El sitio del bebe, el niño y su familia

Todo sobre el bebé

Si bien al principio puede parecer frustrante, para llevar una maternidad tranquila es muy importante llegar a conocer a nuestro bebé y la forma en que él se expresa.

Moverse en libertadLa Dra Pikler, elaboró y aplicó un método original de cuidados y educación cuyos objetivos consisten en proporcionar a los niños un marco de vida estable, cuidados personalizados, entorno adaptado a sus necesidades y completa libertad de movimientos.

Libertad asegurada con ropa cómoda, espacio suficiente y ausencia de toda intervención por parte del adulto. De esta manera el desarrollo motor se realiza de manera espontánea, mediante su actividad autónoma, en función de su maduración orgánica y nerviosa.

Utilizó el método de observación directa.

El desarrollo motor de los niños a los que tratan de esta manera es más rico, más variado y de mejor calidad.

Las posturas que el niño realiza voluntariamente por su propia iniciativa en el momento en que sus músculos llegan a la maduración, se encuentran mejor estructuradas porque son los efectos de una coordinación del conjunto de las partes del cuerpo.

Pikler subrayó la importancia y la validez de la actitud no intervencionista del adulto respecto del desarrollo motor. El educador debe manifestar paciencia, dulzura y evitar manipularle, meterle prisa e intervenir intempestivamente en la aparición y en el desarrollo de sus funciones…

La ayuda que el adulto aporta al desarrollo del niño debe ser indirecta ha de consistir en la organización de un entorno adecuado a las necesidades de desarrollo de cada edad.

Secuencia de desarrollo de los movimientos por propia iniciativa:

Moverse en libertad

Basado en: Moverse en Libertad

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Tu bebé creceConductas esperadas del bebé en su etapa de crecimiento

Desde el nacimiento hasta el año de edad, tu bebé crecerá hasta convertirse en un niño que explorará por su cuenta el mundo que lo rodea.

Durante este periodo, observarás nuevos cambios en la conducta de tu hijo. Son varias las etapas por las que pasan todos los bebés, otros cambios serán propios de su personalidad.

A continuación te describimos las etapas del desarrollo psicomotor y social en los primeros 12 meses, que los ayudarán a prepararse para algunos de estos cambios a medida que tu bebé crece.

Puedes ayudar a crecer a tu bebé, estimulándolo con los siguientes consejos:

  • Acaricia suavemente su cuerpo.
  • Acércate a su carita y busca su mirada.
  • Háblale, cántale.
  • Colócale al alcance de su mano objetos con colores llamativos.
  • Ofrécele un objeto liviano para que lo tome con sus manos.
  • No es conveniente que tu bebé mire televisión.
  • Permite que se mueva
  • Habla con tu bebé aunque estés haciendo otras tareas.
  • Ofrécele objetos de tamaño mediano para que pueda pasarlo de una mano a la otra.
  • No lo pongas de pie aunque le guste, ya que aún le falta maduración.
  • Ayúdale a rodar o que cambie de posición.
  • Conversa con tu bebé.
  • Dele cosas pequeñas PARA QUE UTILICE SUS DEDOS COMO PINZAS.
  • Invítalo a tomar los objetos que desee por sus propios medios.
  • No lo deje solo en lugares peligrosos, se está moviendo y todo le despierta curiosidad.
  • Incentívalo para que se anime a dar sus primeros pasos.
  • Acompáñalo en cada caída.
  • Muéstrale revistas, libros de cuentos.

Estos son algunos consejos de la sociedad argentina de pediatría.

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Aprende a dar masajes a tu bebéAprende a dar masajes a tu bebé, para estimularlo, relajarlo, y establecer un vínculo más profundo con él.

La importancia del tacto

Instintivamente, al segundo de conocer que vamos a ser mamás, lo primero que hacemos es acariciar nuestra barriga con una sonrisa llena de dulzura dibujando nuestro rostro. Y esto, no es un hecho casual y momentáneo; a lo largo del embarazo no podremos evitar acariciar a nuestro/a bebé a cada instante, a través de nuestro propio cuerpo.

