El sitio del bebe, el niño y su familia

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Controles prenatalesPrenatal es un concepto que se utiliza para nombrar a aquello que surge o que tiene existencia desde instancias previas al nacimiento. El término se forma con la unión del prefijo pre (referente a lo que antecede) y el adjetivo natal (vinculado al nacimiento).

Los controles prenatales incluyen diversos procesos y evaluaciones que se realizan de manera sistemática para estudiar el estado de salud de la embarazada y del feto. El objetivo de estos controles es prevenir, diagnosticar y, eventualmente, tratar aquellos trastornos que pueden incidir en el normal desarrollo del embarazo.

El control prenatal, por lo tanto, consiste en analizar cómo avanza el embarazo para que, llegado el parto, éste se produzca sin problemas, con la madre y el niño en buen estado de salud.

Es posible referirse también a la atención prenatal, un concepto que se emplea como sinónimo del control prenatal y que hace referencia directa a la atención que la embarazada y el hijo que lleva en el vientre reciben en los centros de salud.

El análisis prenatal y el diagnóstico prenatal son otras nociones que pueden aparecer en la etapa que transita la mujer mientras se encuentra embarazada.

La estimulación prenatal, por último, es el proceso que busca fomentar el aprendizaje y promover el desarrollo sensorial e intelectual del bebé mientras se encuentra en el útero de su madre.

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Acerca de las contraccionesNormalmente hablamos de contracciones para referirnos a las contracciones de parto, pero hay varios tipos de contracciones, cuya función y características varían a lo largo del embarazo.

Pero antes de hablar de las contracciones en el embarazo, tenemos que conocer al órgano responsable de que éstas se produzcan: el útero. Es un músculo liso capaz de contraerse y ejercer la presión suficiente como para expulsar al bebé en el momento del parto. Tiene, como todos los tejidos formados por fibras musculares, una fase de contracción y otra de relajación.

Pero el útero no empieza a funcionar en el momento del parto, sino que se va ejercitando a lo largo de los nueve meses de embarazo. La función de las contracciones es facilitar la circulación de la sangre por la placenta y por el músculo uterino, y mantener en forma y con buena capacidad de actuación al útero para cuando llegue el parto. Hacia el final del embarazo, ayudan a borrar el cuello del útero y a que se ubique el bebé en el canal del parto.

A continuación conoceremos las características de las contracciones, los tipos de contracciones y en un post siguiente hablaremos de algo que preocupa a muchas embarazadas: cómo diferenciar las contracciones falsas de las contracciones de parto.

Contracciones A (o de Alvarez): se presentan en las etapas iniciales y hasta las 28 semanas. Son de muy baja intensidad (2-4 mmHg) y de escasa frecuencia. No son percibidas nunca por la embarazada.

Contracciones focales: Son contracciones de poca intensidad (menos de 10mmHg) localizadas en pequeñas aéreas del útero. Por lo general, se producen como reacción a un movimiento del bebé.

Contracciones generalizadas: comienzan en un área pero se extienden al resto del útero. Se pueden producir por movimientos del bebé o por esfuerzos o cambios de posición de la madre.

Contracciones de Braxton Kicks: tienen una intensidad de entre 10-15 mmHg. Se propagan en un área mas grande del útero, la tripa se endurece pero no hay dolor. Duran aproximadamente entre 30 y 60 segundos. Su frecuencia es baja (1/hora), pero aumentan a medida que se desarrolla el embarazo. Pueden aparecer desde la semana 13 pero lo normal es que empiecen a notarse hacia la segunda mitad del embarazo. Son contracciones irregulares, arrítmicas e indoloras.

Contracciones preparto: Son contracciones más intensas que las de Braxton Hicks pero no son las del trabajo de parto propiamente dichas. Pueden aparecer unos días antes del parto e indican que el momento está por llegar. Su función es la de madurar y ablandar el cuello del útero. Son más frecuentes y pueden causar alguna molestia Su intensidad es de 20 mmHg aunque pueden llegar a 30 mmHg cada 5-10 minutos pero no son rítmicas.

