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Más de 100 días en una incubadora tuvo que pasar Ward Miles, un bebé que nació prematuro y que tuvo que someterse a estrictos cuidados durante sus primeros meses de vida. Es más, Lindsay, su madre pudo darle el primer abrazo recién a los cuatro días de vida. Así comienza este emotivo video que fue subido a las redes sociales y conmueve al mundo.

La emocionante historia del bebé prematuro que conmueve al mundo“El video resume el primer año de mi hijo. Nació muy prematuro y tuvo que superar muchos y grandes obstáculos, pero no mayores que nuestro Dios. Esta es una historia del amor de una madre por su bebé”, relata Benjamin el padre de la criatura y quien fue registrando las imágenes del bebé y su evolución.

“Quiero agradecer a los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que tiene como misión hacer que los bebés estén mejor. ¡Es gracias a ustedes que mi hijo siempre tuvo la oportunidad de llegar a casa!”, afirmó

Ward Miles Miller nació tres meses y medio antes de la fecha prevista de parto y con un peso de 700 gramos. Su padre Benjamin, es fotógrafo y decidió grabar un conmovedor video que refleja la intensa lucha de su hijo y el acompañamiento constante de su esposa Lyndsey. Hoy el bebé ya cumplió su primer año.

Este video resume el primer año de mi hijo. Él nació demasiado pronto, y los obstáculos que tuvo que superar eran muy grandes, pero no más grande que nuestro Dios.

Esta es una historia de amor de una madre por su bebé.

Hace un año a partir de este Halloween llegó a casa. Hice este video para conmemorar su primer año y lo lejos que ha llegado. Hoy pasa a ser el cumpleaños de su madre… así que hice esto como un regalo para ella.

Quiero agradecer a todos los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que lo convierten en la misión de su vida a ayudar a los bebés a mejorar! Es debido a que mi hijo nunca tuvo una oportunidad de llegar a casa!

Fuente: Clarin.com

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El bebé prematuroEl niño tiene en el momento de nacer una historia, la de su vida fetal. Es receptivo y activo, está alerta a los intercambios sensoriomotores (visuales-auditivos-táctiles), a los intercambios de lenguaje verbal, atento al que lo acuna, lo asiste, le habla y le sonríe.

El corte del cordón umbilical separa al feto de las envolturas placentarias, perdiendo así la seguridad acuática que lo cobijaba.

El recién nacido oye el corazón del otro pero ya no escucha el suyo. Está ligado a la madre por el olfato y la voz, por eso los olores y los fonemas que percibe cerca de ella lo hacen sentirse seguro.

El nudo de la seguridad son el ritmo y el olfato, tiene necesidad del contacto con el cuerpo de la madre, cuyo ritmo ha conocido in útero. De este modo, lo vivido en él se teje y entrecruza con lo que siente la madre.

El mundo del recién nacido es un mundo carnal, hecho de percepciones e intercambios, de encuentros donde aparece todo lo que reconocen sus sentidos (olfato-oído-vista-tacto).

Cuando el cuerpo enferma hay que tratarlo, pero hay que añadir la palabra, el contacto y el olor de la madre , tan necesarios como los cuidados médicos, ya que hay un metabolismo del psiquismo que comienza desde la vida fetal.

En el caso del bebé prematuro, este recibe cuidados intensivos en su cuerpo, y por añadidura una información mímica, auditiva y de comportamiento del entorno. Así, todo lo que la madre dice y hace al lado del bebé prematuro queda cuando ella se va.

El ser humano es desde el primer día un ser con deseo de comunicarse, de vincularse con otro, siempre al acecho de la presencia del otro; se siente existir corporalmente por referencias sensoriales y psíquicamente por la palabra que le dirige otro y lo humaniza.

Todos los bebés necesitan comunicación. La inmadurez extrema no parece imposibilitar el deseo de ser oído por otro, incluso el gran prematuro está sediento de palabras.

Las madres que dan a luz a un niño prematuro se enfrentan a una imagen de mala madre por haberlo gestado frágil. En el momento de salir de la clínica la madre se llevará a su hijo que está vivo “gracias a otros”.

Es precisamente por eso que actualmente, en la mayoría de los servicios de reanimación de lactantes, el esfuerzo del equipo de salud se centra en la necesidad de mantener a cualquier precio el lazo entre madre e hijo, hay que salvar no sólo la piel del niño sino también “su piel psíquica”.

Esta última afirmación hace referencia a que existen experiencias hechas en las que , cuando es posible, el contacto cuerpo a cuerpo con la madre permite al bebé prematuro aumentar más de peso que un recurso tecnológico.

Frases como “háblele, reconoce su voz, está demostrado; conoce su olor, meta las manos en su incubadora, la reconocerá.” Las experiencias son rotundas, está demostrado científicamente.

Así en gran parte de los servicios en los que se atienden bebés prematuros la presencia de la madre es bienvenida y facilitada, salvo en los momentos en que se hacen “maniobras” (cambio de sondas, análisis, etc).

Por otro lado, también es necesario sostener a la madre, permitiéndole sufrir la preocupación maternal primaria.

La existencia del niño está indisociablemente vinculada con la presencia del Otro, ya sea la madre o el equipo que lo asista, que se haga cargo de él, ocupando así la posición de continente para él.

De este modo, el personal de salud intenta, en general, permitir la presencia de los padres el mayor tiempo posible.

Los padres deben además de conocer sus derechos saber defenderlos, deben estar informados del estado de salud del bebé, y si hay alguna restricción de visita la causa de la misma.

Es por todos estos motivos que actualmente en algunos servicios hay grupos de apoyo para padres de bebés prematuros, que los enriquece y ayuda para poder afrontar este difícil acontecer.

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Parto prematuroSi el nacimiento de tu bebé se adelantó antes de completar las 37 semanas de gestación se considerará un bebé prematuro. El parto de un bebé prematuro no indica que necesariamente vayas a necesitar de la cesárea.

La ruptura de membranas (salida del agua) ocurre aproximadamente en el 20% de las mujeres que tienen un parto prematuro, algunos de los síntomas que pudieran presentarse son:

  • Una sensación de presión y mucosidad ligera.
  • Sangrado debido al desprendimiento de la placenta o de la placenta previa.
  • Dolor sordo en la parte baja de la espalda.
  • Sensaciones no comunes en el abdomen.
  • Molestia abdominal ligera similar al cólico menstrual acompañado o no por presión abdominal y diarrea.

Un bebé prematuro tiene una apariencia diferente de la de un bebé de término.

Algunas personas describen al bebé prematuro con la apariencia de una ranita o un pollito. La piel del bebé estará muy arrugada, como la de una persona anciana. La cabeza del bebé aparecerá grande en proporción con el resto de su cuerpo y sus brazos y sus piernas serán unas adiciones delgadas a su pequeño cuerpo.

Debido a que los bebés tienen muy poca grasa en el cuerpo, se enfrían y toman un color azul con mucha rapidez. También pueden parecer débiles y en ocasiones estarán relativamente inactivos, o es común también que los bebés prematuros estén inquietos y un poco irritables.

El hablarle y abrazarlo con mucho cariño es muy importante para el bebé y es probable que responda cuando escuche tu voz y te vea frente a él.
El nacimiento de un bebé prematuro se considera una crisis en todas las relaciones personales, es por eso que tú y tu pareja deberán de estar muy unidos y apoyarse mutuamente, en lugar de enfadarse y mostrarse resentimiento.

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