Ni siquiera sabemos si nuestro bebé puede sentirnos, pero seguimos haciéndolo… en la 17º semana de gestación todas las zonas de la piel del bebé están desarrolladas… siente totalmente.

Y cuando, por fin, lo/a tenemos posado/a en nuestro pecho después del parto, no podemos dejar de seguir acariciándolo/a, ahora piel con piel, intentando hacerles saber, sin palabras, que todo fue bien y que estaremos siempre a su lado ayudándole, escuchándole, comprendiéndole, respetándole y amándole… y todo esto a través de nuestras caricias…

¿Es esto casual? No, no lo es. Y es que esto mismo podemos verlo, si nos fijamos un poco, a nuestro alrededor. Millones de madres/padres a lo largo de la historia han sabido de forma instintiva que sus hijos/as deben ser acariciados, mimados, mecidos, abrazados…

Sabemos, sin que nadie nos informe que ésta es una manera natural de comunicarnos con el/la bebito/a que acaba de llegar a nuestras vidas. Fijémonos, también, en la naturaleza…

“… Desde un punto de vista físico, el masaje (empezamos con las caricias) actúa en los seres humanos como lo hace el lamer en los animales. Los animales lamen frecuentemente a sus pequeños y mantienen un estrecho contacto cutáneo con ellos. Los animales que no han sido lamidos, acariciados o que no se han agarrado a sus padres durante su infancia, crecen más flacos y son más vulnerables al estrés.

Tienden a luchar entre sí, a abusar y descuidar a sus propios pequeños. El acto de lamer sirve para estimular los sistemas fisiológicos y para unir a la cría con la madre…

Ascendiendo por la escala animal nos encontramos con perros, caballos, vacas, delfines y muchos otros animales que también muestran diferencias notables por el hecho de haber sido tratados amorosamente durante la infancia. Las caricias suaves y los contactos cutáneos mejoraron el funcionamiento de casi todos los sistemas importantes (respiratorio, circulatorio, digestivo, excretor, nervioso y endocrino), cambiando drásticamente los patrones de comportamiento, reduciendo los umbrales de miedo y excitación, y aumentando la mansedumbre, amigabilidad y audacia…” Vimala Schneider. “Masaje infantil, guía práctica para el padre y la madre”

Y es la misma naturaleza, además, la que inicia el masaje en nuestro/a niño/a mucho antes de su nacimiento. Al principio, el feto se balancea y flota; más tarde, el mundo que lo rodea va acercándose y comprimiendo cada vez más.

El suave contacto del vientre materno se va haciendo más intenso, hasta que llega el momento de las contracciones que comprimen y empujan al niño/a con una forma rítmica, provocando una estimulación muy grande en la piel y sistemas orgánicos. Y es que el/la bebé progresa con los estímulos.

Una gran cantidad de investigaciones confirman ahora, las ventajas de mantener, no menos, sino más contacto físico con el/la recién nacido/a. Incluso pequeñas cantidades de atención adicional durante la etapa que sigue al nacimiento potencia la salud, el crecimiento y el aprendizaje del recién nacido/a.

Fuente: enplenitud.com

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VacunaciónEs responsabilidad de los padres vacunar a sus hijos. Sin lugar a dudas, cuando un chico está vacunado está protegido de la mejor manera contra numerosas enfermedades peligrosas causadas por diferentes clases de microbios.

Si el niño ha sido vacunado, el sistema de inmunidad reconoce a los microbios, tiene listas sus defensas para combatirlos y genera anticuerpos para derrotarlos.

En cambio, en el chico que no recibió su vacuna, el sistema de inmunidad no reconoce a los microbios, tiene que organizar sus defensas y fabricar los anticuerpos.