Contracciones de parto: son regulares, progresivas e intensas. Se producen cada períodos regulares con una frecuencia de 3 a 5 contracciones cada 10 minutos. Van aumentando su duración llegando a durar aproximadamente entre los 60 y 90 segundos. Y son dolorosas, su intensidad es superior a 30mmHg y en el expulsivo pueden alcanzar los 60 mmHg.

Conociendo mejor los diferentes tipos de contracciones que suceden en el embarazo será más fácil reconocerlas cuando se produzcan. En otro post hablaremos concretamente de cómo diferenciar las contracciones falsas de las verdaderas contracciones de parto.

Fuente: www.articulo.org/7083/dchiari

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Aspecto general de los recién nacidosEl momento en que usted podrá ver, tocar o inspeccionar por primera vez a su recién nacido dependerá del tipo de parto que tenga, de su estado y del estado del bebé. Si tiene un parto vaginal sin complicaciones, deberían permitirle coger al bebé a los pocos minutos de dar a luz.

En la mayoría de los casos, los bebés parecen encontrarse en un estado de alerta tranquila aproximadamente durante la primera hora inmediatamente posterior al embarazo. Ése es un momento perfecto para que usted y su pequeño se empiecen a familiarizar el uno con el oto e inicien el proceso de formación del vínculo. Pero no se desespere si las circunstancias imposibilitan que conozca, vea o coja al bebé inmediatamente después de dar a luz. Pronto podrán pasar tiempo los dos juntos, y no hay pruebas científicas de que el retraso de ese encuentro repercuta negativamente sobre la salud o el comportamiento del bebé, ni sobre la ulterior relación materno-filial.

Durante las primeras semanas, se dará cuenta de que la mayor parte del tiempo su bebé tenderá a mantener los puños apretados, los codos, caderas y rodillas flexionados, y brazos y piernas replegados sobre la parte anterior del cuerpo. Esta postura se perece bastante a la posición fetal que mantuvo durante los últimos meses de embarazo. Los bebés que nacen prematuramente pueden presentar algunas diferencias en lo que se refiere a la postura, aspecto, actividad y comportamiento en comparación con los recién nacidos a término.

Los bebés nacen con una serie de respuestas instintivas a estímulos como la luz o el tacto, conocidas como reflejos primitivos, que desaparecen gradualmente conforme van madurando. Estos reflejos incluyen:

  • Reflejo de succión, que hace que el bebé succione con fuerza cualquier objeto que le pongan en la boca.
  • Reflejo de prensión, que hace que el bebé cierre la mano y apriete fuertemente los dedos cuando le aplican presión en la palma de la mano con un dedo u otro objeto.
  • Reflejo de Moro, o reacción de sobresalto, que hace que el bebé extienda súbitamente los brazos hacia los lados y luego los repliegue sobre el tronco cuando se sobresalta ante un ruido fuerte, una luz intensa, un olor fuerte, un movimiento repentino u otro estímulo.

Asimismo, debido a la inmadurez del sistema nervioso, a los recién nacidos les pueden temblar los brazos, las piernas o la barbilla, particularmente cuando lloran o están agitados.

Durante las primeras semanas generalmente los bebés se pasan la mayor parte del tiempo durmiendo. Esto puede estar todavía más exacerbado durante el primer día o primer par de días de vida en los recién nacidos a cuyas madres les administraron ciertos tipos de medicamentos o anestesia durante el parto.

A menudo a los padres les preocupa el patrón respiratorio de su de recién nacido, debido a la mayor atención que ha recibido últimamente el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Pero usted debe tener en cuenta que es normal que la respiración de un bebé tan pequeño sea un poco irregular.

Cuando un bebé está despierto, su frecuencia respiratoria puede variar ampliamente, a veces excediendo las 60 respiraciones por minuto, sobre todo cuando está agitado o después de un episodio de llantos. Los recién nacidos también tienen períodos durante los cuales dejan de respirar de 5 a 10 segundos y luego vuelven a respirar por sí mismos. Esto se conoce como respiración periódica, lo que tiende más a ocurrir durante el sueño y se considera completamente normal. De todos modos, si el bebé se pusiera azul o dejara de respirar durante un período de tiempo más largo, se trataría de una emergencia, en cuyo caso debería contactar inmediatamente con el pediatra o llevarlo al servicio de urgencias más cercano.

