El sitio del bebe, el niño y su familia

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Más de 100 días en una incubadora tuvo que pasar Ward Miles, un bebé que nació prematuro y que tuvo que someterse a estrictos cuidados durante sus primeros meses de vida. Es más, Lindsay, su madre pudo darle el primer abrazo recién a los cuatro días de vida. Así comienza este emotivo video que fue subido a las redes sociales y conmueve al mundo.

La emocionante historia del bebé prematuro que conmueve al mundo“El video resume el primer año de mi hijo. Nació muy prematuro y tuvo que superar muchos y grandes obstáculos, pero no mayores que nuestro Dios. Esta es una historia del amor de una madre por su bebé”, relata Benjamin el padre de la criatura y quien fue registrando las imágenes del bebé y su evolución.

“Quiero agradecer a los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que tiene como misión hacer que los bebés estén mejor. ¡Es gracias a ustedes que mi hijo siempre tuvo la oportunidad de llegar a casa!”, afirmó

Ward Miles Miller nació tres meses y medio antes de la fecha prevista de parto y con un peso de 700 gramos. Su padre Benjamin, es fotógrafo y decidió grabar un conmovedor video que refleja la intensa lucha de su hijo y el acompañamiento constante de su esposa Lyndsey. Hoy el bebé ya cumplió su primer año.

Este video resume el primer año de mi hijo. Él nació demasiado pronto, y los obstáculos que tuvo que superar eran muy grandes, pero no más grande que nuestro Dios.

Esta es una historia de amor de una madre por su bebé.

Hace un año a partir de este Halloween llegó a casa. Hice este video para conmemorar su primer año y lo lejos que ha llegado. Hoy pasa a ser el cumpleaños de su madre… así que hice esto como un regalo para ella.

Quiero agradecer a todos los médicos, enfermeras y personal de todo el mundo que lo convierten en la misión de su vida a ayudar a los bebés a mejorar! Es debido a que mi hijo nunca tuvo una oportunidad de llegar a casa!

Fuente: Clarin.com

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La práctica deportiva en los niñosLa práctica deportiva es recomendable desde edades tempranas, informando a los más pequeños la importancia de tener una vida sana, tener cotidianamente la conciencia de una buena alimentación y poder interesarlos por los valores que propone el entrenamiento, considerándose al mismo no solo como una forma de ejercitar los músculos, sino como una tarea que permite prepararlos ante las distintas adversidades que nos plantea la vida.

Siempre se puede encontrar el momento para practicarlo, ya sea dentro de las actividades extraescolares, en el patio del colegio o los fines de semana.

Además, puede ser un buen momento para compartir tiempo con papá y mamá o con los amigos.

Los padres pueden ayudar a orientarlos, teniendo en cuenta algunas variables: las preferencias del niño, el carácter, la edad, la aptitud física, los horarios, etc. Pero siempre dejando que sea el niño el que finalmente elija el deporte que le guste, porque lo más importante es que los niños se diviertan y disfruten lo que hacen.

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Consejos de alimentación para los niñosSi hay algo que anhelan los padres es ver a sus hijos sanos y felices, correteando por ahí sin tener padecimientos de ningún tipo que les impidan divertirse, explorar e inventar el mundo.

Sin embargo, no siempre es suficiente el anhelo, pues las afecciones en los pequeños parece aumentar cada vez más, y las alergias, los problemas respiratorios, estomacales, los dolores de cabeza, etcétera, son motivo de que muchos pequeños no puedan disfrutar como se debiera este periodo de crecimiento.

Hay muchas opiniones respecto a cual es la mejor dieta para que un niño se mantenga sano. En realidad, mantener a un niño sano es muy fácil, de hecho, no se tendría que hacer realmente nada para estar sanos, pues la salud es una condición natural del organismo.

Lo anterior no significa que el niño no deba de toser o estornudar ni por error, pues el organismo de los pequeños, al estar en periodo de crecimiento, está en periodo de formación de sus sistemas, incluyendo el de defensa, y es por lo general normal que tenga ciertas reacciones en este proceso de adaptación, como toser, tener un poco de catarro, incluso la fiebre y hasta el dolor de cabeza son reacciones adaptativas de todo organismo ante diversos factores.

Sin embargo, el problema viene cuando se rompen ciertas leyes naturales, y se cae en abusos y hábitos nocivos para la salud, principalmente cuando se incluyen en la dieta alimentos con muy baja calidad nutricional, provocando desequilibrios y un debilitamiento de las funciones del organismo, dando lugar a lo que se conocen como enfermedades crónicas, el catarro que no se va, la tos que vuelve a cada rato, los dolores de cabeza, el salpullido y, entre muchos otros, el “mal” humor (berrinches constantes, gritos, apatía, ira frecuente, etcétera) el cual, aunque no este catalogado realmente como una enfermedad, sin duda es un síntoma debido al malestar interior del pequeño.