Como este proceso tarda algunos días, mientras los prepara el pequeño se enferma. Recuerda, vacunar es amar a tu hijo previniéndolo de enfermedades peligrosas.

En la actualidad los niños disponen de una serie de vacunas que, administradas a muy temprana edad y con las correspondientes dosis de refuerzo, les garantizan una defensa eficaz frente a las enfermedades infecciosas de mayor difusión.

Conozcamos un poco más acerca de las vacunas

Durante el primer año será necesario aplicarle determinadas vacunas, pero ¿sabes cómo protegen a tu hijo? Muchas veces, cuando se padece una enfermedad infecciosa, se crea un estado de inmunidad que impide volver a padecerla.

Esto se debe a los gérmenes que inducen en el organismo a la fabricación de unas sustancias llamadas anticuerpos, que en un próximo contacto con los mismos microorganismos los destruirán antes de que se desarrolle la enfermedad.

A esta inmunidad se le llama activa y suele ser para toda la vida. Otras veces estos anticuerpos provienen de otra fuente y no los fabrica el organismo. Es el caso del bebé, que recibe estas defensas a través de la placenta, durante la lactancia o bien cuando se inyecta un suero hiperinmune o una gammaglobulina especifica, rica en anticuerpos, de una enfermedad infecciosa concreta (tétanos, tos ferina, parotiditis).

El tipo de inmunidad que se genera de este modo dura solo unas semanas, después de las cuales el individuo vuelve a estar expuesto al padecimiento de la infección si se repite el contagio. Se trata de una inmunidad pasiva: el organismo recibe directamente los anticuerpos y no tiene que “esforzarse” en fabricarlos. Cuando estos anticuerpos se agotan la inmunidad desaparece.

La finalidad de las vacunas es inducir al organismo, en el que se inoculan, a fabricar anticuerpos específicos, es decir se crea una inmunidad activa, que si no es definitiva, si es muy duradera.

¿Para que sirven?

Las vacunas o inmunizaciones tienen dos objetivos fundamentales: proteger contra las enfermedades infecciosas a nivel individual y colectivo y, a largo plazo, conseguir la erradicación de las enfermedades.

Se considera que una enfermedad está eliminada cuando ha desaparecido de una comunidad, si bien se trata de una situación localizada en una zona, ya que persisten los riesgos de importación desde otras comunidades. Una enfermedad está erradicada cuando ha desaparecido toda posibilidad de contagio.

¿Cómo se preparan?

Las vacuna se pueden elaborar a partir de gérmenes atenuados o inactivos: microbios vivos a los que se les ha quitado su virulencia o poder infeccioso sin perder su capacidad de provocar respuesta inmunitaria, sometiéndolos a unas condiciones de vida inadecuadas para ellos, como exposición a temperaturas que alteran su mecanismo de reproducción o agentes químicos esterilizantes.
Reacciones

Las vacunas, en su mayoría, protegen de la enfermedad si se administran antes de la exposición a la misma, pero hay vacunas que protegen las dosis de refuerzo de la antitetánica.

Las vacunas pueden provocar reacciones, la mayoría benignas, como fiebre, y malestar general y erupción al cabo de 2 a 7-10 días, dependiendo de la vacuna; inflamación de los ganglios regionales en el caso de la vacuna de la tuberculosis (BCG) y dolores articulares en la vacuna antirrubeola.

Además existen reacciones mas tempranas, locales, consistentes en el dolor e hinchazón en el punto de la inoculación. A veces las mamás, preocupadas, consultan sobre las reacciones de las vacunas, que generalmente se reducen a fiebre y malestar y los niños pueden llevar una vida normal.

Calendario de vacunación

Las vacunas incluidas en los calendarios de inmunizaciones varían según los países, pero no faltan las de difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis y sarampión.

Vacuna antihepatitis-B: Actualmente se administra siempre a los recién nacidos hijos de mamás seropositivas a este virus, así como a los adolescentes y otros individuos del grupo de riesgo.