A pesar de que no empezará a hablar hasta mucho más tarde, su recién nacido producirá una sinfonía de sonidos -sobre todo grititos de alta frecuencia- además de los llantos de rigor. Los estornudos y los hipos también son muy frecuentes, y en los recién nacidos no indican que el bebé padezca alguna infección, alergias o problemas digestivos.

Fuente: Kidshealth

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Sobre el recién nacidoEn las escenas de partos que se ven en el cine o por televisión, la futura madre, a menudo perfectamente maquillada y repeinada, “da a luz” a un bebé tras unos cuantos gritos y gemidos. Segundos después, el médico les presenta a los emocionados padres un precioso y fotogénico bebé de varios meses, limpio y repeinado, balbuceando tiernamente.

Compare esta imagen con el aspecto que tiene realmente un recién nacido tras salir del vientre materno: azulado, cubierto de sangre y una sustancia blanquecina y pegajosa y con el aspecto de acabar de participar en un combate de boxeo.

Pero el hecho de que su bebé no se parezca a uno de esos querubines de Hollywood no debería ser motivo de sorpresa. Recuerde que el feto se desarrolla inmerso en líquido, replegado sobre sí mismo en un espacio que se le queda cada vez más pequeño dentro del útero. Todo el proceso suele culminar con el bebé siendo empujado a través de un canal del parto óseo y sumamente estrecho, siendo necesario a veces utilizar fórceps o ventosa.

De todos modos, hay dos cosas que conviene recordar:

  1. Generalmente, los rasgos que hacen que un bebé normal tenga un aspecto extraño sólo son temporales.
  2. A los ojos de un padre ilusionado y lleno de admiración, su bebé siempre será el bebé perfecto.

Fuente: Kidshealth

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CesáreaAños antes las cesáreas solo se hacían cuando la vida del la madre o del niño estaban en peligro serio. En la actualidad, las cesáreas no son exclusivamente procedimientos de emergencia y se han convertido casi en una rutina.

El parto con fórceps medio en ocasiones es una alternativa al parto por cesárea, cuando los fórceps se utilizan durante la segunda etapa del parto, para ayudar a salir al bebé si se prolonga o si el bebé muestra señales de sufrimiento.

El parto con fórceps en raros casos puede causar problemas irreversibles al bebé como parálisis cerebral o problemas en el aprendizaje.

El día que programen tu cita, el médico te solicitará que no comas ni bebas nada después de la medianoche anterior a la cesárea, y ya una vez internada en el hospital seguramente te colocarán en una unidad de posparto, ahí el anestesista te hará algunas preguntas sobre tu historial médico, así como de tus experiencias previas con la anestesia, más tarde tal vez te afeiten las áreas púbicas y abdominal, y colocarán un letrero en tu cama indicando que no debe de comer ni beber nada.

Te administrarán una solución intravenosa que te nutrirá mientras no comas, puede que sientas la boca seca, entonces puedes pedir a la enfermera que te de torundas de glicerina o limón para lubricar y refrescar tu boca.

Preguntarán si tienes alguna dentadura postiza o lentes de contacto, si traes las uñas pintadas te las despintarán y te quitarán todas las partes artificiales, con la finalidad de poder observar más claramente tus reacciones y tus signos vitales.

La anestesia que utilicen dependerá de tu médico y de las políticas del Hospital. Existen tres tipos de ellas, y son: Anestesia General. Epidural y Raquídea. La anestesia general casi no se utiliza durante el parto ya que al dormir por completo a la persona retarda el proceso de nacimiento.

El personal lavará y limpiará con una solución antiséptica especial y cubrirán la parte inferior del abdomen. Luego administrarán la anestesia y cuando tu abdomen este entumido el obstetra hará una incisión horizontal pequeña en la pared abdominal, abajo cerca del vello púbico.

En seguida hacen una incisión horizontal en el músculo uterino y sacarán al bebé. Es muy emocionante escuchar el primer llanto, primeramente las enfermeras succionarán la nariz y boca del bebé con un catéter pequeño para moco. Cuando el bebé respire bien, tú y tu esposo podrán abrazar a su nuevo hijo.

El parto

Si para la cesárea te administraron anestesia general, tu cuerpo tardará 6hs en asimilarla. Y, con anestesia peridural, el cuerpo tarda un poco más, aunque hayas estado despierta durante la operación.