A continuación te damos 5 valiosos consejos para ayudar a que tu niño mantenga su organismo en sus más óptimas condiciones, y hasta se pueda dar el lujo de comer algunas golosinas. Estos consejos son aptos para la mayoría de los pequeños y se pueden adaptar en dietas especiales.

  1. Todas las mañanas debes procurar darle a tu pequeño, como primer alimento, un jugo o fruta cítrica: esto le ayudará a depurar su organismo de toxinas. Es importante que sea el primer alimento pues es cuando la sangre está cargada de los desechos desprendidos durante la noche. Lo ideal es que le des el jugo y no le des ningún otro alimento durante 20 minutos, de manera que el poder depurativo de estas frutas pueda hacer efecto. Si va a la escuela, puedes darle el jugo antes de vestirlo, de manera que para el desayuno ya haya pasado este tiempo.
  2. Evita el azúcar blanca y sus derivados: el azúcar es uno de los “alimentos” más nocivos y uno de los más consumidos por los niños. Los refrescos, los dulces, incluso mucha comida enlatada, como los tomates o frutas en almíbar, contienen gran cantidad de azúcar la cual, además de cariar los dientes y provocar una mala absorción de nutrientes, es una irritante poderosa del sistema nervioso. Es muy importante que evite que tus niños consuman refrescos a la hora de comer, pues el azúcar contenida fermenta los alimentos antes de que estos puedan ser aprovechados en el cuerpo. El azúcar procesada desmineraliza el cuerpo y debilita órganos esenciales, además de causar un sinfín de consecuencias nada favorables en el cuerpo. Cierto es que el azúcar es indispensable para muchas funciones del organismo, pero el azúcar que el cuerpo realmente necesita es la glucosa de las frutas y otros alimentos naturales, no la del azúcar procesada. Es una falta grave que los medios no comuniquen lo nocivo de este alimento y que lo vendan e incluyan de manera exagerada en los alimentos, sobre todo en los cereales de caja que desayunan o cenan diariamente muchos niños, disfrazando el azúcar muchas veces como sacarosa, fructuosa, etcétera. Así que si vas a dar cereal a tus pequeños, prefiere aquellos que no contienen azúcar y agrega alguna fruta o miel. Un paladar se puede acostumbrar a paladear las cosas sin tener que estar azucaradas, el problema es acostumbrar a los niños a que todo debe llevar azúcar, la cual, además de todo, es adictiva, y cada vez los niños querrán y pedirán más.
  3. Un jugo de verduras frescas al día: no importa mucho lo que el niño coma o las costumbres de los padres. Lo que importa es que el pequeño tenga los minerales y vitaminas suficientes, y las verduras contribuyen en gran medida a este balance. Acostumbrar a los niños a los jugos de verduras desde pequeños es una labor que agradecerá el cuerpo de los niños. Lo mejor es darle un vasito de jugo en la tarde, si diariamente se hace el jugo con distintas verduras, el niño no se aburrirá, y poco a poco hasta lo pedirá. Además, se sentirá saciado y no demandará golosinas extras. Te sugerimos poner como base de los jugos a la zanahoria.
  4. Tomar agua: es importante que los niños beban suficiente agua, de manera que el cuerpo siempre esté bien hidratado. Las aguas pueden ser de frutas, endulzadas minimamente con miel o azúcar morena.
  5. Golosinas: las mejores golosinas para los niños son sin duda las frutas, las barritas de semillas (granola), las verduras con sal y limón, el pan con miel, etcétera. Esto parece muy aburrido porque la televisión gana terreno en sus cabeza con la espectacularidad de los productos que anuncian, y les infunde la necesidad de consumir productos de todo tipo, agregando estampitas y demás como incentivos para el consumo. Sin embargo, el padre debe estar bien consciente de esto y negociar con el pequeño, tratando de no comprar aquellas golosinas con demasiados colorantes, endulzantes y aditivos químicos, y procurando siempre ofrecer la alternativa de comer manzanas, duraznos, barritas de cacahuete, almendra, mazapanes, verduras con limón y sal y demás, tenerlas “a la vista” ofrécelas mientras ve la TV, de manera que su paladar se acostumbre a lo fresco y sano.
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Fumadores inocentesEl cotidiano contacto con el riesgo, produce, lento, insensiblemente, un acostumbramiento que acaba por amortiguar el temor inicial y también las prevenciones necesarias. A menudo, un descuido inexplicable produce el accidente fatal del veterano especialista en la cuestión.

Un novato no hubiera incurrido en el error, en la imprudencia que justamente comete, quien más conoce el peligro y las características del riesgo. “La confianza mata al hombre” decían los abuelos. Y algo de cierto ha de haber.

Fuman los adultos delante de los no fumadores. Pero ellos no se defienden. En el fondo quizás no creen en los resultados funestos que la costumbre de fumar el humo de los otros tiene para la salud de quienes se cuidan por un lado y se descuidan por otro.