Vacuna anti Haemophilus Influenzae B (HiB): También llamada “vacuna de la meningitis” por ser este germen responsable de un porcentaje importante de las mismas. Las causas de una meningitis pueden ser víricas y bacterianas. Las meningitis virósicas no son graves y, aunque su sintomatología pueda ser llamativa, la evolución, en general, es satisfactoria al cabo de una a dos semanas, sin dejar ningún tipo de secuelas.

Las meningitis de origen bacteriano, entre ellas la provocada por el Haemophilus Influenzae B, son mucho más graves y exigen atención inmediata, porque la infección progresa rápidamente, poniendo en riesgo la vida del niño; esta bacteria también es la causa de la epiglotitis, que puede ser mortal. La seguridad y eficacia de esta vacuna son altas.

Vacuna antivaricela: Vacuna de virus vivos atenuados que se recomienda a niños que padecen leucemia en fase de remisión, inmunodeficiencias, etcétera.

Vacuna antigripal: Indicada en casos especiales como asma grave, cardiopatía, inmunodeficiencia, etc.

Existen más vacunas pero se utilizan menos y se reservan para momentos epidémicos o viajes a países donde la enfermedad tiene carácter endémico y otras con indicaciones concretas:

  • El padecimiento de una enfermedad infecciosa induce, en general, a la fabricación, por parte del organismo infectado de unas sustancias llamadas anticuerpos, que ante un nuevo contagio por el mismo germen lo destruyen antes de desencadenar la enfermedad. Se trata de una INMUNIDAD activa y muchas veces, definitiva.
  • La entrada de estos anticuerpos al organismo del niño, sea a través de la sangre de la madre durante el embarazo, a través de la leche materna o mediante la inyección de gammaglobulinas especificas, confiere una INMUNIDAD pasiva (los anticuerpos no son fabricados por el propio organismo) y, en general, transitoria, de unas semanas de duración.
  • La administración de las vacunas provoca, como en el primer caso, la fabricación de anticuerpos por parte del organismo del niño, con lo que la INMUNIDAD que confieren es activa y, aunque no siempre es definitiva, si es muy duradera.

Plan de vacunación de niños vigente en la República Argentina

Consulta a tu pediatra sobre el plan de vacunación vigente en tu país

Esta es la cartilla de vacunación recomendada para la Argentina, en la que se registran las vacunas que cada niño haya recibido. Ayuda a los papás a conocer el esquema de vacunación de sus hijos, y permite al pediatra o al personal respectivo , identificar las dosis que faltan aplicar.

Es muy importante que guardes este valioso documento y que en las revisiones de tu hijo la lleves contigo para llevar un registro exacto de las vacunas aplicadas y las que le faltan. Pulsa sobre la imagen para agrandarla:

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Desarrollo de la personalidad durante su primer añoDurante el primer año de vida, el niño, biológicamente indefenso para satisfacer sus propias necesidades, depende en un todo de su madre.

Se crea así una díada madre-hijo, un vínculo que llamaremos simbólico, en tanto que la desaparición de uno de sus elementos implica la muerte del otro.

Por supuesto, nos referimos a la madre no como persona real, sino a la función materna, que podrá ser suplida por otra persona que la pueda desempeñar.

Es de gran importancia el estado emocional de la madre, que estará dado por una cantidad de factores: su deseo previo de tener ese bebé, el vínculo con su pareja, su sexualidad.

Tener un bebé es algo sumamente gratificante, pero también representa una gran exigencia. Requiere de la madre todo un aprendizaje destinado a interpretar a un ser que no se expresa verbalmente sino sólo a través del llanto, en los primeros momentos.

La madre tendrá que aprender lentamente a decodificar ese lenguaje sin palabras: (¿llora por hambre?, ¿por sueño?), con la consecuente angustia que conlleva no entender.