No realices fuerza abdominal hasta que la herida no haya sanado. En las primeras horas no vas a poder comer nada pero, antes de las 24 hs, te darán líquidos. Y, hasta que el tracto digestivo vuelva a funcionar normalmente, solo podrás comer muy liviano.

En la maternidad, te controlan e higienizan los puntos diariamente para cambiarte las gasas hasta que te las quitan entre el 8vo. y 10mo. día del post parto. Tu recuperación comienza el primer día después del parto dando un paseo por la habitación. Esta corta caminata favorece la circulación e impide la formación de coágulos sanguíneos.

Cuando realices algún movimiento ten mucho cuidado en no realizar fuerza abdominal (recuerda que te cosieron más de 100 puntos internos y aproximadamente 15 externos). Seguramente, te den una medicación para aliviarte los dolores y eliminar los gases acumulados como consecuencia de la operación.

Post parto

No todas son malas después de haber tenido una cesárea. Tu bebé no atravesó el canal del parto entonces su cabeza es más redonda y su piel no tiene irritaciones. Otra a favor es que el perineo está intacto por ende, no necesitarás ejercicios de recuperación.

Sin embargo, toda madre con cesárea tiene que recuperarse de la intervención quirúrgica y de las molestias habituales de la cuarentena. No te desanimes! En un par de semanas te sentirás como nueva.

Después de la intervención quirúrgica permanecerás más días internada en la clínica que si hubieses tenido un parto vaginal pero, en este tiempo podrás aprovechar mejor a tu bebé ya que si tienes otros hijos; va a ser difícil que no te reclamen cuando vuelvas a tu casa.

Volver a casa

Ni te imaginas lo que unos cuantos almohadones pueden hacer para aliviarte las molestias y evitar que realices mucha fuerza abdominal. Por ejemplo, si tienes que toser, coloca un almohadón en la herida y abrazada a él inclínate hacia adelante para evitar la distensión de los puntos sin hacer fuerza. Para tomar a tu bebé, siéntate y coloca el almohadón arriba de tu abdomen para subirlo a él; así no te lastima y podrás sostenerlo más tiempo.

Está totalmente prohibido, hasta que la herida no haya sanado, que hagas cualquier actividad que requiera de esfuerzo abdominal. Tu post parto será más placentero si te sientas con tu bebé un ratito todos los días en una mecedora.

Recientes investigaciones demostraron que el balanceo favorece para estrechar aun más el vínculo afectivo entre la mamá y el recién nacido, ayuda a reducir el nivel de stress y alivia las molestias de los gases intestinales.
La higiene

En los primeros días no podrás bañarte para no mojar la herida, aunque sí puedes lavarte el pelo. Para higienizarte usa una esponja. Una vez que tu médico te permita bañarte, procura no mojar los puntos. Si esto sucediese, podes secarla perfectamente ejerciendo sobre esta leves toques y sin frotarla. Luego, cámbiate la gasa.

En cuanto a la ropa interior, algunas mujeres optan al principio por una faja de post parto ya que notan que los puntos le tiran menos al moverse.

Adelgazar comiendo

Tu alimentación será la mejor ayuda para bajar esos kilos de más. No es una buena idea dejar ahora de comer, necesitas fuerzas para recuperarte. Y, si estás dando de mamar; el régimen tendrá que esperar hasta después de la lactancia. De todas maneras, podes adelgazar realizando ciertos ajustes en tu dieta.

Procura que sea rica en carnes, frutas, verduras, cereales, y bebe mucha agua. Olvídate de las salsas, la manteca, los embutidos, las grasas, los hidratos de carbono, los dulces, y todo eso que es rico pero suman kilos sin aportarle nada al organismo. No evites ninguna comida y a la noche, come 2 hs. antes de acostarte.

Y sexo… ¡se puede!

El aparato reproductor externo no sufrió daño pero, como te han cosido muchos tejidos internos -además de la piel-, tendrás que esperar aproximadamente 1 mes y medio para poder tener relaciones.