Cigarrillo y cáncer es un sinónimo trágicamente conocido a pesar de la enorme posibilidad preventiva que significa el no fumar y evitar estar respirando en ambientes donde otros fuman con asiduidad.

Entrañables amigos se saludan con cariño pero el que fuma continúa infectando alegremente los pulmones del otro que huye del hábito pero no está por lo visto a salvo por su propia precaución.

Cordiales oficinistas colaboran con sus respectivos trabajos, son diligentes pero enrarecen el aire con su vicio “inevitable”, abarcando en el ámbito a sus afectuosos colegas con los que creen comportarse como el mejor amigo.

Aunque difícil de entender, esta situación se da aunque en el recinto trabajen mujeres embarazadas que tampoco defienden la salud del hijo que llevan en su seno.

Aún más doloroso es constatar que padres amantes fuman en presencia de sus hijos (convirtiéndose en modelos, que no tardarán ellos en imitar) y obligándolos a fumar diariamente con el aire que respiran.

Los mismos padres muchas veces, se sienten gratificados con sus niños y estiman que su rol de padres es satisfactorio. Atienden no sin sacrificios a las necesidades familiares, se esfuerzan afectivamente y estimulan con amor el crecimiento y la educación de la prole.

Realmente no han hecho conciencia de la realidad enfermante que obligan a compartir a sus niños, quienes, obviamente, no pueden defenderse de una agresión semejante.

El humo del cigarrillo es una de las grandes desventajas que el niño, debe soportar durante años, mientras conviva con sus padres. Se agregarán otros: el smog, el stress escolar, la química de los alimentos, sumados a las enfermedades evolutivas.

La toma de conciencia no debería demorarse. El médico familiar podrá ampliar estos conceptos. El respeto a la vida de los hijos se evidencia aquí con toda contundencia como cuando intentando mejorar la calidad de vida se esclarecen cuestiones más impactantes como los relativos a la vida sexual o la libertad de opinión.

Los mismos padres no deberán considerarse satisfechos hasta que su conducta diaria, como en este caso, certifique la verdad de su amor a los hijos, por encima de su propio placer o necesidad, que por otra parte, pueden cumplir en ambientes separados.

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La vista y los anteojosPara los seres humanos, uno de los sentidos más importantes es la vista. Más que los otros, éste es determinante para tomar conciencia del mundo en que vivimos. Hablamos del encanto de los ojos, de un espectáculo deslumbrante y también, de que cuidamos a nuestros hijos como a la luz de nuestros ojos. Los bebés ya mueven los ojos cuando aún están dentro del vientre materno, y prácticamente enseguida después del parto, pueden mirar el rostro de su madre.

¿A qué síntomas deben prestar atención los padres?

Cuando se trata de los ojos no se debe confiar solo en las revisaciones médicas preventivas. En ellas solo se detectan a uno de cada 10 niños bizcos y, únicamente, 1 de cada 50 de los que tienen problemas de visión disminuida. Por eso es muy importante que los padres presten atención a los cambios que se produzcan en el chico.

Por ejemplo, cuando un bebé parece prestar muy poca atención a lo que acontece a su alrededor. En muchas ocasiones, los niños que tienen dificultades visuales son considerados menos inteligentes que sus compañeros de estudios.

En realidad, éste no es el problema, sino solo una consecuencia que atenta contra algo tan importante como es la autoestima.

Diversos estudios indican que los pequeños que cursan el primer año de enseñanza obligatoria deberían ser enviados al oculista por este tipo de problemática, que origina un menor nivel de rendimiento y, además, grandes problemas de frustración y desgano en lo que respecta a la concurrencia al colegio.

Si un niño entrecierra notoriamente los ojos cada vez que tiene que copiar algo del pizarrón, copia mal, se equivoca en los números y en las letras y está en lucha permanente con las matemáticas, es muy posible que tenga problemas con la vista.

Los dolores de cabeza y el cansancio excesivo que aparece al hacer las tareas, también pueden tener su origen en este. Lo mismo si leen con las hojas casi pegadas a la nariz, se acercan demasiado al cuaderno cuando tienen que escribir o mirar la televisión desde una excesiva cercanía, necesitan mucho más que recriminaciones, una consulta con un buen oculista.

¿Cómo acostumbrarlo a usar anteojos?

Los defectos de la vista deben ser corregidos por medio del uso de lentes; y cuanto antes, mejor. Es el único modo de que el niño se acostumbre a gozar de una visión normal. El mayor problema suele ser lograr que los acepte y que se los esté quitando permanentemente. Aquí van algunos consejos simples y prácticos:

  • Déjelos elegirlos. Observe que no le aprieten. No deben deslizarse ni estar apoyado sobre las mejillas.
  • No se le debe otorgar excesiva importancia a este hecho y, mucho menos, demostrar compasión.
  • Son recomendables los comentarios positivos.
  • No le permitamos que se los quiten como premio por algún logro en especial. Con actitudes como esa sólo se refuerza el mensaje de que usarlos es un castigo.