Hasta que el ritmo del sueño se instala, la demanda del bebé exige una gran disponibilidad: la renuncia al propio descanso, al propio ritmo de vida, y en esto se ve incluida toda una familia.

El padre y los hermanos, si los haya, deberán crear un lugar para el recién llegado, quien, en un comienzo pide más de lo que da. Entonces podrán aparecer conflictos en la pareja, celos en los hermanos, elementos que se agregan creando una situación única, nueva y, como tal, desconocida.

Estas situaciones pueden reflejarse en trastornos en la relación madre-hijo. La ansiedad puede manifestarse en dificultad para el amamantamiento (falta de leche), irritabilidad, insomnio, anorexia (falta de apetito), por parte de la madre, y trastornos de] sueño o llanto excesivo, por parte del bebé. La inexperiencia de la madre también puede contribuir como factor ansiógeno (que produce ansiedad).

La consulta con el pediatra de cabecera, contribuirá a aclarar dudas y disipar temores. Además, después del parto, la madre se encuentra en un momento muy especial. Luego de nueve meses de espera se enfrenta con un nuevo ser.

En el puerperio se pueden presentar sentimientos depresivos, que son normales y desaparecen espontáneamente. Estos sentimientos, que reflejan el paso a una nueva situación, merecerán la consulta especializada si fueran muy intensos o si se prolongaran en el tiempo.

Comienza la interacción social

De esta primera situación que podríamos calificar de anárquica, gradualmente, lentamente, se pasa a la organización.

La madre se afianza en su rol, la familia adquiere un nuevo equilibrio y el bebé va alcanzando pautas madurativas que lo conectan de otra manera con el mundo exterior.

Aproximadamente hasta los dos meses sólo se observan en el bebé fenómenos de descarga frente al displacer.

Lo contrario es la quietud. Es decir que el recién nacido sólo reconoce la mamadera o el pecho materno cuando tiene hambre y se le introducen en la boca.

Luego del tercer mes y hasta los seis, sus reacciones se modifican, y se hacen muy particulares y específicas.

Aparece entonces la llamada sonrisa social: el bebé reacciona sonriendo ante la cara del adulto, que puede ser, una persona u otra o incluso una máscara con ojos, nariz y frente, siempre que sea móvil.

Sin embargo, el rostro de la madre tendrá una peculiar importancia. Aquí aparece un yo muy rudimentario y éste es el momento del pasaje de una total pasividad a cierto grado de actividad.

Hemos hablado del yo y creemos conveniente aclarar este concepto. Podemos identificarlo con lo consciente en tanto representa la Percepción externa, interna y el proceso intelectual.

El recién nacido no posee este yo, sino, que se irá desarrollando en forma gradual. Es la madre quien se encarga de realizar las funciones del yo infantil. Pasado el tercer mes el niño manifiesta su disgusto cuando el acompañante lo abandona, pero no cuando se le quita un objeto.

Hacia los seis meses, se mostrará angustiado cuando se le quita un juguete. Entre los seis y los ocho meses distingue entre conocidos y extraños.

Aparecen los objetos

Hemos introducido un nuevo concepto: el de la angustia. Desde estos fenómenos, que son de observación cotidiana en un bebé, podemos relacionarla con la formación de] objeto.
Distinguimos así la angustia de las simples reacciones a estímulos.

La angustia se experimenta en el yo, pero éste no existe en el momento de nacer. En ese momento, los estados de tensión fisiológica responden a mecanismos de descarga neuromuscular, caracterizados por un desborde de tensión. Se percibe el objeto en función de las necesidades internas.

Este período se caracteriza por una carencia de objeto. Luego sigue un período de transición caracterizado por la aparición de funciones objétales (el objeto puede carecer de rostros, según explicamos antes).

Debemos aclarar que el término “objeto” está usado en su significado psicológico, es decir que abarca todo lo ajeno al sujeto (al yo), comprende otros individuos y cosas.

