace.

Esto también ha sido corroborado en estudios de campo en Inglaterra. Y la cantidad de violencia de la TV comercial es abrumadora: un estudio hecho en Chile en 1990 demostró que durante 5 días tomados al azar, en los 4 canales de aire, entre las 14 y las 20 y 30hs, se vieron más de 2700 escenas de sexo y violencia (manifestaciones físicas, violaciones, agresiones, tiros, amenazas, muertes violentas, relaciones ilícitas, explosiones, etc). Cabe hacerse la pregunta : ¿son estos los valores predominantes de nuestra sociedad occidental y judeocristiana ?.

En las series y telenovelas hay una presentación restringida de la relación de pareja: la mujer es joven, hermosa, y rubia. El supuesto héroe es extremadamente joven. El amor a otras edades ni siquiera existe. Se representa en estas series una relación de pareja sin compromiso, ocasional y furtiva: el héroe ve un ratito a una joven a quién conquista, y en el episodio siguiente lo mismo, pero a otra, y así sucesivamente.

En las telenovelas el tema predominante es la infidelidad y el adulterio. En la TV se omite totalmente el dolor psíquico que dicha conducta produce en mujeres y varones. Nada aparece respecto de la relación de pareja comprometida y responsable. Nada acerca del embarazo, anticoncepción, aborto, etc. Nada respecto a prevención del alcoholismo, drogadicción o tabaquismo.

¿Como es posible que, siendo la inseguridad, el terrorismo y la violencia considerados dentro de los mayores problemas que tienen las ciudades argentinas se tolere esta verdadera apología del delito desde la TV?.

¿Qué se puede hacer para revertir esta situación?

En primer lugar, crear conciencia sobre el problema. Mientras las autoridades e instituciones que debieran velar para que la TV sea utilizada positivamente no asuman su responsabilidad, se debe alertar a los padres y madres acerca de la necesidad de regular la cantidad y calidad de lo que sus hijos ven.

Por otra parte el mismo sistema educacional puede enseñar al niño (de la misma manera en que lo conduce pro lecturas) a ver TV, de tal manera de desarrollarles el espíritu crítico acerca de lo que ven.

Los padres pueden ver programas con sus hijos y analizarlos, de tal manera de poder aclarar sus contenidos, reforzar ciertos aspectos educativos, morales o sociales y contrarrestar aspectos negativos. Es importante que los adultos prediquen con el ejemplo, ya que si el hábito de estos es llegar e instalarse frente al televisor, no habrá norma que se pueda hacer cumplir a los niños. Y tener en cuenta que no se trata solo de proscribir el televisor, sino también de ofrecer alternativas.

¿Qué pueden hacer los padres acerca de la TV?

(Adaptado de “Caring your school-age child” de la Academia Americana de Pediatría, 1995).

  • Ponga límites a la cantidad de tiempo que su niño pasa frente al televisor. Sea firme. Que no pase de una o dos horas diarias.
  • Planifique con su hijo los programas que este quiera ver. Elíjalos del programa y haga un plan semanal.
  • Conozca el contenido de los programas que ve(n) su(s) hijos(s) y mantenga una supervisión constante sobre ellos.
  • No permita la TV durante las comidas: la cena es el único momento del día en que la familia logra estar reunida y la TV dificulta la comunicación.
  • Los niños no deben tener un televisor privado en su cuarto: si lo tiene, no solo tenderá a ver más, sino a aislarse más y a los padres les terminará siendo imposible controlar lo que ve.
  • Visite con su hijo librerías y bibliotecas. Incítelo a leer, en lugar de mirar TV.
  • Predique con el ejemplo. Si Ud. quiere que el niño vea menos TV, hágalo menos Ud. Si quiere que lea más, lea más Ud.
  • Si la TV causa una discusión, conflicto o pelea, simplemente desenchufe el aparato por un rato. Los niños pueden ser más creativos cuando el aparato esta apagado.
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