El tratamiento de oclusión

Se inicia a los 4 meses y consiste en tapar, de modo alternativo, uno de los ojos del niño por espacio de varias horas. Así, desarrollan paulatinamente su capacidad visual por medio de un funcionamiento armónicamente combinado con el cerebro. El modo de lograrlo es entrenar permanentemente ambos ojos.

Dado que un niño bizco usa en forma casi exclusiva uno solo, la imagen refleja del otro queda prácticamente anulada en el cerebro. Si no se le proporciona el tratamiento correcto antes de la edad escolar, para ese entonces sus posibilidades de visión serán prácticamente insalvables.

El tratamiento de la oclusión se combina y se refuerza con el uso de lentes. La realización de controles periódicos permitirá constatar que la visión de ambos ojos comienza a desarrollarse de un modo más parejo.

Para corregir la ubicación del ángulo que tiene el ojo bizco, no es suficiente el tratamiento de oclusión, se hace necesaria una posterior intervención quirúrgica. El resultado estético se puede apreciar inmediatamente, y esto le proporciona una gran alegría al niño.

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Faringitis agudaAngina

La faringitis aguda o angina es una de las enfermedades más frecuentes de los niños, especialmente en invierno y primavera. Consiste en la inflamación e infección de las amígdalas y de los tejidos de la garganta (por eso también recibe el nombre de amigdalitis, o faringoamigdalitis).

Las infecciones respiratorias agudas, entre ellas las de las amígdalas y la faringe, son los padecimientos más comunes de los seres humanos y son mucho más frecuentes en los niños.

Los síntomas habituales son dolor de garganta, inapetencia, cansancio y decaimiento, como así también inflamación de los ganglios del cuello y fiebre.
¿Cuantos tipos de anginas existen?

Principalmente las podemos dividir en dos grandes grupos: las de origen viral y las de origen bacteriano.

Las faringitis de origen viral son la gran mayoría, sobre todo en niños menores de 3 años. Los síntomas que acompañan al dolor de garganta son el catarro, la conjuntivitis y la tos. Los virus que más frecuentemente la producen son los adenovirus, que producen vesículas (pequeñas ampollas), los enterovirus, que causan una enfermedad llamada herpangina (angina con vesículas, mucha irritación de la faringe y fiebre alta), y los rinovirus, o virus del resfrío común.

Las faringitis de origen bacteriano son producidas principalmente por los estreptococos (faringoamigdalitis estreptocóccica), y se dan sobre todo en los niños entre 4 y 15 años, especialmente en la primavera y el otoño, y en época escolar.

Se caracterizan por comenzar abruptamente con alta fiebre, dolor al tragar, ganglios en el cuello y, la mayoría de las veces, exudado purulento (que se denomina comunmente “placas de pus”). También puede verse un puntillado colorado en el paladar.

Dentro de la familia de los estreptococos, hay uno que a los pediatras nos preocupa, y es el estreptococo beta hemolítico del grupo A. La preocupación se debe a que este germen es capaz de producir complicaciones a largo plazo, tales como la fiebre reumática o lesiones del riñón. Por eso, aunque la angina se curaría sin tratamiento, al indicar un antibiótico, nos aseguramos que no se producirán las citadas complicaciones. (ver tratamiento).

¿Cómo reconocemos el tipo de angina?

Es difícil para el médico dictaminar a simple vista cual es la causa de la angina. No siempre las anginas con exudado purulento son bacterianas, y hay virus capaces de producir las famosas “placas” y despistar totalmente el diagnóstico.

Por eso es importante confirmar la impresión clínica con el examen del laboratorio. Para esto, disponemos del examen del exudado de fauces. Con el mismo se puede efectuar el streptest, que es una prueba rápida, que nos informa inmediatamente si hay o no presencia de estreptococos, y también el cultivo que en alrededor de 48 hs. confirma con precisión si el estreptococo betahemolítico del grupo A es el germen productor de esa angina.

Debido a que es infrecuente pero no imposible que el test rápido sea negativo, y luego el cultivo informe estreptococos, es muy importante solicitar ambos estudios.

Cuando y cómo tratar una angina

Cuando sospechamos que la faringitis del paciente es por el estreptococo grupo A, indicamos realizar los estudios antes mencionados. Si el streptest fuera negativo, esperamos los resultados del cultivo ya que no hay ningún riesgo de comenzar el antibiótico cuarenta y ocho horas más tarde. Si, en cambio, fuera positivo, comenzamos ese mismo día y luego el cultivo ratificará o rectificará el resultado inicial, y nos guiará para la continuación del tratamiento.

El tratamiento antibiótico de la faringitis, si es apropiado, acorta la duración de los síntomas y del período de contagio, pero el objetivo principal es reducir la posibilidad de fiebre reumática y de complicaciones renales.