Sólo en el tercer trimestre aparecerán los auténticos objetos. En efecto, por esa época el niño se angustia cuando se acerca una persona extraña: es la típica angustia del octavo mes. Cuando la madre lo deja momentáneamente, expresa su disgusto, ya que la madre está totalmente identificada.

Seguramente, la reacción de angustia frente a un extraño se debe a que no se satisface el deseo de ver a su madre. Compara la cara de una persona extraña con la materna, la encuentra diferente y por eso la rechaza. Aquí tenemos una nueva función del yo que va unida al juicio. El niño entabla relaciones objétales, en el sentido literal de la palabra.

Pasado el octavo mes el niño toma los objetos a través de los barrotes de la cuna, mientras que hasta ese momento sólo tomaba lo que tenía al alcance de la mano. Aparece también la capacidad de elegir entre las cosas y valerse de ellas como útiles.

Entre los ocho y los diez meses comienza a imitar y a balbucear, todo ello basado en la relación afectiva con su madre.

En términos de la formación del yo existe otra concomitante, que llamaremos de evolución instintiva, en relación con la aparición de los objetos. Se trata de un concepto extraído del psicoanálisis, doctrina y método terapéutico basados en la obra de Freud.

El psicoanálisis valora la importancia del inconsciente y especialmente de los instintos, en el funcionamiento de la psique. Existen los instintos del yo, que responden a las necesidades y funciones indispensables para la conservación individual (el hambre, por ejemplo) y los instintos sexuales, productores de satisfacción. Estos últimos se van complejizando a medida que el niño crece.

Desde esta perspectiva podemos hablar de la llamada fase oral, durante el primer año de vida. Esta fase corresponde al placer del niño por excitación de la cavidad bucal y los labios, que se produce al ingerir el alimento.

En esta fase pueden distinguirse dos etapas: una, en la que el niño busca el placer de succionar y otra, posterior a la aparición de los dientes, en la que sólo desea morder los objetos.

No podemos decir que luego de este primer año la fase oral desaparece. La boca adquiere el valor de zona erógena, es decir, productora de placer o displacer, sobre la que se irán inscribiendo infinita multiplicidad de nuevas experiencias.

Como vemos, en el primer año de vida se gestan las matrices sobre las que luego se asentarán muchas de las pautas emocionales, sociales y de personalidad del ser humano. Seguramente, sus hábitos alimentarlos tendrán que ver con las primeras experiencias. Su facultad de relacionarse con los otros se apoyará en estos primeros contactos.

Estos procesos tienen características dinámicas, es decir que si en los primeros tiempos hubo experiencias traumáticas, su repercusión posterior, dependerá de su intensidad. Es inevitable que existan momentos de frustración para el bebé.

La adquisición del lenguaje y de la marcha serán los dos grandes acontecimientos que marcarán el final de este primer año de vida.

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El arte de dar amor con tus manos

ShantalaShantala, es una técnica de masajes para bebés de origen hindú. Esta costumbre de masajear a los bebés que en la India es transmitida naturalmente de madres a hijas, ha llegado a Occidente hace ya varios años y hoy por hoy son muchos padres los que desean tener un acercamiento a esta experiencia.

Pero en realidad Shantala, es mucho más que una técnica milenaria, es un profundo contacto amoroso entre la mamá y su bebé, un diálogo interno, donde las palabras no son necesarias, sólo los ojos sosteniendo la tierna mirada del niño y las manos llenas de amor recorriendo su delicada piel.

Shantala es ayudarlo a transitar de la manera más suave posible el pasaje de la vida intrauterina a la vida fuera del seno materno.

Durante nueve meses el bebé ha anidado en el vientre de su mamá, se ha mecido con su respiración, adormecido con el sonido de su corazón y ha sido envuelto tibiamente con el liquido amniótico.