Cuando llegue el momento de tenerlas; probablemente te resulten más cómodas las posturas laterales. De esta forma, evitarás que tu pareja se apoye en tu vientre, posición que puede resultarte dolorosa. A los 3 meses, ya no notarás la herida y habrás recuperado tu ritmo habitual.

Y, el próximo parto…

Si planeas tener otro bebé, el médico te recomendará que esperes un par de años para permitir que los tejidos del útero cicatricen correctamente. El haber tenido una cesárea no significa que la vuelvas a tener, siempre que el problema que te condujo a esta no se repita.

La recuperación te resulta lenta, dolorosa y un poco pesada. Pero, sabias que los bebés que nacen por cesárea son: más tranquilos los primeros días después del parto, concilian mejor el sueño y suelen padecer menos problemas digestivos?

CESÁREA: ¿De qué se trata?

La cesárea es una intervención quirúrgica que consiste en seccionar el abdomen y luego el útero, y extraer al bebé por la incisión. A continuación, se cierra el útero y la pared abdominal. En la piel se colocan hilos de sutura.

La intervención puede hacerse con anestesia local o general y dura aproximadamente 1 hora. El perjuicio estético es nulo, pues se puede realizar la intervención mediante una incisión baja, transversal y oculta bajo el vello del pubis.

Algunas causas que llevan a una cesárea

  • Por imposibilidad de un parto por vía vaginal.
  • Dimensiones insuficientes de la pelvis de la mamá, por el volumen demasiado considerable del niño o porque su posición es mala, como por ejemplo; la transversal.
  • Por un obstáculo en la salida del niño como por ejemplo, un fibroma.

Otras causas

Necesidad de terminar rápidamente el parto para salvar a veces la vida de la mamá, pero generalmente; la del bebé por amenaza de una hemorragia o por el sufrimiento en el desarrollo del parto. Por obligación de interrumpir el embarazo antes del final si su continuación es peligrosa para el bebé como en la diabetes.

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Fases del partoSe desconocen cuáles son las causas que precipitan el parto, pero se cree que determinadas sustancias producidas por la placenta, la madre y/o el feto, y de factores mecánicos como el tamaño del bebé y su efecto sobre el músculo uterino contribuyen al parto. Por lo tanto los efectos coordinados de todos estos factores son probablemente la causa de la aparición del trabajo del parto.

Se habla de inicio del parto cuando se conjugan varias situaciones como son las contracciones uterinas, el borramiento (o acortamiento de la longitud del cervix) y la dilatación del cuello uterino. La fase activa del parto suele iniciarse a partir de los 4 cm de dilatación del cuello uterino.

Dilatación

El primer período del trabajo de parto tiene como finalidad dilatar el cuello uterino. Se produce cuando las contracciones uterinas empiezan a aparecer con mayor frecuencia, aproximadamente cada 3 – 15 minutos, con una duración de 30 s o más cada una y de una intensidad creciente. Las contracciones son cada vez más frecuentes y más intensas, hasta una cada dos minutos y producen el borramiento o adelgazamiento y la dilatación del cuello del útero, lo que permite denominar a este período como período de dilatación. La duración de este periodo es variable según si la mujer ha tenido trabajos de parto anteriores (en el caso de las primerizas hasta 18 horas) La etapa termina con la dilatación completa (10 centímetros) y borramiento del cuello uterino. planos de Hodge.

Expulsión

También llamada período expulsivo o período de pujar y termina con el nacimiento del bebé. Es el paso del recién nacido a través del canal del parto, desde el útero hasta el exterior, gracias a las contracciones involuntarias uterinas y a poderosas contracciones abdominales o pujos maternos. En el período expulsivo o segundo período distinguimos dos fases: la fase temprana no expulsiva, en la que la dilatación es completa, y no existe deseo de pujar ya que la presentación fetal no ha descendido y la fase avanzada expulsiva, en la que al llegar la parte fetal al suelo de la pelvis, se produce deseo de pujo materno. Es deseable no forzar los pujos hasta que la madre sienta esta sensación, para no interferir con el normal desarrollo del parto.

Alumbramiento

Madre y recién nacido con su cordón umbilical aún unido, en una bañera en la posición de Fowler.