Según las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría y de la Academia Americana de Pediatría, la penicilina sigue siendo la droga de elección para la angina estreptocóccica, debido a su eficacia, seguridad y bajo costo. La amoxicilina también es utilizable, ya que se obtienen los mismos resultados que con la penicilina.

El tratamiento debe cumplirse estrictamente, respetando los horarios de la medicación, así como la duración del tratamiento, que debe ser de 10 días (aunque el niño suele mejorar en pocos días). Está demostrado que si la administración del medicamento se interrumpe, existe una alta posibilidad de que se produzcan recurrencias y eventualmente complicaciones.

Para los niños alérgicos a la penicilina, existen otros antibióticos que podemos indicar.

Debido al surgimiento de gérmenes resistentes por el sobreuso de antibióticos, nosotros aconsejamos una utilización racional, justificado con los exámenes clínico y de laboratorio correspondiente.

No es útil administrar antibióticos a otra angina que no sea la estreptocóccica.

Del mismo modo, la Academia Americana de Pediatría desaconseja los tratamientos breves con antibióticos no recomendados, como los de tres días de duración y una sola dosis diaria, ya que estos han desarrollado resistencia y hoy día se observa con ellos mala respuesta clínica, que suele obligar a recomenzar el tratamiento con otro antibiótico.

¿Es contagiosa la faringitis?

Como enfermedad infecciosa, la faringitis se contagia. Si es de origen viral, contagia durante toda la fase aguda, es decir, mientras persista la fiebre y los síntomas. Si, en cambio, es de origen bacteriano, la contagiosidad se extingue luego de 24 horas de tratamiento antibiótico. Pasado este periodo de tiempo y si el niño se encuentra afebril, estará en condiciones de retomar su actividad habitual sin riesgo para él ni para sus compañeros.

¿Qué es la escarlatina?

La escarlatina no es otra cosa que una angina estreptocóccica que coexiste con un brote rojo en la piel característico llamado “rash escarlatiniforme”. No tiene ninguna implicancia distinta a las de la angina estreptocóccica sin erupción.

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Otitis media con efusiónOtopatía serosa

Basado en un folleto de la Academia Americana de Pediatría y el U.S. Department of Health and Human Services

Es frecuente que los niños de menos de 5 años padezcan Otitis Media con Efusión (líquido en el oído medio). El diagnóstico y el tratamiento de esta condición ha generado discusiones entre pediatras, otorrinolaringólogos y otros especialistas.

Se observa en nuestro medio variabilidad de enfoques, lo que desorienta a los padres. Algunos profesionales la llaman “otitis serosa”.

En este instructivo, resumimos nuestra posición al respecto, basado en la de la Academia Americana de Pediatría y el U.S. Department of Health and Human Services.

¿Qué es Otitis Media con Efusión?

Es líquido de tipo fluido o mucoso en el oído medio. Muchos chicos lo tienen durante sus primeros años.

Es frecuente que sea de los dos lados. No es lo mismo que Infección (Otitis Media Aguda), con la Otitis media Aguda su hijo puede tener fiebre, dolor o supuración.

Es frecuente que sea de un solo lado Cuando el medico mira con el otoscopio ve signos característicos.

La Otitis con Efusión es frecuentemente de ambos lados. No suele haber fiebre, dolor ni supuración.

El diagnóstico se basa en las pruebas que se describen mas abajo.

Causas de la Otitis Media con Efusión

Otitis Media Aguda: muchos niños tienen luego de una Otitis Aguda una Otitis con Efusión. Obstrucción del la trompa de Eustaquio.

Resfrío común

Desconocida: Con cierta frecuencia la Otitis media con Efusión será un hallazgo del que no se va a poder determinar el origen.

Efectos a largo plazo de la Otitis Media con Efusión

La presencia de líquido en el oído medio disminuye la audición entre 20 y 30 decibeles. Esta pérdida de audición es transitoria y se recupera si el niño reabsorbe el líquido en 3 a 6 meses. Se desconoce si la persistencia de la efusión puede afectar definitivamente la audición, producir retrasos en el lenguaje o problemas de escolaridad y otros inconvenientes.

¿Se puede prevenir la Otitis Media con Efusión?

Relativamente: el único factor definitivamente asociado es la exposición reiterada del niño al humo del cigarrillo.

¿Cómo se diagnostica la Otitis media con Efusión?

Los padres suelen observar que el niño “oye menos”, pone la TV a mayor volumen o parece prestar poca atención cuando se le habla. El Médico hará el diagnóstico utilizando dos métodos:

  1. La Otoscopia Neumática: el médico puede “ver el líquido” a través de la membrana del tímpano u observar la disminución de la movilidad de la misma insuflando una pequeña cantidad de aire. Algunos expertos sostienen que la Otoscopía Neumática es el método por excelencia para el diagnóstico de la Otitis Media con Efusión. Este test no mide la audición: solo la movilidad de la membrana timpánica.
  2. La Timpanometría: esta prueba permite ver también que movilidad tiene la membrana timpánica. Es complementaria de la Otoscopia Neumática. Tampoco mide nivel de audición. La Audiometría se puede practicar en niños ya algo mas grandes, que puede colaborar. Permite observar si el líquido presente afecta la audición, pero no da ningún dato acerca de que causa su presencia.