Desde este lugar, todo le era satisfecho, se sentía seguramente cuidado y protegido hasta que un día la experiencia del gran salto a la vida lo estaba llamando a su puerta.

Seguramente no debe haber sido fácil transitar por un estrecho canal de parto desde ese mundo conocido a este, totalmente nuevo, lleno de sensaciones fuertes y diferentes.

Shantala ayuda a suavizar esta transición.

El aprendizaje de una técnica por parte de los padres tiene que ver con que puedan automatizar una serie de movimientos de manera tal que cuando vuelquen sus manos sobre la piel del bebé, pueda quedar de lado la técnica produciéndose verdadero arte en dar amor, a través del contacto amoroso entre ambos.

La práctica de Shantala puede realizarse a partir del mes de vida del bebé.

Asesoró: Prof. Claudia Murno
Coordinadora de Grupos de Pre y Post Parto
Especialista en Maternidad
Teléfono: 4502-8761

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Basado en un documento de la Academia Americana de Pediatría

Medidas de seguridad 3

Los accidentes son la causa de enfermedad grave más frecuente en niños de 1 a 2 años de edad.

Progresivamente su niño será capaz de caminar, correr, trepar saltar y explorar todo. Dada sus capacidades y su falta de conciencia de¡ peligro, esta edad es particularmente peligrosa. Recuerde que el niño todavía no comprende la palabra NO y no tendrá noción de peligro hasta mas adelante.

Armas de fuego

Los niños de hogares donde hay armas de fuego (pistolas, armas de caza, etc.) tienen estadísticamente riesgo de recibir heridas accidentales producidas por ellos mismos, amigos o aún familiares.

Es mejor mantener las armas fuera de la casa. Si usted tiene de todas maneras un arma en la casa, manténgala descargada en un lugar bajo llave, y separada de su munición. Los revólveres son especialmente peligrosos.

Tóxicos y venenos

Los niños continúan usando la boca para explorar diversos objetos, aunque su gusto no sea el agradable.

El niño puede abrir puertas y cajones, llevarse cosas, abrir botellas, frascos y paquetes, así que los padres deben tomar todas las medidas de precaución para que los niños no accedan a medicamentos, solventes, artículos de limpieza, etc. Ponga todo alto y fuera del alcance del niño. Tenga el número de teléfono de un Centro de Intoxicaciones a mano, por ejemplo, el del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” (011) 4962-6666 (Buenos Aires, Argentina).

Caídas

Para prevenir caídas con serias consecuencias, cierre con llave el acceso a cualquier área peligrosa. Ponga puertas en los rellanos de escaleras y protección en las ventanas. Retire todo mueble con bordes filosos del cuarto del niño.

A esta edad el niño adquiere la capacidad de trepar, saltar y correr: una silla dejada en un rincón de la cocina le permitirá treparse a lugares altos (la mesada, por ejemplo). Recuerde que el niño no tiene conciencia del peligro.

Sí su niño tiene una caída seria o no actúa normalmente después de ella, llame al médico.

Quemaduras

La cocina es un lugar peligroso durante la preparación de las comidas. Cualquier líquido caliente que se derrame sobre el niño puede causar serias quemaduras, Puede apoyarse o tocar inadvertidamente la tapa del horno caliente y quemarse. Mantenga al niño fuera de la cocina mientras cocinan.

Acostúmbrese a colocar las ollas y sartenes en las hornallas de atrás de su cocina, de modo que el niño no pueda alcanzarlas.

Los niños, mientras aprenden a caminar, se agarraran a cualquier objeto para sostenerse, o pueden caer con facilidad. Por ambas razones, es importante mantenerlos alejados de radiadores y estufas encendidos poniendo una barrera que les impida el acceso.

Nunca lleve a su niño alzado y simultáneamente líquidos o comidas calientes, ya que su hijo se puede quemar.

No deje líquidos calientes al alcance del niño.