Comienza en la expulsión de la placenta, el cordón umbilical y las membranas; esto lleva entre 5 y 30 minutos. El descenso del cordón umbilical por la vulva después del parto es una indicación del desprendimiento final de la placenta, cuanto más sale el cordón, más avanza la placenta hacia fuera de la cavidad uterina. Ese movimiento natural del cordón umbilical proporcional al descenso de la placenta se conoce con el nombre de signo de Ahlfeld.

El desprendimiento de la placenta ocurre en dos posibles mecanismos. El primero el desprendimiento ocurre en el centro de la unión utero-placentaria, mecanismo conocido como mecanismo de Baudelocque-Schultze y por lo general son cerca del 95% de los casos. Menos frecuente es cuando la placenta se desgarra inicialmente de los lados de la unión utero-placentaria, conocido como el mecanismo de Baudelocque-Duncan. Las contracciones uterinas continúan durante el descenso de la placenta, las cuales ayudan a comprimir los vasos terminales del miometrio que pierden su utilidad después del parto, proceso que se conoce en obstetricia como las ligaduras vivas de Pinard.

Para muchos autores el alumbramiento termina el período del parto, pero otros consideran un cuarto periodo que sería el de recuperación inmediata y que finaliza dos horas después del alumbramiento. En este período denominado “puerperio inmediato”, la madre y el niño deben estar juntos para favorecer el inicio de la lactancia, la seguridad del niño y su tranquilidad. En este sentido, se emplea el concepto “alojamiento conjunto” para designar la permanencia del bebé en el mismo cuarto que su progenitora, mientras se encuentran en el hospital o lugar del alumbramiento.

Mecanismo del parto

Durante la mecánica del parto, los diámetros menores del feto pasan por los diámetros mayores de la pelvis materna. Con el fin de no quedar encajado en algun punto durante su trayectoria fuera del útero, el neonato pasa por una serie de movimientos naturales que constituyen el mecanismo del parto:

  • Descenso: ocurre por acción de la gravedad una vez dilatado el cuello uterino, así como de las poderosas contracciones uterinas y de los músculos abdominales maternos. El descenso tiende a ser lentamente progresivo basado en la estructura pélvica materna
  • Flexión: la cabeza del feto se flexiona, de modo que el mentón fetal hace contacto con su pecho, al encontrarse el primer punto de resistencia del piso pélvico.
  • Encajamiento: el diámetro de la cabeza del feto que va desde un hueso parietal al opuesto, llamado diámetro biparietal, alcanza el estrecho superior de la pelvis a nivel de las espinas isquiáticas. Por lo general ocurre en la fase tardía del embarazo, justo al iniciarse el trabajo de parto.
  • Rotación interna: ocurre en el estrecho medio de la pelvis, cuando el feto, al continuar su descenso, hace una rotación de 90º en el sentido contrario a las agujas del reloj, de modo de adaptarse a la configuración romboidal de los músculos del piso pélvico, entre el músculo elevador del ano y los ileo-coxígeos. Así, la cara del bebé está dirigida mirando hacia el recto materno.
  • Extensión: la cabeza del feto atraviesa el canal del parto, se extiende de tal manera que la frente se desplaza primero el orificio vulvar. La cabeza está por debajo de la sínfisis púbica y ha distendido al máximo el perineo.
  • Rotación externa: una vez que ha salido la cabeza, se gira 45º para restaurar su posición original antes de la rotación interna y quedar en posición normal en relación con los hombros. Se denomina por ella la restitución, haciendo el paso de los hombros más factible.
  • Expulsión: el hombro púbico tiende a salir primero, seguido por el hombro perineal. El resto del cuerpo sale por sí solo con una leve impulsión materna.

Estos movimientos son todos debido a la relación que existe entre la cabeza ósea y hombros del feto y el anillo óseo de la pelvis materna.

Fuente: Wikipedia

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Parto naturalCómo saber cuando ha comenzado el parto es algo que preocupa a todas las mujeres, especialmente a las primerizas. Casi nunca sucede como en las películas, numerosos síntomas anuncian su inminencia y todo se desarrolla en forma muy lenta. Cuando llegue, te darás cuenta.

Los primeros síntomas

Aunque notes los primeros síntomas de que el parto se acerca, aún no es tiempo de salir de casa y acudir a la clínica. Los síntomas inequívocos empiezan por la pérdida del tapón mucoso, que se irá soltando poco a poco, entre siete y dos días antes del parto. Aparecen también las contracciones, al principio suaves.