Tratamiento de la Otitis Media con Efusión

El tratamiento de esta condición puede ser:

  1. Observación: La gran mayoría (60 a 85%) de los niños cura sin tratamiento en 3 a 6 meses.
  2. Antibióticos: Si no hay episodios de Otitis Media Aguda (infección) simultáneas, los antibióticos modifican muy poco el curso de la Otitis media con efusión y no se justifica su utilización sistemática.
  3. Cirugía: colocación de tubos (“diábolos”) de timpanostomía: Si el líquido persiste 3 a 6 meses, puede estar indicado colocar estos tubos mediante una operación de cirugía menor con anestesia general. La operación permite la evacuación del líquido y la restauración de la audición al nivel adecuado.

Los pros y contras de esta operación deben ser evaluados en conjunto por los padres y el pediatra. Los tubos permanecen en su lugar entre 6 a 12 meses y luego caen espontáneamente, y aproximadamente 1/3 de los niños requiere una segunda colocación de tubos dentro de los 5 años de la primera operación.

En general, en niños con Otitis Media con Efusión de hasta 3 meses de evolución se recomienda la observación. Si dura mas se efectúa una audiometría y si hay disminución de la audición bilateral se colocan los tubos (también si hay episodios recurrentes de Otitis media Aguda).

Advertencias:

  • El humo de cigarrillo es muy perjudicial para las otitis en general y para esta en particular.
  • Los antihistamínicos son absolutamente inefectivos en resolver el problema.
  • Los corticoides si bien producen una reabsorción mas rápida en el corto plazo, no hay diferencias en los resultados medidos a mediano o largo plazo, y dado que tienen efectos secundarios indeseables no se justifica su uso en la Otitis Media con Efusión.
  • La amigdalectomía no cambia la evolución.
  • La adenoidectomía en niños de menos de 4 años es inefectiva. En niños de más edad el resultado es dudoso.

Como los padres pueden advertir, la conducta esta determinada por la evolución en el tiempo y requiere que el niño sea seguido por su médico pediatra de cabecera, quien controlará la evolución longitudinal del problema.

Otitis media con efusión

Como puede observarse no hay solución ideal para el el 100% de los pacientes. El curso a tomar es conveniente que sea decidido en forma asociada por los padres y el pediatra de cabecera.

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Otitis media agudaDespués del Resfrío Común, la Otitis Media Aguda es la enfermedad mas frecuente en los niños, especialmente antes de los 6 años. La mayor parte de las veces cura sin dejar problemas. Pero si se repite con frecuencia puede producir pérdida auditiva parcial o total y otras complicaciones.

¿Cómo se desarrolla la Otitis Media Aguda?

El oído tiene tres porciones principales: el oído externo, el oído medio o caja del tímpano y el oído interno.

La trompa de Eustaquio es un pequeño canal que conecta el oído medio con la garganta y la parte posterior de las fosas nasales.

Cuando un niño se resfría, o tiene una reacción alérgica, la trompa se obstruye produciendo la retención de líquido en el oído medio.

Frecuentemente este líquido se infecta con virus o bacterias, produciéndose así la Otitis Media Aguda.

Luego de que la infección mejore suele quedar líquido retenido en el oído medio: a esto se lo llama Otitis Media con Efusión u Otopatía Serosa (ver instructivo Otitis Media con Efusión).

Factores que influyen en la gravedad y la frecuencia de la Otitis Media:

La edad: Los lactantes y los niños pequeños son mas proclives a enfermarse de Otitis Media. Ello se debe a que la trompa a esta edad es mas finita y permite que se acumule líquido con mayor facilidad. El período mas frecuente es entre los 3 meses y los 3 años, si bien la predisposición puede durar hasta los 5 o 6 años.

También los niños pequeños tienen mayor posibilidad de que sus episodios de otitis media se repitan (Otitis Media Recurrente).

  • Incidencia familiar: Las infecciones tienden a ser mas frecuentes si un hermano o hermana tienen o han tenido Otitis Media.
  • Resfríos, gripes y otras virosis respiratorias: La otitis es frecuentemente una complicación de un resfrío. La concurrencia a guarderías y jardines desde muy temprana edad predispone a resfríos y otitis.
  • Tabaco: Los niños que viven en hogares donde se fuma tienen mayor probabilidad de enfermarse (entre otras cosas de Otitis Media).
  • Alimentación con mamadera: Los lactantes que amamantan de mamaderas, especialmente aquellos que en el segundo año persisten haciéndolo acostados y por sus propios medios, sufren mayor cantidad de otitis que los que toman pecho, ya que esto favorece que las trompas se tapen. Si su hijo toma mamadera, que lo haga con la cabeza mas alta que el cuerpo. Síntomas de la Otitis Media Aguda.