Si su niño se quemara, póngale agua fría en la zona afectada. No ponga aceite ni talcos. Cubra la zona afectada con un lienzo limpio y llame al médico o al servicio de emergencias.

Reduzca la temperatura del agua caliente proveniente de calefones o termo-tanques a no más de 38 grados. Coloque en su casa alarmas contra incendio.

Asfixia por inmersión

A esta edad a los niños les encanta jugar en el agua. Nunca deje a su niño en el agua ni cerca de bañaderas, piletas de agua o piletas de natación. Deje cerradas las puertas del baño. El que sepa nadar no significa que su niño este seguro cerca del agua.

Si Ud. tiene una piscina en su jardín, póngale cercas adecuadas por los cuatro costados (inclusive por el lado de la casa) y asegure las puertas de acceso con llave. Lleva segundos que un niño se escape de la casa y caiga en la piscina.

Y recuerde la seguridad en el auto…

Utilice el cinturón de seguridad en forma permanente. Los choques son un importante peligro aún a baja velocidad.

La manera de prevenir lesiones en su hijo es USAR el asiento de seguridad SIEMPRE.

Asegúrese que dicho asiento este instalado correctamente y que el asiento sea el adecuado para el peso y tamaño del niño. Lea y siga las instrucciones que vienen con el asiento.

El lugar mas seguro para su niño es el asiento trasero de su auto.

Mire siempre detrás de su automóvil antes de retroceder en el garaje de su casa, para cerciorarse que su niño no se ha escondido allí, ya que usted no puede ver a alguien que se encuentre por debajo de la visual del espejo retrovisor.

Estos consejos no tienen por objetivo asustarlos, sino llamar la atención sobre algunas situaciones de riesgo fácilmente prevenibles para los niños de esta edad.

Basado en un documento de la Academia Americana de Pediatría. Adaptado por Dr. Osvaldo Stoliar & Asociados.

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Dermatitis de pañalLa dermatitis del pañal o sarpullido de la zona del pañal es uno de los problemas de la piel más comunes y frecuentes del bebé en el primer año de vida. Se trata de una inflamación de la piel que está en contacto con el pañal.

Primera causa

La primera causa es el exceso de humedad y fricción de la zona que lleva a la irritación de la piel, ya sea por el contacto prolongado con la orina y las heces, la temperatura elevada de la zona, el pañal que mantiene la humedad, o las bacterias y hongos.

Además cuando están presentes en la piel heces y orina simultáneamente, se produce amoniaco, que tiene efecto fuertemente irritante.

La alimentación

Los niños que toman pecho tienen menor incidencia de dermatitis.

Es interesante destacar que el bebé puede cambiar su carácter a causa de la irritación de la zona del pañal. Es importante la consulta inmediata al pediatra para diagnosticar las distintas formas de esta afección.

¿Cómo prevenir la dermatitis del pañal?

El uso creciente de pañales de celulosa descartable ha contribuido mucho en reducir esta inflamación. El pañal empleado debe ser suficientemente grande y estar diseñado de manera de reducir el roce.

El pañal debe cambiarse cuando esté mojado o sucio. Para la higiene diaria se recomienda limpiar con aceite común u óleo calcáreo sin colocar polvos.

Se debe evitar el uso de goma ya que fomenta el calor y mantiene la humedad favoreciendo la irritación. También se debe utilizar la menor cantidad posible de agua.

¿Cómo tratar a un niño con dermatitis del pañal?

Se recomienda no usar agua y jabón en el lavado cada vez que se lo cambia. Es importante luego de la higiene antes mencionada dejar secar al aire libre por unos minutos. Luego se aplica un preparado a base de dermatol, ácido salicílico, lanolina y vaselina (pomada de Pacífico Díaz).

Si se agrega una infección con un hongo, se indica una crema antimicótica alternando con la pomada. Siempre está contraindicado el uso de cremas con corticoides en la zona del pañal. El tratamiento se hará entre ocho y diez días hasta que la piel se regenere.

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