Cuando acudir al hospital

A continuación las contracciones se repetirán, primero cada media hora, más o menos, luego los intervalos irán decreciendo ininterrumpidamente y el dolor se agudizará. Deberás medir la frecuencia (entre 15 y 30 minutos al principio) y su duración (15 ó 20 segundos). Cuando las contracciones se repitan cada tres minutos durante media hora, es el momento oportuno de acudir al hospital.

Rotura de aguas

En el caso de rotura de la bolsa de aguas, con expulsión de líquido amniótico, debes acudir a la clínica. Una ligera pérdida, tanto como puede absorber una compresa, no tiene importancia, pero es recomendable que igualmente acudas a la clínica para control. En cambio, si el líquido sale como un chorro o un flujo continuo al moverle, es preciso que te acuestes enseguida y que así seas transportada hasta la maternidad.

El padre en el parto

Está comprobado que la presencia del padre en todo el proceso del parto es fundamental tanto para la made como para el niño. El padre que ha visto nacer a su hijo mantiene unos vínculos afectivos especiales y participa de forma más activa en su crianza. Por eso, cada vez son más los padres que quieren estar presentes en este momento, aunque la decisión final depende del médico y la clínica. Ahora bien, papá no puede limitarse a estar presente, deberá haberse preparado durante el embarazo.

Sugerencias

  • Hasta el momento de acudir a la clínica, dúchate y permanece en casa tranquila. También puedes repasar los ejercicios respiratorios y practica la relajación.
  • No tomes alimentos sólidos, ya que podrían provocar nauseas o vómitos durante el parto. Un jugo o un caldo caliente te sentarán bien.
  • No pierdas la calma, todavía tienes mucho tiempo por delante. Avisa a tu marido si no está y empieza a organizar todo lo necesario para partir.
  • Si te adelantas, no te preocupes, es normal. Aprovecha el tiempo para estar de pie o paseando, así se acelerarán las contracciones. 0 bien trata de descansar antes del último esfuerzo. Guardar la serenidad también es importante, ya que mejora la eficacia de las contracciones.
  • Debes poner inmediatamente en práctica todos los ejercicios de relajación y respiración que has estado practicando en el curso de preparación para el parto.
  • Pide a tu marido una esponja o una toallita, para refrescarte un poco la cara. Mójate los labios con un algodón, pero no es conveniente que bebas agua.
  • No es preciso que permanezcas todo el tiempo acostada, intenta dar paseos (salvo indicación médica), apoyarte contra la pared o sobre el respaldo de una silla.
    La llegada a la clínica

Si te adelantas un poco, no te preocupes; lo importante es tu seguridad y la del bebé. El obstetra te examinará para saber en que fase del parto te encuentras. Para ello, mediante un tacto vaginal determinará el nivel de dilatación. Algunos indican un enema para evacuar. En algunas clínicas te monitorizarán para conocer la frecuencia de las contracciones y el latido cardiaco del feto. El parto ha comenzado.

Período de dilatación

Se trata de la primera fase del parto y suele durar entre 6 y l2 horas en las primerizas, y de 3 a 6 horas en las multíparas.

Comienza con las contracciones y finaliza cuando el cuello del útero alcanza los 10 centímetros necesarios para dejar pasar la cabeza del niño.

Si no estás monitorizada, cada media hora la partera te hará una revisada para controlar el avance de la dilatación.

Mira las fases del parto para comprender como se ubica el bebé dentro de tu vientre antes de nacer.

Fase de expulsión

Empieza cuando ya ha terminado la dilatación y provoca unas contracciones más intensas y espaciadas que te producirán unas irresistibles ganas de pujar.

Tiene lugar ya en la sala de partos. En este momento lo fundamental es que empujes rítmicamente, reteniendo la respiración, presionando con el abdomen y el diafragma entre pujo y pujo y respirando después profundamente para oxigenar al niño.

El nacimiento

En el momento en que la cabecita del bebé vaya a asomarse al mundo, posiblemente te practicarán la episiotomía, incisión con anestesia local, que prolonga la abertura vulvar y permite que el niño salga con más rapidez y sin producir desgarros.

