Semana 13 a 27
Aquí comienza la segunda fase del embarazo y es este período intermedio del embarazo el que suele ser el más agradable. Por lo general, disminuyen el cansancio y las náuseas, el cuerpo de la madre comienza a crecer y a redondearse. Muchas parejas consideran que pueden empezar a hacer planes para su hijo, ahora que el embarazo se ha afianzado; ya que cerca del 90 por ciento de abortos se da en las primeras 13 semanas de gestación. En la décima tercer semana, el bebé está formado –ya parece un niño, sólo que en miniatura– y se puede identificar el sexo; aunque no se tendrá certeza con un examen de ultrasonido, hasta las 24-26 semanas de embarazo. Se observa un movimiento semejante al de la respiración; aunque no lo es en realidad, puesto que los pulmones no se expanden ni funcionan hasta después del parto. El cerebro rudimentario del bebé ya puede transmitir mensajes. La madre podría soñar que sabe el sexo de su bebé.
Semana 14. El bebé empieza a tener pelo en la cabeza y las cejas, los latidos del corazón se escuchan con el monitor doptone. El feto bebe líquido amniótico y ya lo orina. Las cuerdas vocales se forman. El cordón umbilical se une al abdomen. En la madre, su útero tiene el tamaño de una toronja. Las deficiencias dietéticas más comunes son hierro y ácido fólico.
Semana 15. El pelo del bebé ya tiene un color visible. Mide alrededor de 15 centímetros de largo y pesa 120 gramos. El feto cabría en una taza de café. Tiene un reflejo débil de succionar. En esta etapa, el corazón de la madre podría latir aceleradamente y se siente acalorada. Si va a viajar largas distancias en carro, pare con frecuencia, estire las piernas y tome líquido.
Semana 16. El cuerpo del feto está cubierto de pelo fino llamado “lanugo”. Se forman las uñas de los dedos de las manos y de los pies. El bebé es del tamaño del puño de su madre. Es recomendable que en este período, si la madre usa medias panty, utilice las de tipo maternal que tienen algodón en el calzón para evitar exceso de sudoración.
Semana 17. A partir del quinto mes, el bebé continuará creciendo y definiendo sus características. Cuenta ya con uñas y huellas digitales tanto en pies como en manos. La madre podría estar transpirando más de lo acostumbrado. Podría sentir congestión nasal. El útero se acerca al nivel del ombligo.
Semana 18. El bebé ya podría estar chupándose el pulgar y tragando pequeñas cantidades de líquido amniótico, lo cual es normal. Su tamaño puede ser de 20 centímetros y pesa alrededor de 300 gramos. La madre no debe preocuparse si experimenta secreciones vaginales, a menos que sufra picazón o éstas tengan un fuerte y desagradable olor.
Semana 19. Se empieza a formar sobre la piel del bebé una sustancia sebácea llamada vernix que le protege del líquido. Aquí, es posible que la madre ya sienta movimientos de su bebé, pues éste dispone de espacio de sobra para moverse; aunque a veces resulta difícil tener la plena seguridad de que se trata del feto, porque es una sensación mínima y bastante extraña, como si tuviera mariposas o burbujas en el estómago. La madre podría necesitar más almohadas para ponerse cómoda en la noche.
Semana 20. El bebé puede medir 23-25 centímetros, ha alcanzado la mitad del tamaño que tendrá añ nacer. En la madre, podría sobresalir su ombligo. Los senos se sienten pesados. Se identifica más con su nueva apariencia de embarazada.
Semana 21. El feto pesa menos de una libra y se mueve libremente dentro del líquido amniótico dando vueltas. La pareja o los otros hijos quizá perciban estos movimientos si ponen la mano sobre la piel desnuda del vientre de la madre. La madre podría sufrir de acidez, sobre todo en la noche, antes de acostarse. Una posible solución consiste en comer poco y con mayor frecuencia. La embarazada debe aumentar por lo menos medio kilo por semana de ahora en adelante.
Semana 22. El feto alterna en forma marcada los períodos de sueño y actividad. Se mueve más en la noche, generalmente. El bebé empieza a reaccionar a las influencias externas y tal vez lo note más activo si toma un baño o escucha música ligera. La madre debe cuidar bien su dentadura y visitar al dentista en esta etapa. Además, este es un mes de mucho aumento de peso. Podría volverse olvidadiza.
Semana 23. El reflejo del bebé de agarrar, cerrando la mano, es más fuerte. Mide 30 centímetros de largo. La madre podría sentir estiramiento de los ligamentos que conectan el útero con la pelvis y la columna. Se recomienda que haga sus movimientos más lentamente. Aquí es donde la madre trata de distinguir –si cuando el bebé se mueve– es la manita, codo o rodilla lo que sobresale.
Semana 24. El bebé podrá reaccionar ante ruidos fuertes o cierta música. Mide 33 centímetros y pesa aproximadamente 750 gramos. El útero de la madre haa llegado al nivel del ombligo. Se siente vital y con energía.