Los síntomas mas frecuentes de la Otitis Media Aguda son:

  • Dolor. Es el síntoma mas frecuente de otitis. Mientras que los niños mas grandes son capaces de decir cuando y donde les duele, los lactantes pequeños solo se muestran irritables o lloran. Durante la succión el dolor aumenta, por lo que el bebé puede no querer comer. El dolor aumenta en la posición acostada por lo que puede tener dificultad para dormir.
  • Pero no todo dolor de oídos equivale a Otitis Media ya que otras causas pueden provocarlo: Otitis Externa, la simple obstrucción de la trompa por resfrío o alergia, acompañar al dolor de garganta, etc.
  • Fiebre. Muchas veces (pero no siempre) el niño está febril.
  • Supuración. Frecuentemente sale pus amarillo, verde o blanquecino por el oído. Es diferente de la cera habitual (más oscura). Luego de haber supurado el oído, el dolor y la fiebre suelen disminuir.
  • Menos audición. Durante y después de una Otitis Media Aguda, el niño oirá menos por algunas semanas. (ver mas abajo y el instructivo sobre Otitis Media con Efusión)

Tratamiento

Si el niño tiene síntomas de Otitis Media Aguda es necesario que vea a su Pediatra habitual. El examen de los oídos (otoscopia) no siempre es fácil de hacer, y los diagnósticos efectuados en las guardias deben ser confirmados por el Pediatra de cabecera. El tratamiento consiste en lo siguiente:

  1. Analgésicos y antifebriles: la verdadera urgencia en las otitis es aliviar al niño del dolor. Para ello pueden administrarse cualquiera de los dos analgésicos de uso común en Pediatría: paracetamol o ibuprofeno: ambos son, a las dosis correctas, altamente eficaces en calmar el dolor y disminuir la fiebre. Las gotas óticas (alcohol boricado, alcohol al 33% y otras gotas comerciales) son ineficaces y no las aconsejamos. La aspirina está prohibida por debajo de los 2 años por la posibilidad de Síndrome de Reye.
  2. Antibióticos: existen dos líneas médicas de opinión respecto al tratamiento con antibióticos de la Otitis Media Aguda, y difieren entre sí.

La escuela norteamericana sugiere administrar sistemáticamente antibióticos a todos los niños con Otitis Media Aguda, por 7 a 10 días. Han observado, sin embargo, que como consecuencia de esta conducta cada vez se produce, tanto en el paciente como en la comunidad, mas resistencia bacteriana (especialmente de los gérmenes “Neumococo” y “Haemophilus”).

Los antibióticos recomendados por la Academia Americana de Pediatría para tratar la Otitis Media Aguda en 1999 y que tienen menos resistencia son la amoxicilina, la amoxicilina-clavulanato, la cefuroxima y la ceftriaxona (este último inyectable). El resto de los antibióticos incluyendo trimetropima-sulfa, eritromicina y la inicialmente prometedora azitromicina se han vuelto, en los Estados Unidos (y probablemente en Buenos Aires también) relativamente inefectivos.

La escuela europea (ingleses y holandeses), sostiene que las otitis media agudas pueden curar sin necesidad de antibióticos ya que suelen ser en su mayoría de origen viral, y que aún las otitis bacterianas se benefician muy poco con los mismos. Avalan esta posición muy concienzudos estudios publicados recientemente en revistas muy prestigiosas, como el British Medical Journal. (http://www.bmj.com).

Nosotros hemos adoptado una actitud intermedia: en primer lugar no hacemos diagnóstico de Otitis Media Aguda por el mero hecho de ver un tímpano rojo. Luego, indicamos analgésicos por 48 o 72 horas, tiempo en el que frecuentemente el paciente mejora sin antibióticos. Si al cabo de ese plazo el niño continua con fiebre y/o dolor, o el oído comienza a supurar, comenzamos con los antibióticos preconizados por la Academia Americana de Pediatría.

Entendemos que la decisión de iniciar antibióticos debe ser tomada solo por el Médico Pediatra de cabecera, que hará el seguimiento de la situación. Esta conducta tiene la intención de disminuir la resistencia bacteriana secundaria a la utilización rutinaria de antibióticos, que termina produciendo resistencia bacteriana no solo en la comunidad en general, sino en el mismo paciente..

En caso de que el Médico Pediatra le prescribiera a su niño un antibiótico, por favor siga las instrucciones estrictamente. Adminístreselo en el horario indicado y por el tiempo suficiente (10 días en los menores de 2 años, 7 a 10 días en los mayores de esa edad).