Entonces ya casi no sentirás ningún dolor y sí una gran sensación de alivio. Será este el momento mágico del nacimiento, el obstetra lo pondrá sobre tu vientre y cortará el cordón umbilical, posando al bebé sobre tu pecho. Una vez consumado el nacimiento te queda la expulsión de la placenta y la sutura, pero no te preocupes, apenas te darás cuenta.

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El bebé prematuroEl niño tiene en el momento de nacer una historia, la de su vida fetal. Es receptivo y activo, está alerta a los intercambios sensoriomotores (visuales-auditivos-táctiles), a los intercambios de lenguaje verbal, atento al que lo acuna, lo asiste, le habla y le sonríe.

El corte del cordón umbilical separa al feto de las envolturas placentarias, perdiendo así la seguridad acuática que lo cobijaba.

El recién nacido oye el corazón del otro pero ya no escucha el suyo. Está ligado a la madre por el olfato y la voz, por eso los olores y los fonemas que percibe cerca de ella lo hacen sentirse seguro.

El nudo de la seguridad son el ritmo y el olfato, tiene necesidad del contacto con el cuerpo de la madre, cuyo ritmo ha conocido in útero. De este modo, lo vivido en él se teje y entrecruza con lo que siente la madre.

El mundo del recién nacido es un mundo carnal, hecho de percepciones e intercambios, de encuentros donde aparece todo lo que reconocen sus sentidos (olfato-oído-vista-tacto).

Cuando el cuerpo enferma hay que tratarlo, pero hay que añadir la palabra, el contacto y el olor de la madre , tan necesarios como los cuidados médicos, ya que hay un metabolismo del psiquismo que comienza desde la vida fetal.

En el caso del bebé prematuro, este recibe cuidados intensivos en su cuerpo, y por añadidura una información mímica, auditiva y de comportamiento del entorno. Así, todo lo que la madre dice y hace al lado del bebé prematuro queda cuando ella se va.

El ser humano es desde el primer día un ser con deseo de comunicarse, de vincularse con otro, siempre al acecho de la presencia del otro; se siente existir corporalmente por referencias sensoriales y psíquicamente por la palabra que le dirige otro y lo humaniza.

Todos los bebés necesitan comunicación. La inmadurez extrema no parece imposibilitar el deseo de ser oído por otro, incluso el gran prematuro está sediento de palabras.

Las madres que dan a luz a un niño prematuro se enfrentan a una imagen de mala madre por haberlo gestado frágil. En el momento de salir de la clínica la madre se llevará a su hijo que está vivo “gracias a otros”.

Es precisamente por eso que actualmente, en la mayoría de los servicios de reanimación de lactantes, el esfuerzo del equipo de salud se centra en la necesidad de mantener a cualquier precio el lazo entre madre e hijo, hay que salvar no sólo la piel del niño sino también “su piel psíquica”.

Esta última afirmación hace referencia a que existen experiencias hechas en las que , cuando es posible, el contacto cuerpo a cuerpo con la madre permite al bebé prematuro aumentar más de peso que un recurso tecnológico.

Frases como “háblele, reconoce su voz, está demostrado; conoce su olor, meta las manos en su incubadora, la reconocerá.” Las experiencias son rotundas, está demostrado científicamente.

Así en gran parte de los servicios en los que se atienden bebés prematuros la presencia de la madre es bienvenida y facilitada, salvo en los momentos en que se hacen “maniobras” (cambio de sondas, análisis, etc).

Por otro lado, también es necesario sostener a la madre, permitiéndole sufrir la preocupación maternal primaria.

La existencia del niño está indisociablemente vinculada con la presencia del Otro, ya sea la madre o el equipo que lo asista, que se haga cargo de él, ocupando así la posición de continente para él.

De este modo, el personal de salud intenta, en general, permitir la presencia de los padres el mayor tiempo posible.

Los padres deben además de conocer sus derechos saber defenderlos, deben estar informados del estado de salud del bebé, y si hay alguna restricción de visita la causa de la misma.

Es por todos estos motivos que actualmente en algunos servicios hay grupos de apoyo para padres de bebés prematuros, que los enriquece y ayuda para poder afrontar este difícil acontecer.

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