Naty...cómo te comprendo! Sufrí ese dolor enorme por años. La verdad no creo que se vaya nunca. Pese a las alegrías que luego te den tus hjos, ese agujerito queda. Te soy sincera el día antes del nacimiento de Nico tuve varios episodios de llanto recordando el parto de mis nenas. Pero Naty, una se acosutmbra, hace falta aun, un poco de tiempo, un poco más de tiempo, y luego el dolor ya es como que no se siente tanto, por ese acostumbramiento y una es feliz de nuevo, sólo esperá a que Dios te ponga a tu milagrito en tu vida, espera a que un día te elvantés y vuelvas a ver las cosas de otro color, como antes, sólo porque si. Ayer escuché una frase: los tiempos de Dios son perfectos. Una no los entiende, hasta que sucede y como que la verdad, ese tiempo de espera fue por algo. Una madura el dolor, madura lo que significa ser mamá, mucho más. Cuando por fin estés libre de tanto dolor, aún sin la gran noticia y cuando por fin llegue otra vez esa vida dentro tuyo verás que el tiempo de verdad fue perfecto.