Si la medicación se suspende antes, la infección pudiera no estar superada del todo y reiniciarse. Si el niño responde al antibiótico estará mejor en 48 a 72 horas, sin dolor ni fiebre, pero debe cumplir el tiempo indicado de todas maneras. Puede volver a su actividad si se siente bien: puede volver a la escuela. Los otorrinolaringólogos sugieren que el niño no nade por algún tiempo.

Si el niño no está mejor en 48 o 72 horas con el antibiótico, vuelva a llamar a su Pediatra, porque puede ser necesario cambiarlo.

Evite usar medicación sintomática para el resfrío: antihistamínicos, gotas nasales, etc. Los corticoides son totalmente ineficaces para la Otitis Aguda y tienen efectos secundarios.

Complicaciones

Aunque muy raras hoy día, entre las complicaciones de la Otitis Media Aguda se incluyen:

  • Laberintitis: infección del oído interno que puede causar mareos y trastornos del equilibrio.
  • Mastoiditis: infección de las cavidades de la mastoides (detrás del oído).
  • Meningitis: infección de las membranas que rodean al sistema nervioso central.
  • Cicatrización y fibrosis de la membrana del tímpano.
  • Parálisis facial.
  • Pérdida auditiva permanente.

Tratamiento de la Otitis Media a Repetición

Es frecuente que los niños tengan tres o mas episodios de Otitis Media Aguda separados por algunos meses, es necesario tratar de evitar nuevos episodios. Para ello las alternativas son las siguientes:

Profilaxis con antibióticos:

Consiste en la administración de un antibiótico por un tiempo prolongado, con el objetivo y la esperanza de prevenir nuevos episodios. A este fin el antibiótico elegido se administra a dosis baja, generalmente una sola vez por día.

Si bien en algunos casos esta estrategia da resultado, los expertos la recomiendan cada vez menos por el riesgo de producir resistencia bacteriana. Pero todavía se la considera una alternativa válida y su Pediatra puede decidir utilizarla.

Tubos de timpanostomía (diábolos)

Otra estrategia preventiva de los sucesivos episodios de Otitis Media Aguda es colocar mediante una operación tubos de timpanostomía (diábolos) en la membrana del tímpano. Este procedimiento también se puede usar para la Otitis Media con Efusión (ver instructivo).

El tubo funciona como aereador y drenaje del oído medio, y esto evita que el mismo sea una caja cerrada donde el líquido o moco sea retenido y las bacterias puedan proliferar y producir otro episodio de infección.

El tubo lo coloca con anestesia general un Otorrinolaringólogo. La decisión la tomará el Pediatra en conjunto con el Otorrinolaringólogo y ustedes, tomando en cuenta los siguientes factores:

  • Cuantos episodios se han producido: en general mas de 4 en 6 meses o 6 en un año se considera suficiente como para colocar diábolos.
  • El fracaso de la profilaxis antibiótica.
  • La presencia y la duración de la pérdida auditiva.
  • La edad.

La mayor parte de los diábolos se salen solos de 6 a 18 meses después de colocados. Mientras están en su lugar no requieren especial cuidado, salvo el no sumergir los oídos en agua.

Las Otitis Media a repetición, si bien engorrosas, curan definitivamente cuando la trompa de Eustaquio adquiere su madurez, entre los 4 y 6 años. A esa edad la mayoría de los niños cesa de tener infecciones.

¿Qué pasa si el líquido queda en el oído por un tiempo largo?

Puede dar lugar a pérdida parcial de la audición y a infecciones repetidas (vea Otitis Media con Efusión).

La mayor parte de las Otitis Medias curan sin consecuencias. Pero a pesar de esto es importante que tomen contacto con su Pediatra y no las subestimen. Por cierto, no es suficiente con que sea tratado solo el episodio agudo en los Servicios de Urgencia Pediátricos u Otorrinolaringológicos: el seguimiento del paciente por su médico es fundamental: contacte su Pediatra cuando su hijo tenga signos de Otitis Media.

Otitis y pérdida de audición

Los niños que van teniendo sucesivos episodios de Otitis Media tienen mas probabilidades de tener pérdida auditiva parcial, mas o menos profunda. También, en niños de menos de 3 años, pérdidas auditivas mas o menos prolongadas pudieran producir algún efecto en el desarrollo del lenguaje.

Tests de audición

Sin embargo, las infecciones agudas no son la causa en la mayoría de las pérdidas auditivas profundas. Si ustedes tienen alguna duda acerca de si el niño escucha normalmente, coméntelo con el Pediatra.

Es importante detectar hipoacusia lo más temprano posible. Hoy día se pueden hacer test de audición a cualquier edad. Su Pediatra indicará audiometría y/o timpanometría si su niño tiene:

  • Otitis a repetición (más de 4 en un año).
  • Pérdida de audición de más de 6 semanas de duración.
  • Otitis Media con Efusión por más de 3 meses.
  • Pérdida de audición persistente 6 semanas después de un episodio agudo.
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