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XUXA --> 37 SEMANAS[/highlight](miércoles 13 diciembre)
¿Cómo está mi bebé?¡Felicidades! Al final de esta semana se considerará que el embarazo ha llegado a su término completo. Todos los órganos del bebé tienen el desarrollo suficiente para llevar una vida saludable fuera de la matriz. Sólo te queda esperar el gran día. Algunas mujeres están inquietas y se dedican a limpiar y preparar la casa. Este instinto, normalmente se presenta justo antes del parto.
El bebé sigue creciendo. Probablemente ya esté cabeza abajo, en posición de parto. Continúa desarrollando grasa a una velocidad de 12 gramos/día.
Mide entre 47/49 cm. y pesa sobre 3.000 gramos. Ha sido paciente y de ahora en más puede nacer cuando quiera, dependiendo de lo cómodo que esté dentro.
Ha desarrollado suficiente coordinación como para poder asir algo con los dedos. Si se le muestra una luz brillante, puede girar hacia ella en tu útero. Pero ya no puede moverse tanto como antes, sólo abre y cierra su boca y los ojos. Su postura es incómoda: con la cabeza hacia abajo, los brazos cruzados sobre el pecho, las piernas, aunque elevadas, están dobladas sobre sí mismas. Así, ¿Quién no estaría deseando salir?
Durante los próximos días la piel del bebé se hará más gruesa y pálida. Sus pulmones aumentarán considerablemente la producción de surfactante, lo que mantendrá abiertos los sacos aéreos o alvéolos.
El lanugo (fina pelusa que recubre su cuerpo) ha desaparecido casi por completo. Si al nacer quedan restos, se localizarán en los hombros, frente y cuello.
El color de su piel está empezando a cambiar desde un tono rojizo o sonrosado hasta otro más blanquecino o rosa azulado (incluso en el caso de los bebés de tez oscura). Los cambios de color se deben al espesor cada vez mayor de la capa adiposa bajo la superficie de la piel. En los primeros meses del desarrollo ésta era transparente, porque el cuerpo apenas contenía grasa subcutánea de modo que si hubieras podido ver al feto, habrías observado sus órganos a través de la piel. En este momento, la capa cada vez mayor de grasa confiere a la piel del bebé una calidad opaca y enmascara el color de los mús******s y células sanguíneas circulantes.
A pesar de lo ansiosa que estarás por ver al bebé cara a cara, todavía tienes tiempo de sentirlo revoloteando dentro de tí. Cada vez que te patea o le da un codazo, deténte un segundo y pon tu mano sobre tu panza para memorizar el movimiento y grabarlo en tu cabeza. Es un momento precioso y ¿quién sabe si sucederá de nuevo?
¿Qué me sucede esta semana?: Alistándote para el partoSi eres madre primeriza, la cabeza del bebé estará firmemente encajada en la pelvis. Si no, la cabeza del bebé flotará encima de la pelvis y no se encajará hasta el parto.
Ve a la cita prenatal de esta semana. Probablemente deseen examinarte todas las semanas. Se fijarán si el cuello del útero está comenzando a dilatarse o a ablandarse. Son señales que indican que el cuerpo se está preparando para el parto. Muchas mujeres embarazadas pasan varias semanas con el cuello del útero ligeramente dilatado.
El tamaño de útero es inmenso y ya está alcanzando el borde de tu esternón. Por esta razón tienes sensación de plenitud al comer 3 o 4 bocados y es frecuente a esta altura del embarazo tener acidez.
Experimentas contracciones durante todo el día.
Una molestia sobre el pubis se hace ya casi permanente, incrementándose al caminar o con los cambios de postura.
Las secreciones vaginales son más abundantes y te sientes húmeda todo el tiempo. El parto esta cerca...
Después de esta semana, puedes perder el tapón mucoso que selló tu útero resguardándolo contra infecciones y bacterias. Puede perderse unas semanas, días u horas antes del parto y es grueso y amarillento, y podría estar mezclado con sangre. Asegúrate de hablar con el médico sobre cualquier secreción que puedas estar teniendo.
A partir de ahora tendrás mayores dificultades para conciliar el sueño, ya que el bebé es mucho más activo, podrás experimentar contracciones periódicas y probablemente te sientas ansiosa y ansías el parto.
Cuando el bebé se encaje profundamente en la pelvis, tendrás una sensación de torpeza y falta de equilibrio. La razón será que tu centro de gravedad se habrá modificado cuando el bebé ha cambiado de posición.
Solamente el médico podrá decirte si tu cuello está borrado y si has dilatado, y esos son signos del preparto, pero podrás notar muchos otros cambios físicos que se están dando.
- Dolor y calambre en la pelvis, recto y parte inferior de la espalda
- Aligeramiento y encajamiento del bebé cuando el diámetro mayor de la cabeza se haya movido hasta la pelvis media.
- Pérdida de peso o ausencia de aumento de peso.
- Arranque de energía o de fatiga.
- Pérdida del tapón mucoso.
- Diarrea o evacuaciones flojas.
- Contracciones de Braxton Hicks más fuertes y frecuentes.
La diferencia con el parto verdadero es cuando:
- Las contracciones se tornan regulares, más intensas y no ceden al caminar
- El dolor en la parte baja de la espalda se extiende hasta la parte baja del abdomen y a veces hasta las piernas.
- Tu secreción es rosada o sanguinolenta .
- Rompes fuentes en gotas o a borbotones.
Cuando presentes estos síntomas debes llamar al médico, quien te indicará lo que debes hacer. Mientras tanto, relájate, disfruta y ¡buena suerte!