Proyecto educativo
institucional
A continuación detallaremos el proyecto del jardín La Casita del Sol:
A través de estas líneas queremos que conozcan los fundamentos
principales de nuestro proyecto pedagógico. Partimos del convencimiento
de que la educación debe integrar las distintas áreas en las que nos
formamos y desarrollamos todas la personas: sociales,
expresivas, científicas, tecnológicas,
intelectuales, motrices; y que el hilo que debe conducir y
entrelazar una de éstas áreas debe ser siempre el juego. Los
niños en edad de jardín, se encuentran en una etapa evolutiva netamente
concreta, por lo cual cada actividad en cualquiera de las áreas es
encarada de tal modo que los chicos tengan una participación activa, y
donde cada experiencia les dé una posibilidad de ver, tocar, hacer;
sacar sus propias conclusiones, e ir conociendo el mundo que ante ellos
se va abriendo.
El aprendizaje
El aprendizaje es
un proceso que comienza en el momento de nacer y que no tiene fin.
Por eso los estímulos hacia las distintas áreas son pensados a
partir de las salas maternales.
Los juegos y canciones para mover el cuerpo, los juguetes
didácticos y los juegos de reconocimiento de utensilios de uso
cotidiano, los juguetes elaborados con materiales descartables,
los bloques gigantes que favorecen al desarrollo motor, los
laberintos construidos con todo tipo de elementos, el rincón de la
biblioteca, el telón de títeres y sorpresas y las masas de todo
tipo, los momentos de juego libre dentro de la sala; y por
supuesto, el enriquecedor juego en el patio que los pone en
contacto con el aire libre y el esparcimiento; son infaltables en
las salas maternales.
Los espacios físicos confortables y pensados en el bebé, el afecto y
la contención, la higiene y la buena alimentación, son imprescindibles
en los primeros años de vida; pero conformarnos solo con esto sería
subestimar a nuestros pequeños.
El jardín maternal debe cubrir dos aspectos igual de importantes: el
asistencial y el pedagógico. Cuando nuestro pequeño ingresa a su
sala de 2, a nuestro entender, le está diciendo 2chau" a la etapa del
bebé; por eso esta es una sala de transición entre el maternal y el
jardín de infantes.
Las maestras jardineras tenemos como objetivo estimular el desarrollo de
las potencialidades que cada niño trae consigo, siempre desde una mirada
lúdica.
Las distintas áreas
El área social, tiene
un predominio importantísimo durante toda la etapa de jardín, por
ser generalmente el jardín de infantes el primer contacto social
fuera del ámbito familiar. Cada grupo tiene sus características
que lo distinguen, no solo por la edad; si no por sus necesidades,
sus emergentes, sus bagajes culturales-familiares.
El área
científica está íntimamente ligada a todo el lineamiento
ambientalista que el jardín La Casita del Sol posee.
En el aspecto intelectual acerca a los niños a distintos tipos de
conocimientos, acordes a la edad de cada grupo, siempre fieles a la idea
de que los aprendizajes necesitan de un proceso de asimilación personal,
y que por ende no tienen porque darse en todos los niños al mismo
tiempo. Respetar los tiempos de cada individuo en éste y otros aspectos
es, a nuestro entender, fundamenta.
En el área motriz se estimula el desarrollo de las capacidades motoras,
al mismo tiempo que se promueve la independencia y la confianza en sí
mismo.
En el área de la expresión recurrimos a los distintos lenguajes con
el que el ser humano cuenta para comunicarse: corporal, artístico,
plástico, musical, simbólico, literario y la palabra: oral y escrita.
En cuanto a la tecnología se pone a los niños en contacto con la
computación a partir de la sala de 3 años.
A medida que los niños van creciendo, van desarrollando la posibilidad
de abstracción, indispensable para su futuro ingreso al primario, por
eso en la sala de 4 años los estímulos dirigidos hacia el lenguaje
escrito, el acercamiento a diversos portadores de texto, y la
introducción de manera más sistemática al uso de nociones matemáticas
básicas y cotidianas; se van incrementando. La computadora comienza a
ser una herramienta más de juego y trabajo, en la que los niños pueden
ejercitar de manera lúdica las nociones trabajadas previamente en la
sala.
En la sala de 4 y 5 se les ofrece a los niños una mayor cantidad de
horas dentro del jardín, con el objetivo de incorporar nuevas
actividades acordes a su edad: inglés e iniciación al deporte.
Las salas
Desde la sala
maternal hasta la sala de 5 años, el ingrediente principal es el
afecto: consideramos que el aprendizaje se hará posible si
antes se logró un vínculo afectivo, importantísimo para todo ser,
e indispensable para los niños en edad de jardín, acompañar y
ayudar a los niños en el camino de la socialización es objetivo
fundamental de todo jardín de infantes. Por tal motivo las
pautas de convivencia son pilares de cada actividad, de cada
experiencia que se ofrezca a los niños en las distintas salas del
jardín.
Todo lo mencionado podrá
llevarse a cabo si se cuenta con una persona que decodifique las
necesidades de cada grupo, que valore al juego como modo de
expresión y único recurso hacia el conocimiento que posee el niño, que
ofrezca, demuestre, regale afecto; motor imprescindible de cualquier
relación humana; que conozca acerca de las posibilidades con las que
cada niño cuenta según la etapa evolutiva que esté atravesando; en
resumidas, una persona idónea para llevar a cabo las consultas
psicológicas o psicopedagógicas del jardín. Esta persona hará sus
aportes cada vez que las docentes lo requieran.
A partir de la sala de 2 años cada docente propone a su grupo una
diversidad de temas a desarrollar a lo largo del año, llamados
proyectos. Éstos están siempre pensados teniendo en cuenta los
intereses reales de cada grupo y cada edad. También a partir de ésta
sala, los niños tendrán la posibilidad de trabajar algunas áreas con la
modalidad de taller de ciencias, huerta y jardinería, artesanías y
cocina.
El jardín como ente socializador
Como dijimos,
generalmente el jardín materno-infantil es el primer ente
socializador, por eso es tan importante no solo para el niño, si
no para toda su familia; a quienes, a nuestro criterio, el jardín
debe darles espacios para la participación. De ahí que celebremos
cada fiesta con talleres, clases abiertas y todo tipo de actividad
dirigida al grupo familiar.
La fluida comunicación entre el jardín, como institución
educativa, y la familia, como primer ente de educación, es
primordial. La cartelera que está siempre en la puerta del jardín
y los cuadernos de comunicación intentan cumplir dicho objetivo;
al igual que las reuniones de padres.
En síntesis: nuestro proyecto pedagógico se basa en el afecto,
como pilar del proceso educativo; partiendo del juego, como
herramienta fundamental; y del conocimiento que cada maestra
jardinera tiene de la etapa evolutiva en que cada niño se
encuentra para ofrecerle una estimulación adecuada;
contando siempre con la participación de ustedes: las familias.
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